Cîmo eleg? entre un vampiro y un hombre lobo Äæóëñ Õîíèã Ëóñèÿ Ðåéåñ ïåðååçæàåò â òèõèé ãîðîäîê Áåëëðîóç, îêðóæ¸ííûé êèïàðèñîâûìè áîëîòàìè Ëóèçèàíû, ÷òîáû íà÷àòü íîâóþ æèçíü ïîñëå ðàçâîäà ðîäèòåëåé. Çäåñü îíà âñòðå÷àåò äâóõ ñîâåðøåííî ðàçíûõ ìóæ÷èí: Íàòàíà, îáàÿòåëüíîãî, íî íåðâíîãî ïàðíÿ, êîòîðûé âñåãî òðè ìåñÿöà íàçàä ñòàë îáîðîòíåì è åù¸ íå íàó÷èëñÿ êîíòðîëèðîâàòü ñâîè ïðåâðàùåíèÿ, è Ñåáàñòüÿíà, çàãàäî÷íîãî àðèñòîêðàòà èç ñòàðèííîãî îñîáíÿêà, âàìïèðà, êîòîðîìó óæå äâåñòè ëåò. Îáà õðàíÿò äðåâíèé ñåêðåò, îáà íåîæèäàííî âëþáëÿþòñÿ â Ëóñèþ, à îíà íå ìîæåò âûáðàòü ìåæäó ñïîêîéíîé, åñòåñòâåííîé ñâÿçüþ ñ Íàòàíîì è çàâîðàæèâàþùåé ãëóáèíîé îòíîøåíèé ñ Ñåáàñòüÿíîì. Êîãäà â ãîðîä ïðèåçæàþò îõîòíèêè íà ñâåðõúåñòåñòâåííûõ ñóùåñòâ è ïîõèùàþò Ëóñèþ, âàìïèð è îáîðîòåíü çàáûâàþò î âåêîâîé âðàæäå ìåæäó ñâîèìè âèäàìè è îáúåäèíÿþòñÿ, ÷òîáû å¸ ñïàñòè. Èñòîðèÿ çàêàí÷èâàåòñÿ âîëøåáíîé íî÷üþ Õýëëîóèíà â Íîâîì Îðëåàíå: ïðàçäíèêîì ëþáâè, äðóæáû è ìèðà ìåæäó òåìè, êòî ðàíüøå ñ÷èòàëñÿ çàêëÿòûìè âðàãàìè. Óðîâåíü À2-Â1. Äæóëñ Õîíèã Cîmo eleg? entre un vampiro y un hombre lobo CÎMO ELEG? ENTRE UN VAMPIRO Y UN HOMBRE LOBO Cap?tulo 1: Nueva vida en Bellerose Vocabulario la mudanza — ïåðååçä el pantano — áîëîòî el ciprås — êèïàðèñ la maleta — ÷åìîäàí el campus — êàìïóñ instalarse — îáóñòðîèòüñÿ el calor — æàðà h?medo/a — âëàæíûé la vecina — ñîñåäêà el apartamento — êâàðòèðà extra?ar — ñêó÷àòü tranquilo/a — ñïîêîéíûé el barrio — ðàéîí mudarse — ïåðååçæàòü empezar de nuevo — íà÷àòü çàíîâî Luc?a Reyes llega a Bellerose en autob?s. Bellerose es un pueblo peque?o de Luisiana, cerca de Nueva Orleans. El pueblo està en medio de un pantano grande, con muchos àrboles de ciprås y mucha agua tranquila. Luc?a viene de Texas. Ella tiene veinte a?os y estudia en la universidad de Bellerose. Luc?a lleva dos maletas. Hace mucho calor y el aire es muy h?medo. Ella piensa: “Este lugar es muy diferente a mi ciudad.” Luc?a necesita empezar de nuevo. Su vida en Texas no era fàcil. Sus padres se divorciaron el a?o pasado, y ella quiere estar lejos de los problemas de su familia. La universidad de Bellerose le ofrece una beca, y ella decide aceptar. Su nuevo apartamento està cerca del campus. Es peque?o, pero bonito. Tiene una ventana grande que mira hacia el pantano. Luc?a ve los àrboles de ciprås desde su cama, con el agua oscura entre ellos. —Bienvenida a Bellerose —dice una mujer joven, su vecina. —Gracias —responde Luc?a—. Me llamo Luc?a. —Yo soy Marie. Vivo en el apartamento de al lado. —Es un placer conocerte, Marie. —?Vienes de lejos? —S?, de Texas. Vine para estudiar en la universidad. —Bellerose es un pueblo peque?o, pero interesante —dice Marie, con una sonrisa—. Aqu? pasan cosas extra?as a veces. —?Quå tipo de cosas? —Historias viejas, del pantano. La gente cuenta leyendas sobre criaturas que viven all?. Pero no te preocupes, son solo historias para asustar a los ni?os. Luc?a sonr?e, pero siente curiosidad. Le gustan las historias de misterio. Siempre le gustaron, desde que era peque?a. Los primeros d?as en Bellerose son tranquilos. Luc?a va a la universidad, conoce el pueblo, y visita el mercado local. El pueblo tiene calles peque?as, casas de colores, y muchos àrboles. Cerca del centro hay un r?o, y en el r?o hay barcos peque?os. Una tarde, Luc?a camina por el centro del pueblo. Ve un cafå peque?o, con mesas afuera. El cafå se llama “El Rincîn del Pantano”. Decide entrar para tomar un cafå. Dentro del cafå hay pocas personas. La m?sica es suave. Luc?a se sienta cerca de la ventana y pide un cafå con leche. Mientras espera su cafå, observa a las personas del lugar. Ve a un chico joven, sentado solo en una mesa cerca de la puerta. El chico tiene el pelo oscuro y los ojos verdes. Parece nervioso, mira hacia la puerta constantemente. Luc?a no sabe todav?a, pero ese chico va a cambiar su vida completamente. —Aqu? tienes tu cafå —dice la camarera. —Gracias —responde Luc?a. Ella toma su cafå despacio, mirando por la ventana. El pueblo de Bellerose parece tranquilo, pero Luc?a siente que hay algo màs, algo escondido bajo la superficie normal de la vida diaria. Esa noche, en su apartamento nuevo, Luc?a escribe en su diario: “Hoy empezî mi nueva vida. Bellerose es diferente, extra?o, pero me gusta. Siento que aqu? va a pasar algo importante.” Ella no sabe cuànta razîn tiene. En los prîximos meses, Luc?a va a conocer a dos hombres muy diferentes. Uno de ellos guarda un secreto de siglos. El otro lucha cada noche contra una fuerza que no puede controlar completamente. Y ella, sin saberlo, va a estar en el centro de un mundo secreto que existe justo debajo de las calles tranquilas de Bellerose. Luc?a cierra su diario y mira por la ventana. La luna està llena esta noche, grande y brillante sobre el pantano. En el bosque, algo se mueve entre los àrboles. Pero Luc?a ya està dormida, sin saber que su nueva vida està a punto de comenzar de verdad. Cap?tulo 2: La ciudad de los pantanos Vocabulario el pantano — áîëîòî la leyenda — ëåãåíäà el misterio — òàéíà la niebla — òóìàí el cocodrilo — êðîêîäèë el barco — ëîäêà navegar — ïëàâàòü (íà ëîäêå) profundo/a — ãëóáîêèé oscuro/a — ò¸ìíûé el gu?a — ãèä explorar — èññëåäîâàòü curioso/a — ëþáîïûòíûé el rumor — ñëóõ antiguo/a — äðåâíèé, ñòàðûé escuchar — ñëóøàòü Bellerose tiene una historia larga. El pueblo existe desde hace màs de doscientos a?os. Los primeros habitantes fueron familias francesas que llegaron a Luisiana. Ellos construyeron casas cerca del pantano y vivieron de la pesca y de la agricultura. Luc?a aprende esta historia en su primera clase de historia local. La profesora, la se?ora Dubois, habla con pasiîn sobre el pasado del pueblo. —Bellerose significa “bella rosa” en francås —explica la profesora—. Pero el pueblo tambiån tiene un lado oscuro. Durante muchos a?os, la gente contî historias sobre criaturas extra?as que viven en el pantano. —?Quå tipo de criaturas? —pregunta un estudiante. —Historias sobre hombres que se transforman en lobos durante la luna llena. Historias sobre personas que no envejecen nunca y que solo salen de noche. Son solo leyendas, por supuesto, pero muy populares en esta regiîn. Luc?a escucha con mucho interås. Despuås de clase, decide explorar el pantano un poco. Encuentra un tour en barco que sale cada tarde desde el r?o. —Bienvenida al tour del pantano —dice el gu?a, un hombre mayor llamado Henry—. Aqu? vas a ver cocodrilos, pàjaros, y mucha naturaleza bonita. El barco navega despacio por el agua oscura. Los àrboles de ciprås forman un t?nel verde sobre el agua. Hay musgo espa?ol que cuelga de las ramas, como cortinas grises. —?Es verdad que hay leyendas sobre este pantano? —pregunta Luc?a. —Ah, s? —responde Henry, con una sonrisa—. Mi abuelo me contaba historias sobre hombres lobo que viven en la parte màs profunda del pantano. Tambiån hablaba de una familia antigua, los Duval, que vive en una casa grande cerca del agua desde hace generaciones. Dicen que nunca envejecen. —?Los Duval? ?Todav?a viven aqu?? —S?, en una mansiîn vieja, al otro lado del pantano. Casi nadie los ve durante el d?a. Luc?a siente curiosidad inmediata. Anota el nombre “Duval” en su telåfono, pensando en investigar màs tarde. El tour contin?a por dos horas. Luc?a ve varios cocodrilos descansando en la orilla, pàjaros de colores, y àrboles muy viejos. El pantano es hermoso, pero tambiån un poco misterioso, con su niebla que aparece cuando el sol empieza a bajar. Al final del tour, mientras camina de vuelta a su apartamento, Luc?a pasa cerca del cafå donde vio al chico misterioso el primer d?a. Esta vez, el chico està afuera, sentado en un banco, mirando hacia el cielo. —Hola —dice Luc?a, sin pensarlo mucho. El chico la mira, sorprendido. —Hola —responde ål—. ?Te conozco? —No, creo que no. Te vi en el cafå hace unos d?as. Me llamo Luc?a. —Yo soy Nathan. —?Vives aqu? en Bellerose? —S?, toda mi vida. Bueno… casi toda mi vida. Nathan parece nervioso otra vez, como en el cafå. Sus manos tiemblan un poco. —?Estàs bien? —pregunta Luc?a. —S?, s?. Solo… tengo mucho estrås estos d?as. Cosas de la universidad. —Entiendo. Yo soy nueva aqu?, estudio en la misma universidad. —?En serio? Quå coincidencia. Hablan durante unos minutos màs, sobre clases, sobre el pueblo, sobre cosas simples. Luc?a siente que Nathan es simpàtico, pero tambiån nota algo extra?o en ål. Sus ojos cambian de color a veces, de verde a un amarillo dorado, especialmente cuando mira hacia la luna que ya empieza a aparecer en el cielo de la tarde. —Tengo que irme —dice Nathan de repente—. Fue un placer conocerte, Luc?a. —Igualmente, Nathan. Nathan camina ràpido hacia el bosque, casi corriendo. Luc?a lo observa, confundida. “Quå chico tan extra?o”, piensa. Pero tambiån piensa en sus ojos, en su sonrisa nerviosa, y siente que quiere conocerlo mejor. Esa noche, la luna està casi llena. En el bosque cerca del pantano, Nathan respira con dificultad, sintiendo que su cuerpo cambia poco a poco. Todav?a no controla completamente su transformaciîn. Solo han pasado tres meses desde la noche en que todo cambiî para ål. Cap?tulo 3: El chico del bar Vocabulario el bar — áàð la m?sica en vivo — æèâàÿ ìóçûêà bailar — òàíöåâàòü invitar — ïðèãëàøàòü nervioso/a — íåðâíûé la mesa — ñòîë pedir una bebida — çàêàçàòü íàïèòîê el amigo — äðóã presentar — ïðåäñòàâëÿòü (êîãî-òî) sonre?r — óëûáàòüñÿ el grupo — ãðóïïà divertirse — âåñåëèòüñÿ conversar — áåñåäîâàòü el n?mero de telåfono — íîìåð òåëåôîíà quedar (con alguien) — äîãîâîðèòüñÿ î âñòðå÷å El viernes por la noche, Marie invita a Luc?a a un bar del pueblo. El bar se llama “La Luna Llena” y tiene m?sica en vivo los fines de semana. —Vas a conocer a màs gente aqu? —dice Marie, mientras caminan hacia el bar—. Todos mis amigos van a este lugar. El bar està lleno de gente. Hay una banda que toca m?sica de jazz, t?pica de Luisiana. Las luces son de colores suaves, y el ambiente es alegre. —?Marie! —grita un chico desde una mesa—. ?Ven aqu?! Marie y Luc?a caminan hacia la mesa. Ah? hay varios amigos de Marie, y para sorpresa de Luc?a, tambiån està Nathan. —Nathan, ?quå sorpresa verte aqu?! —dice Luc?a. —Luc?a, hola de nuevo —responde Nathan, con una sonrisa màs relajada que la ?ltima vez—. No sab?a que conoc?as a Marie. —Es mi vecina. —Quå peque?o es este pueblo. Marie presenta a Luc?a a los otros amigos: Jake, Sophie, y Diego. Todos son estudiantes de la universidad. El grupo conversa fàcilmente, y Luc?a se siente cîmoda ràpidamente. —Entonces, Luc?a, ?de dînde eres? —pregunta Sophie. —De Texas. Vine a Bellerose para estudiar literatura. —?Quå interesante! ?Y quå piensas del pueblo hasta ahora? —Me gusta mucho. Es diferente, pero bonito. Y un poco misterioso, tambiån. —Ah, ?ya escuchaste las leyendas del pantano? —pregunta Jake, riendo. —S?, un poco. El gu?a del tour de barcos me contî algunas historias. —Este pueblo tiene demasiadas historias —dice Nathan, y por un momento su expresiîn se vuelve seria. —?T? crees en esas historias, Nathan? —pregunta Luc?a. Nathan la mira directamente a los ojos por unos segundos. —Creo que el mundo tiene màs misterios de los que la gente normalmente piensa —responde ål, finalmente. La conversaciîn cambia de tema, pero Luc?a no olvida esas palabras. Durante la noche, ella y Nathan hablan mucho, sobre m?sica, sobre libros, sobre sus planes futuros. Nathan estudia biolog?a en la universidad, y quiere trabajar con animales del pantano en el futuro. —Me encantan los animales —dice Nathan—. Especialmente los lobos. Son animales muy especiales. —?Hay lobos en el pantano? —No muchos, pero s?, algunos. Son animales leales, inteligentes. La gente los entiende mal, piensa que son peligrosos, pero en realidad solo quieren proteger a su familia. Luc?a nota algo especial en la forma en que Nathan habla de los lobos, casi como si hablara de s? mismo. Pero no dice nada, solo escucha con atenciîn. Màs tarde en la noche, la banda toca una canciîn lenta, y algunas parejas empiezan a bailar. —?Quieres bailar? —pregunta Nathan, un poco nervioso. —Me encantar?a —responde Luc?a, sonriendo. Bailan juntos, cerca pero no demasiado cerca. Nathan es un poco torpe al principio, pero despuås de un momento, encuentra el ritmo. Luc?a siente una conexiîn extra?a con ål, algo que no puede explicar completamente. —Gracias por esta noche —dice Luc?a, cuando la canciîn termina. —Gracias a ti por venir. Me alegra mucho conocerte, Luc?a. —?Podemos quedar otro d?a? Me gustar?a conocerte mejor. —Claro que s?. ?Quå te parece si te muestro el pantano de d?a? Es muy diferente a la versiîn tur?stica del tour en barco. —Me encantar?a. Intercambian n?meros de telåfono, y Luc?a siente una emociîn que hace tiempo no sent?a. Cuando finalmente vuelve a casa esa noche, no puede dejar de pensar en Nathan, en sus ojos verdes, en su sonrisa un poco t?mida. Pero muy pronto, otra persona va a entrar en su vida, alguien completamente diferente a Nathan, alguien que tambiån va a capturar su atenciîn de una manera que ella no espera. Cap?tulo 4: El vecino misterioso Vocabulario la mansiîn — îñîáíÿê el jard?n — ñàä elegante — ýëåãàíòíûé pàlido/a — áëåäíûé educado/a — âåæëèâûé el vestido — ïëàòüå observar — íàáëþäàòü acercarse — ïðèáëèæàòüñÿ formal — ôîðìàëüíûé presentarse — ïðåäñòàâèòüñÿ impresionante — âïå÷àòëÿþùèé distante — îòäàë¸ííûé, äèñòàíöèðîâàííûé la puerta de hierro — æåëåçíûå âîðîòà solitario/a — îäèíîêèé el silencio — òèøèíà Un sàbado, Luc?a decide caminar sola por el pantano, cerca de su apartamento. Quiere tomar fotos para su clase de literatura, porque necesita escribir una descripciîn de un lugar interesante. Camina por un sendero peque?o, entre àrboles altos y agua tranquila. Despuås de veinte minutos, encuentra algo sorprendente: una mansiîn grande y antigua, al otro lado de un puente de madera. La casa tiene un jard?n enorme, un poco abandonado, con flores que crecen libremente entre plantas silvestres. “Debe ser la casa de los Duval”, piensa Luc?a, recordando las palabras del gu?a Henry. La mansiîn es hermosa, pero tambiån un poco triste. Las ventanas estàn cerradas con cortinas oscuras. No hay ninguna luz encendida, aunque el cielo ya empieza a oscurecerse. Luc?a saca su telåfono para tomar una foto. En ese momento, escucha una voz detràs de ella. —Es peligroso caminar sola por aqu?, especialmente cuando empieza a anochecer. Luc?a se da vuelta, sorprendida. Un hombre alto està de pie cerca de ella. Tiene el pelo negro, ojos azules muy intensos, y la piel muy pàlida. Viste ropa elegante, casi formal para un simple paseo por el pantano. —Perdîn, no quer?a molestar —dice Luc?a—. Solo estaba tomando fotos para una clase. —No hay problema. Pero el pantano puede ser peligroso de noche. Hay animales, y tambiån es fàcil perderse. —Gracias por el consejo. ?Usted vive aqu?? —S?. Me llamo Sebastian Duval. —Duval… ?Es la familia de la que hablan las leyendas! Sebastian sonr?e, un poco divertido. —Las leyendas siempre exageran la realidad. Mi familia solo vive aqu? desde hace mucho tiempo, nada màs. —Yo soy Luc?a. Soy nueva en Bellerose, estudio en la universidad. —Es un placer conocerte, Luc?a. Pero de verdad, deber?as regresar a tu casa antes de que sea completamente de noche. —?Puedo hacerle una pregunta? —Por supuesto. —?Por quå su casa està siempre cerrada? Nunca veo luces encendidas. Sebastian la mira por un momento, como si pensara en la mejor respuesta. —Prefiero mi privacidad. Y la luz del d?a no me gusta mucho, para ser sincero. —Quå curioso. Como un vampiro de las pel?culas —dice Luc?a, riendo un poco. —Algo as? —responde Sebastian, sin re?r. Su expresiîn es seria, distante. Luc?a siente un poco de miedo, pero tambiån mucha curiosidad. Hay algo en Sebastian que la atrae, algo misterioso y elegante al mismo tiempo. —Bueno, creo que debo irme —dice ella finalmente—. Gracias por el consejo, se?or Duval. —Puedes llamarme Sebastian. Y ten cuidado en tu camino de regreso. —Lo tendrå. Adiîs, Sebastian. —Adiîs, Luc?a. Luc?a camina de vuelta hacia su apartamento, pensando en aquel encuentro extra?o. Sebastian es diferente a cualquier persona que ha conocido antes. Su forma de hablar, tan educada y antigua, no parece normal para alguien joven. Y su piel tan pàlida, sus ojos tan intensos… “Definitivamente hay algo extra?o en esa familia”, piensa Luc?a, mientras el sol se pone completamente detràs de los àrboles del pantano. Ella no sabe que Sebastian la observa desde la distancia, aseguràndose de que llegue segura a su casa. Han pasado muchos a?os desde la ?ltima vez que sintiî curiosidad genuina por un humano. Y esta chica nueva, con su curiosidad natural y su valent?a para explorar sola el pantano, ha capturado su atenciîn de una manera que ål no esperaba. Esa noche, en su apartamento, Luc?a escribe en su diario: “Hoy conoc? a dos personas muy diferentes. Nathan, con sus ojos verdes y su sonrisa nerviosa. Y Sebastian, misterioso y elegante como un personaje de novela. No så por quå, pero siento que mi vida en Bellerose se està volviendo mucho màs interesante de lo que esperaba.” Cap?tulo 5: Dos hombres, un secreto Vocabulario comparar — ñðàâíèâàòü diferente — äðóãîé, îòëè÷àþùèéñÿ confundido/a — ñáèòûé ñ òîëêó el sentimiento — ÷óâñòâî decidir — ðåøàòü las emociones — ýìîöèè pensar en — äóìàòü î la clase de literatura — óðîê ëèòåðàòóðû escribir — ïèñàòü el ensayo — ýññå entregar — ñäàâàòü (çàäàíèå) el profesor — ïðåïîäàâàòåëü calificar — îöåíèâàòü complicado/a — ñëîæíûé el corazîn — ñåðäöå Los d?as siguientes, Luc?a piensa mucho en Nathan y en Sebastian. Son dos hombres muy diferentes. Nathan es simpàtico, un poco t?mido, con una energ?a joven y natural. Sebastian es elegante, misterioso, con una manera de hablar que parece de otra åpoca. Luc?a no entiende por quå, pero siente una conexiîn especial con los dos. Es confuso, porque nunca antes sintiî algo as? por dos personas al mismo tiempo. En su clase de literatura, el profesor Martin pide un ensayo sobre “el misterio en la literatura gîtica”. Luc?a decide escribir sobre las leyendas de Bellerose, sin mencionar sus encuentros personales, por supuesto. —Este es un buen tema —dice el profesor Martin, despuås de leer su borrador—. Las leyendas locales son ricas en simbolismo. ?Sab?as que Bellerose tiene una de las tradiciones de leyendas màs antiguas de Luisiana? —No lo sab?a completamente, profesor. —Hay historias sobre criaturas que viven entre nosotros, sin que la gente normal lo sepa. Algunos dicen que son solo cuentos, pero otros creen firmemente en ellas. —?Usted quå piensa, profesor? El profesor Martin sonr?e de una manera extra?a. —Creo que el mundo tiene muchos secretos, se?orita Reyes. Màs de los que imaginamos. Despuås de clase, Luc?a recibe un mensaje de Nathan: “?Quieres ver el pantano conmigo ma?ana? Te prometo que es mejor que el tour tur?stico.” Ella responde que s?, sintiendo emociîn. Esa misma tarde, mientras camina hacia su apartamento, ve a Sebastian caminando por la calle principal, algo inusual porque normalmente solo lo ve cerca de su mansiîn. —Sebastian, hola —dice ella, sorprendida. —Luc?a. Quå coincidencia encontrarte aqu?. —?Vienes al centro del pueblo a menudo? —No mucho, para ser sincero. Prefiero la tranquilidad de mi casa. Pero hoy necesitaba resolver algunos asuntos. —?Puedo invitarte un cafå? Hay una cafeter?a muy buena cerca de aqu?. Sebastian duda por un momento. —Està bien. Pero solo un cafå ràpido, no puedo quedarme mucho tiempo. Caminan juntos hasta la cafeter?a. Sebastian pide un tå, pero casi no lo toca durante toda la conversaciîn. Luc?a nota este detalle, pero no dice nada todav?a. —Cuåntame sobre ti, Sebastian. ?Quå te gusta hacer? —Me gusta leer, principalmente. Tengo una biblioteca grande en mi casa, con libros de muchas åpocas diferentes. —?Quå tipo de libros? —Historia, filosof?a, poes?a. Me interesa entender cîmo cambia el mundo con el tiempo. —Hablas como una persona mucho mayor que t? —dice Luc?a, riendo un poco. —Quizàs soy mayor de lo que parezco —responde Sebastian, con una sonrisa misteriosa. Hablan durante una hora, sobre libros, sobre el pueblo, sobre la vida en general. Luc?a siente que la conversaciîn con Sebastian es diferente a la conversaciîn con Nathan. Con Nathan, todo es fàcil, natural, divertido. Con Sebastian, todo es profundo, interesante, un poco intenso. —Debo irme —dice Sebastian finalmente, mirando hacia la ventana donde el sol empieza a bajar—. Gracias por el cafå, Luc?a. —Fue un placer, Sebastian. ?Podemos hacerlo otra vez? —Me gustar?a eso. Cuando Sebastian se va, Luc?a se queda pensando en la conversaciîn. Dos hombres, dos personalidades completamente diferentes, y ella no sabe quå sentir exactamente. Su corazîn està confundido, dividido entre dos direcciones diferentes. “Esto es complicado”, piensa, mientras camina de vuelta a casa. “Pero tambiån es emocionante. Nunca hab?a sentido algo as? antes.” Ella no sabe todav?a que tanto Nathan como Sebastian guardan secretos enormes, secretos que van a cambiar completamente su comprensiîn del mundo. Y no sabe que, sin quererlo, se ha convertido en el centro de una historia mucho màs grande y peligrosa de lo que imagina. Cap?tulo 6: Un paseo por el pantano de verdad Vocabulario la canoa — êàíîý remar — ãðåñòè el pàjaro — ïòèöà la rana — ëÿãóøêà escuchar sonidos — ñëûøàòü çâóêè tranquilo/a — ñïîêîéíûé el reflejo — îòðàæåíèå el musgo — ìîõ relajarse — ðàññëàáëÿòüñÿ la naturaleza — ïðèðîäà respirar — äûøàòü el paisaje — ïåéçàæ cerca de — ðÿäîì ñ lejos de — äàëåêî îò disfrutar — íàñëàæäàòüñÿ Al d?a siguiente, Nathan lleva a Luc?a a un lugar especial del pantano, lejos de las rutas tur?sticas. Tienen una canoa peque?a, y Nathan rema con facilidad, como si conociera cada rincîn del agua. —Este lugar es mi favorito —dice Nathan, mientras avanzan entre àrboles altos—. Vengo aqu? desde ni?o. —Es incre?blemente hermoso —responde Luc?a, mirando el paisaje con asombro. El agua està tranquila, casi como un espejo. Los àrboles de ciprås se reflejan perfectamente en la superficie. Se escuchan pàjaros cantando, y ranas que hacen sonidos desde las orillas. —Mi abuelo me ense?î a remar aqu? —contin?a Nathan—. Ål conoc?a todas las historias del pantano, todos los secretos. —?Quå tipo de secretos? —Cosas sobre la naturaleza, sobre los animales. Dec?a que el pantano tiene su propia magia, si sabes cîmo escucharla. Luc?a sonr?e, disfrutando de la tranquilidad del momento. Se siente relajada con Nathan, cîmoda de una manera natural. —Nathan, puedo preguntarte algo personal? —Claro, dime. —A veces pareces nervioso, o distra?do. Como si algo te preocupara. ?Està todo bien? Nathan deja de remar por un momento, mirando el agua. —Tengo algunos problemas personales, es verdad. Cosas complicadas de explicar. —No necesitas contarme si no quieres. —Gracias, Luc?a. Aprecio eso. Alg?n d?a, quizàs, podrå explicarte todo. Pero ahora mismo, no es el momento correcto. —Entiendo. Todos tenemos secretos, supongo. Nathan la mira con una expresiîn de sorpresa y gratitud. —Eres una persona muy comprensiva, ?sabes? —Intento serlo. Contin?an navegando durante otra hora, hablando de temas màs ligeros: m?sica, pel?culas, sus familias. Nathan cuenta que sus padres viven en Bellerose desde generaciones, que su familia siempre tuvo una conexiîn especial con el pantano. —Mi familia dice que somos “guardianes” del pantano —explica Nathan, riendo un poco—. Es una tradiciîn familiar antigua, aunque no siempre la entiendo completamente. —Suena interesante. ?Guardianes de quå? —De el equilibrio natural, supongo. De proteger este lugar. Luc?a siente que hay màs informaciîn detràs de esas palabras, pero no insiste. Disfruta simplemente del momento, del paisaje, de la compa??a de Nathan. Cuando el sol empieza a bajar, Nathan rema de vuelta hacia el punto de partida. —Gracias por este d?a, Nathan. Fue realmente especial. —Gracias a ti por venir. Me gusta mucho tu compa??a, Luc?a. —A m? tambiån me gusta la tuya. Se miran por un momento, y Luc?a siente que algo importante pasa entre ellos, una conexiîn que crece cada vez màs fuerte. Pero tambiån piensa en Sebastian, en su misterio, en su elegancia diferente. “?Por quå siento algo por los dos?”, se pregunta a s? misma, mientras camina de regreso a su apartamento esa noche. No tiene una respuesta clara, solo la certeza de que su vida en Bellerose se està volviendo cada vez màs complicada, y cada vez màs interesante. Cap?tulo 7: Una noche extra?a Vocabulario la luna llena — ïîëíîëóíèå transformarse — ïðåâðàùàòüñÿ controlar — êîíòðîëèðîâàòü el dolor — áîëü gritar — êðè÷àòü esconderse — ïðÿòàòüñÿ el bosque — ëåñ correr — áåæàòü el miedo — ñòðàõ la fuerza — ñèëà perder el control — òåðÿòü êîíòðîëü asustado/a — èñïóãàííûé escapar — óáåãàòü descubrir — îáíàðóæèâàòü el secreto — ñåêðåò Esa noche, la luna està completamente llena. Nathan siente el cambio empezar en su cuerpo desde las seis de la tarde. Hace solo tres meses que un lobo lo mordiî durante una excursiîn nocturna al pantano, y todav?a no controla completamente su transformaciîn. Nathan camina ràpido hacia el bosque, lejos de las casas, lejos de la gente. Su corazîn late fuerte, y siente dolor en todo el cuerpo mientras sus huesos empiezan a cambiar de forma. —No otra vez, por favor —susurra para s? mismo, aunque sabe que no puede detener el proceso. Luc?a, esa misma noche, decide caminar un poco antes de dormir. El aire està fresco, y la luna llena ilumina el pueblo con una luz plateada hermosa. Camina cerca del l?mite del bosque, sin pensar en el peligro. De repente, escucha un grito de dolor, seguido por sonidos extra?os entre los àrboles. Su instinto le dice que se aleje, pero su curiosidad es màs fuerte. —?Hola? —pregunta, acercàndose un poco màs al bosque—. ?Hay alguien ah?? No hay respuesta, solo màs sonidos extra?os: huesos moviåndose, una respiraciîn pesada y animal. Luc?a siente miedo por primera vez, un miedo real y profundo. Justo en ese momento, una figura oscura sale corriendo del bosque, muy ràpido, casi invisible en la oscuridad. Luc?a grita, asustada, y cae al suelo. La figura se detiene a pocos metros de ella. Es un lobo grande, màs grande que cualquier lobo normal, con ojos que brillan de un color amarillo dorado. Luc?a reconoce esos ojos inmediatamente. —?Nathan? —susurra, con la voz temblorosa. El lobo la mira intensamente, como si entendiera sus palabras. Por un momento, parece que va a acercarse, pero despuås se da vuelta y corre de regreso hacia el bosque profundo, desapareciendo entre los àrboles. Luc?a se queda sentada en el suelo, temblando, tratando de entender lo que acaba de ver. “Esto no puede ser real”, piensa. “Los hombres lobo no existen.” Pero sus ojos no mienten. Ella vio esos mismos ojos verdes convertidos en dorados, la misma expresiîn que Nathan a veces muestra cuando està nervioso. Camina de vuelta a su apartamento, todav?a temblando, sin saber quå hacer con esta informaciîn imposible. ?Debe hablar con Nathan? ?Debe fingir que no vio nada? Al d?a siguiente, Nathan la llama por telåfono, con voz preocupada. —Luc?a, necesito hablar contigo. Es importante. —Yo tambiån necesito hablar contigo, Nathan. Se encuentran en el parque del pueblo esa tarde. Nathan parece exhausto, con ojeras oscuras bajo los ojos. —Anoche, en el bosque… —empieza Nathan, nervioso. —Te vi, Nathan. Vi al lobo. Vi tus ojos. Nathan cierra los ojos, respirando profundamente. —Entonces ya sabes la verdad. —No entiendo completamente quå està pasando, pero s?, vi algo imposible anoche. —Luc?a, soy un hombre lobo. Me convert? hace tres meses, despuås de un ataque en el pantano. Todav?a no controlo bien mi transformaciîn, y por eso a veces parezco nervioso o distra?do. Luc?a se queda en silencio, procesando esta informaciîn extraordinaria. Una parte de ella quiere huir, asustada. Pero otra parte, màs fuerte, siente compasiîn por Nathan, por su lucha secreta. —?Por quå no me dijiste antes? —pregunta finalmente. —Ten?a miedo de tu reacciîn. Miedo de perderte antes de conocerte de verdad. —Nathan, esto es mucho para procesar. Necesito tiempo. —Lo entiendo completamente, Luc?a. Tîmate el tiempo que necesites. Ella asiente, todav?a confundida, pero decide no alejarse completamente. Hay algo en Nathan, en su honestidad y vulnerabilidad, que la hace querer entender mejor esta nueva realidad, sin importar cuàn extra?a o peligrosa pueda ser. Cap?tulo 8: El encuentro con Sebastian Vocabulario invitar a cenar — ïðèãëàñèòü íà óæèí la cena — óæèí formal — ôîðìàëüíûé el candelabro — ïîäñâå÷íèê servir — ïîäàâàòü (åäó) probar la comida — ïðîáîâàòü åäó rechazar — îòêàçûâàòü(ñÿ) notar — çàìå÷àòü extra?o/a — ñòðàííûé sospechar — ïîäîçðåâàòü la copa de vino — áîêàë âèíà brindar — ïðîèçíîñèòü òîñò el mayordomo — äâîðåöêèé antiguo/a — ñòàðèííûé impresionar — âïå÷àòëÿòü Unos d?as despuås de descubrir el secreto de Nathan, Luc?a recibe una invitaciîn de Sebastian: una cena en su mansiîn, el sàbado por la noche. Ella acepta, sintiendo curiosidad y tambiån un poco de nervios. Se pone un vestido simple pero elegante, y camina hacia la mansiîn Duval justo cuando el sol empieza a bajar. La mansiîn, vista de cerca, es todav?a màs impresionante que desde lejos. Tiene columnas altas, ventanas enormes, y un jard?n cuidado con mucho detalle, diferente a como lo recordaba la primera vez. —Bienvenida, Luc?a —dice Sebastian, abriendo la puerta ål mismo. —Gracias por la invitaciîn, Sebastian. Tu casa es hermosa. —Es muy antigua, con mucha historia. Pasa, por favor. Dentro, la casa tiene una decoraciîn elegante pero un poco anticuada: muebles de madera oscura, cuadros antiguos, candelabros de cristal. Todo parece de otra åpoca. Sebastian la gu?a hacia el comedor, donde una mesa larga està preparada con mucho cuidado. Hay velas encendidas, y la comida ya està servida. —Esto es impresionante —dice Luc?a, sentàndose—. ?Cocinaste todo esto t? mismo? —Digamos que tengo ayuda con la cocina —responde Sebastian, con una sonrisa misteriosa. Luc?a prueba la comida, deliciosa, pero nota que Sebastian solo tiene una copa de vino frente a ål, sin ning?n plato de comida. —?No vas a comer? —pregunta ella, con curiosidad. —Ya com? antes de que llegaras —responde Sebastian, ràpidamente. Luc?a siente que esto es extra?o, pero decide no insistir por el momento. Conversan durante la cena sobre muchos temas: literatura, historia, la vida en Bellerose. —Sebastian, ?cuànto tiempo lleva tu familia viviendo en esta casa? —Muchas generaciones. Mi familia llegî a Luisiana hace mucho tiempo, y esta casa ha pasado de generaciîn en generaciîn. —Debe ser interesante conocer tanta historia familiar. —A veces es un peso, màs que un privilegio —dice Sebastian, con una expresiîn triste por un momento. —?Quå quieres decir? —Nada importante. Solo reflexiones sobre el tiempo y la familia. Despuås de la cena, Sebastian invita a Luc?a a caminar por el jard?n. La noche està clara, con muchas estrellas visibles. —Sebastian, necesito preguntarte algo, y espero que no te ofendas. —Pregunta lo que necesites. —?Por quå nunca te veo durante el d?a? ?Por quå tu piel es tan pàlida? ?Por quå no comiste nada esta noche? Sebastian se detiene, miràndola directamente. —Son preguntas muy perceptivas, Luc?a. —He notado cosas extra?as, Sebastian. Necesito entender la verdad. Sebastian respira profundamente, como si tomara una decisiîn importante. —Luc?a, lo que voy a decirte va a sonar imposible. Pero necesito que conf?es en m?. —Te escucho. —Tengo doscientos a?os, Luc?a. Nac? en Francia, y lleguå a Luisiana hace mucho tiempo. Soy un vampiro. Luc?a siente que el mundo se detiene por un momento. Despuås de la revelaciîn de Nathan hace unos d?as, esta nueva verdad parece casi imposible de creer, pero al mismo tiempo, todo empieza a tener sentido: su palidez, su rechazo a la comida, su ausencia durante el d?a. —Un vampiro de verdad —susurra Luc?a, procesando la informaciîn. —S?. Y entiendo si esto te asusta, si prefieres alejarte de m?. —Necesito tiempo para procesar esto, Sebastian. Es mucho para una sola noche. —Lo entiendo completamente. Tîmate el tiempo que necesites. Luc?a camina de regreso a su apartamento esa noche, con la mente llena de preguntas imposibles. Un hombre lobo y un vampiro, ambos en su vida al mismo tiempo. Su mundo normal se ha transformado completamente en solo unos d?as, y ella todav?a no sabe cîmo procesar toda esta nueva realidad extraordinaria. Cap?tulo 9: Sospechas y preguntas Vocabulario investigar — ðàññëåäîâàòü la duda — ñîìíåíèå procesar — îñìûñëèâàòü aceptar — ïðèíèìàòü incre?ble — íåâåðîÿòíûé el diario — äíåâíèê anotar — çàïèñûâàòü reflexionar — ðàçìûøëÿòü comparar — ñðàâíèâàòü ambos — îáà la realidad — ðåàëüíîñòü imposible — íåâîçìîæíûé verificar — ïðîâåðÿòü la biblioteca — áèáëèîòåêà el libro antiguo — ñòàðèííàÿ êíèãà Despuås de las revelaciones de Nathan y Sebastian, Luc?a pasa varios d?as confundida, procesando toda la informaciîn imposible que ha recibido. Escribe en su diario cada noche, tratando de ordenar sus pensamientos. “Un hombre lobo y un vampiro”, escribe una noche. “Ambos existen de verdad, y ambos estàn en mi vida. Esto suena a una novela, no a mi vida real.” Decide investigar un poco màs, buscando informaciîn en la biblioteca de la universidad sobre las leyendas de Luisiana. Encuentra varios libros antiguos sobre folclore local, algunos con màs de cien a?os de antig?edad. —Estàs buscando informaciîn muy espec?fica —comenta el bibliotecario, un hombre mayor llamado se?or Boudreaux—. ?Es para una clase? —S?, para literatura gîtica —responde Luc?a, sin mencionar sus verdaderas razones. —Este pueblo tiene historias fascinantes. Mi propia familia cuenta historias sobre criaturas del pantano desde hace generaciones. —?Usted cree en esas historias? El se?or Boudreaux sonr?e de una manera misteriosa. —Creo que hay màs verdad en las leyendas viejas de lo que la gente moderna quiere aceptar. Luc?a encuentra un libro particularmente interesante, escrito por un historiador local en mil novecientos veinte. El libro habla sobre la familia Duval con mucho detalle, mencionando que han vivido en Bellerose desde antes de la fundaciîn oficial del pueblo, sin explicar cîmo es posible. Tambiån encuentra informaciîn sobre “hombres lobo” en la regiîn, describiendo transformaciones durante la luna llena, y familias que han protegido el pantano durante generaciones, como guardianes naturales del equilibrio entre humanos y criaturas sobrenaturales. Esa noche, Luc?a llama a Nathan por telåfono. —Nathan, necesito hacerte una pregunta extra?a. —Adelante, pregunta lo que necesites. —?Conoces a la familia Duval? Hay un silencio largo al otro lado del telåfono. —S?, los conozco —responde finalmente Nathan, con voz seria—. ?Por quå preguntas? —Conoc? a Sebastian Duval. Y descubr? que es un vampiro. —Luc?a, necesito verte en persona. Esto es importante. Se encuentran al d?a siguiente en el cafå del centro del pueblo. Nathan parece preocupado, casi tenso. —Luc?a, necesito explicarte algo sobre la relaciîn entre mi especie y la especie de Sebastian. —?Quå relaciîn? —Los hombres lobo y los vampiros no son exactamente amigos, histîricamente hablando. Existe una rivalidad muy antigua entre nosotros. —?Por quå? —Son historias complicadas, de hace siglos. Diferencias sobre territorio, sobre filosof?a, sobre cîmo relacionarnos con los humanos. Algunos vampiros ven a los lobos como animales inferiores. Algunos lobos ven a los vampiros como criaturas antinaturales, casi como muertos que caminan. —?Y t? quå piensas de Sebastian? —No lo conozco personalmente, pero he escuchado historias sobre ål. Dicen que es diferente a otros vampiros, màs tranquilo, menos violento. Pero eso no cambia la tensiîn natural entre nuestras especies. Luc?a siente que la situaciîn se complica cada vez màs. No solo tiene que procesar la existencia de criaturas sobrenaturales, sino tambiån entender un conflicto antiguo entre ellas, un conflicto en el que ella, sin quererlo, se ha convertido en un punto de conexiîn. —Nathan, esto es mucho màs complicado de lo que penså al principio. —Lo så, Luc?a. Y lamento que tengas que enfrentar esta complejidad. Pero quiero que sepas que mis sentimientos por ti son reales, sin importar la rivalidad histîrica con los vampiros. —Yo tambiån siento algo real por ti, Nathan. Pero tambiån siento algo por Sebastian. Y no så quå hacer con estas dos conexiones al mismo tiempo. Nathan asiente, con una expresiîn de comprensiîn, aunque Luc?a puede ver tambiån un poco de dolor en sus ojos. —Tîmate el tiempo que necesites, Luc?a. Solo te pido que tengas cuidado. El mundo sobrenatural puede ser peligroso, especialmente cuando hay rivalidades antiguas involucradas. Luc?a asiente, sintiendo el peso de la situaciîn. Su corazîn està dividido entre dos hombres extraordinarios, cada uno con su propia lucha personal, y ella no sabe todav?a cîmo va a resolver esta situaciîn tan complicada. Cap?tulo 10: La biblioteca y las leyendas antiguas Vocabulario el archivo — àðõèâ profundizar — óãëóáëÿòüñÿ el pergamino — ïåðãàìåíò traducir — ïåðåâîäèòü el idioma antiguo — äðåâíèé ÿçûê descifrar — ðàñøèôðîâûâàòü el manuscrito — ðóêîïèñü la generaciîn — ïîêîëåíèå el pacto — äîãîâîð, ïàêò el territorio — òåððèòîðèÿ la tregua — ïåðåìèðèå romper (un acuerdo) — íàðóøèòü (ñîãëàøåíèå) el conflicto — êîíôëèêò la paz — ìèð coexistir — ñîñóùåñòâîâàòü Decidida a entender mejor la historia entre vampiros y hombres lobo, Luc?a regresa a la biblioteca varios d?as seguidos, profundizando su investigaciîn con la ayuda del se?or Boudreaux, quien parece saber màs de lo que dice al principio. —Se?or Boudreaux, ?puede contarme màs sobre la relaciîn histîrica entre vampiros y hombres lobo en esta regiîn? El bibliotecario la mira con atenciîn, como si evaluara cuànto puede confiar en ella. —Es un tema delicado, se?orita Reyes. ?Puedo preguntar por quå te interesa tanto? —Digamos que tengo razones personales —responde Luc?a, con honestidad parcial. El se?or Boudreaux asiente, como si entendiera màs de lo que ella dice expl?citamente. —Ven conmigo. Tengo algo que puede interesarte. La gu?a hacia una sala privada en la parte trasera de la biblioteca, llena de documentos muy antiguos, algunos protegidos en cajas de cristal. —Estos documentos pertenecen a la historia secreta de Bellerose —explica el se?or Boudreaux, sacando un manuscrito viejo, escrito en francås antiguo—. Hace casi doscientos a?os, los vampiros y los hombres lobo de esta regiîn firmaron un pacto de paz. —?Quå tipo de pacto? —Un acuerdo para compartir el territorio pac?ficamente, para no atacarse entre ellos, y para proteger juntos a los humanos de otras criaturas màs peligrosas que a veces llegan a esta regiîn. —?Y ese pacto todav?a existe? —Oficialmente, s?. Pero las tensiones nunca desaparecieron completamente. Cada cierto tiempo, algo rompe el equilibrio, y la vieja rivalidad regresa con fuerza. Luc?a piensa en Nathan y en Sebastian, preguntàndose si su propia situaciîn podr?a convertirse en algo que rompa ese equilibrio delicado. —?Conoce usted a la familia Duval personalmente? —Los conozco desde hace muchos a?os, s?. Sebastian Duval es diferente a la mayor?a de los vampiros que he conocido. Siempre ha respetado el pacto, siempre ha intentado mantener la paz con los hombres lobo locales. —?Y los hombres lobo? ?Los conoce tambiån? —Algunas familias, s?. Los hombres lobo de Bellerose son, en su mayor?a, gente respetuosa, que valora mucho la tradiciîn del pacto. —Entonces, ?por quå existe todav?a tanta tensiîn entre las dos especies? El se?or Boudreaux suspira, como si la respuesta fuera complicada de explicar completamente. —Las heridas antiguas tardan mucho tiempo en sanar completamente, se?orita Reyes. Y a veces, elementos externos amenazan con destruir dåcadas de paz cuidadosamente construida. —?Quå tipo de elementos externos? —Cazadores, principalmente. Personas que no hacen distinciîn entre criaturas peligrosas y criaturas que solo buscan vivir en paz. Cuando llegan cazadores a una regiîn, tanto vampiros como hombres lobo se sienten amenazados, y a veces esa amenaza compartida puede unirlos, o puede hacer que se culpen entre ellos por atraer atenciîn no deseada. Luc?a siente un escalofr?o al escuchar esta informaciîn. Se pregunta si su propia presencia en Bellerose, su conexiîn simultànea con Nathan y Sebastian, podr?a de alguna manera atraer ese tipo de peligro hacia el pueblo. —Gracias por compartir esta informaciîn conmigo, se?or Boudreaux. Ha sido muy ?til. —Ten cuidado, se?orita Reyes. El conocimiento sobre este mundo secreto viene con responsabilidades importantes. Luc?a asiente, comprendiendo la seriedad de sus palabras. Sale de la biblioteca esa tarde con mucha informaciîn nueva, pero tambiån con màs preguntas que antes. Sabe que su situaciîn con Nathan y Sebastian es màs complicada de lo que imaginî al principio, involucrando no solo sus propios sentimientos, sino tambiån siglos de historia y tensiîn entre dos especies completamente diferentes. Êîíåö îçíàêîìèòåëüíîãî ôðàãìåíòà. Òåêñò ïðåäîñòàâëåí ÎÎÎ «Ëèòðåñ». Ïðî÷èòàéòå ýòó êíèãó öåëèêîì, êóïèâ ïîëíóþ ëåãàëüíóþ âåðñèþ (https://www.litres.ru/book/raznoe/como-elegi-entre-un-vampiro-y-un-hombre-lobo-74417353/) íà Ëèòðåñ. Áåçîïàñíî îïëàòèòü êíèãó ìîæíî áàíêîâñêîé êàðòîé Visa, MasterCard, Maestro, ñî ñ÷åòà ìîáèëüíîãî òåëåôîíà, ñ ïëàòåæíîãî òåðìèíàëà, â ñàëîíå ÌÒÑ èëè Ñâÿçíîé, ÷åðåç PayPal, WebMoney, ßíäåêñ.Äåíüãè, QIWI Êîøåëåê, áîíóñíûìè êàðòàìè èëè äðóãèì óäîáíûì Âàì ñïîñîáîì.