  . 30         B1B2
 


   ,         ,    :      ,  ,       ,      .

         . 30   30   :      ,    ,    ,      ,    ,     ,   ,    .        ,     .

 ,  :

      -     ;

    ,   ;

      ,    .

       .    B1  B2.     .





 

  . 30         B1B2





UN A?O EN ESPA?A

  

30       

 B1B2

    






   


 ,    ,                       .        ,    :  , ,   , ,    ,    .

                  .    ;  - ,       .

 115    B1:  ,  ,  .  1630   B2: ,  ,  .   ,    .

   pretrito indefinido  imperfecto  ,     .         (raya).   , ,  ;     .

               .          .

    . ?Buena lectura!







  29 ,    .   ,     .

  72 ,    ,    ;   miarma   .

    , ,  ,     ;       .

  , 10 ,   ;               .

     ,  ;     .

        ;  .

  96 ,  ;  1937       ,      .

    :   ,    ,  ,   .






 / Contents


 1. B1    

1. ?Qu calor!      !

2. Cenamos a las diez      

3. Una ca?a y una tapa      

4. La siesta    

5. Un caf, por favor    , 

6. Triana    

7. Aceite nuevo     

8. Vuelva usted ma?ana     

9. Cuando llueve en Sevilla        

10. De Madrid al cielo         

11. El derbi    

12. La noche de las tunas     

13. El Gordo     

14. Las doce uvas     

15. Los Reyes Magos     

 2. B2    

16. El carnaval de Cdiz     

17. Hablar andaluz     -

18. Los ni?os de la guerra     

19. Las Fallas    

20. La Madrug    

21. La Feria    

22. Los patios de Crdoba     

23. El camino del Roc?o      

24. Romero en las calles      

25. La noche de San Juan      

26. ?Vivan los novios!      !

27. La queimada    

28. Agosto en la playa      

29. ?Quedamos?    ?

30. Hasta luego     





 1  B1

     115



HISTORIA 1




?Qu calor!


  !

La primera frase en espa?ol que Polina Orlova oy en Sevilla fue ?Qu calor!.

  ,      ,    !.

La dijo un se?or mayor con sombrero de paja, cuando se abrieron las puertas del tren en la estacin de Santa Justa. La dijo una chica con una maleta rosa. La dijo un polic?a, sin dirigirse a nadie. Era el cinco de septiembre, eran las cuatro de la tarde y el termmetro de la estacin marcaba treinta y ocho grados.

Ÿ      ,    -   . Ÿ     . Ÿ  ,     .   ,   ,        .

Polina sali del tren con su abrigo en el brazo. Esa ma?ana, en el aeropuerto de Ekaterimburgo, hac?a doce grados y llov?a. Despus hab?a volado a Estambul, de Estambul a Madrid, y de Madrid hab?a tomado el AVE, el tren rpido, hasta Sevilla. Veinte horas de viaje. Ahora el abrigo le parec?a un objeto de otro planeta.

       .          .     ,    ,      AVE,  ,  .    .        .

*   *   *

Polina ten?a veintinueve a?os. Desde hac?a siete a?os ense?aba espa?ol en un instituto de Ekaterimburgo, en los Urales. Sab?a explicar la diferencia entre ser y estar, entre el pretrito indefinido y el imperfecto, entre por y para. Hab?a le?do a Lorca y a Garc?a Mrquez en el original. Pero nunca hab?a estado en Espa?a.

    .         ,  .      ser  estar,  pretrito indefinido  imperfecto,  por  para.        .       .

Ahora ten?a un a?o entero. La Escuela Oficial de Idiomas de Sevilla buscaba una profesora de ruso para un a?o, y la hab?an elegido a ella. Iba a dar clases por la tarde a grupos de adultos y a vivir en una habitacin alquilada, en el barrio de Triana. Una casa t?pica sevillana, dec?a el correo de la escuela. Con patio.

     .           ,   .                .   ,      .   .

*   *   *

Delante de la estacin, en la parada de taxis, un hombre bajito y moreno, con una camisa verde y gafas de sol, ten?a un cartn en la mano. En el cartn, alguien hab?a escrito con rotulador: POLINA (RUSIA). Debajo hab?a un dibujo: un sol enorme con gafas de sol.

 ,   ,             .   -  : POLINA (RUSIA).         .

?T? eres Polina? pregunt el hombre. Yo soy Rafa. El yerno de Encarna, tu casera. El dibujo es de mi hijo. Dice que en Rusia no hay sol y que tienes que conocerlo.

  ?   .    .  ,  .   .  ,           .

Polina le tendi la mano.

   .

Encantada, se?or.

  , .

Rafa mir la mano, se ri y le dio dos besos, uno en cada mejilla, rpido, como quien hace algo completamente normal. Polina se qued quieta, con la mano todav?a en el aire.

   ,      ,   , ,  ,   -  .     .

Aqu?, a las mujeres, dos besos explic Rafa. Entre hombres, la mano. Y nada de se?or, que me haces viejo. Rafa y de t?.

     ,   .    .   ,      .     .

Rafa era taxista. Mientras met?a la maleta en el coche, habl sin parar: del calor, del trfico, del Betis, del Sevilla, de su suegra. Polina entendi ms o menos la mitad. Rafa no hablaba como los profesores de sus cursos. Las palabras perd?an las ?ltimas letras por el camino. Los ni?os sonaba como lo' ni?o'. Mis amigos sonaba como mih amigo'. Y casi todas las frases terminaban con ?sabe' lo que te digo?.

  .      ,    :  ,  ,  ,  ,  .    .    ,     .      . Los ni?os    . Mis amigos    .       ,   ?.

Esto es andaluz dijo Rafa, contento. En los libros no viene. T?, tranquila. En un mes, me entiendes. En dos meses, hablas como yo. Y en tres, te casas con un trianero.

  ,    .     .   .     .    ,  .         .

*   *   *

El taxi cruz el r?o Guadalquivir por un puente de hierro, con farolas antiguas. Al otro lado empezaba Triana: calles estrechas, casas blancas y amarillas, balcones con flores, tiendas de cermica con platos de colores en las paredes. A esa hora las calles estaban casi vac?as. Las persianas estaban bajadas. Solo un gato dorm?a a la sombra de un coche.

        .     :  ,    ,   ,       .       .   .      .

?Dnde est la gente? pregunt Polina.

   ?   .

En su casa, con el aire acondicionado dijo Rafa. A las cuatro de la tarde, en septiembre, solo salen los turistas y los locos. Y los taxistas.

 ,  ,   .              .  .

*   *   *

La casa estaba en una calle peque?a, detrs de una puerta de madera muy alta. Rafa abri, y Polina vio algo que solo conoc?a por las fotos: un patio. Un patio cuadrado, con el suelo de baldosas rojas y blancas, una fuente peque?a en el centro y macetas por todas partes, en el suelo, en las paredes, en las escaleras. Geranios rojos, claveles, jazmines, una buganvilla morada que sub?a hasta el segundo piso. All? dentro hac?a casi fresco. El agua de la fuente hac?a un ruido suave.

    ,     .  ,    ,     : .         ,          ,  ,  .  , , ,  ,     .    .   .

En una silla, al lado de la fuente, hab?a una se?ora mayor, peque?a y redonda, con el pelo blanco muy bien peinado, un vestido negro con flores peque?as y un abanico en la mano. Se levant en cuanto vio a Polina.

      ,   ,     ,           .  ,   .

Polina quer?a ser educada. Hab?a preparado la frase en el tren.

   .      .

Buenas tardes, se?ora. Encantada de conocerla. ?Es usted do?a Encarnacin?

  , .    .   ?

La se?ora dej de abanicarse. Mir a Polina de arriba abajo. Despus mir a Rafa.

   .      .    .

?Usted? dijo. ?Pero tan vieja me ves, miarma?

 ?   .     ,  ?

Polina se puso roja como un tomate.

   .

Perdn, yo en los libros

 ,   

En los libros, en los libros. La se?ora se ri y le dio dos besos fuertes, que sonaron en todo el patio. Yo soy Encarna. Encarnacin es para el cura y para el mdico. Aqu?, todo el mundo de t?, que estamos en Triana. Y miarma quiere decir mi alma. Aqu? se lo decimos a todo el mundo. A ti, al panadero y al gato.

  ,       ,   ,     .   .        .    ,    .  miarma    .     . ,   .

*   *   *

La habitacin de Polina estaba en el primer piso. Ten?a una cama, un armario antiguo, un ventilador en el techo y una ventana con rejas que daba al patio. En la cama hab?a una hoja de papel con un dibujo: otra vez el sol con gafas, y al lado, una ni?a con un abrigo enorme y un gorro de piel, sudando. Debajo, con letras grandes: BIENVENIDA POLINA.

     . ,  ,       ,   .      :    ,         ,   .   : BIENVENIDA POLINA.

Por la tarde, cuando el sol baj un poco, apareci en el patio el autor del dibujo. Era un ni?o de diez a?os, delgado, moreno, con una camiseta verde y blanca del Betis y las rodillas llenas de tiritas.

 ,    ,     .     , , ,  -       .

Soy Curro dijo. ?Es verdad que en tu ciudad hace menos treinta?

  ,   .   ,        ?

En invierno, a veces.

   .

Curro la mir con mucho respeto, como se mira a alguien que ha sobrevivido a algo terrible.

           ,  - .

?Y cmo se dice calor en ruso?

   - calor?

. Zhara.

 .

Curro repiti la palabra tres veces. Luego sac una tiza blanca del bolsillo y escribi en la pared del patio, al lado de la puerta, con letras grandes y torcidas: ZHARA = CALOR.

    .           ,  ,   : ZHARA = CALOR.

?Curro! ?La pared! grit una voz desde la cocina.

 ! !     .

?Es para aprender, abuela! grit Curro. Una palabra cada d?a. Mir a Polina. ?Vale?

   , !   .     .     .  ?

Vale dijo Polina.

 ,   .

*   *   *

La cena fue a las diez de la noche. Polina ten?a tanta hambre que casi no pod?a hablar. Comieron en el patio: tomates con aceite de oliva, queso, jamn, pan, y una sopa fr?a de color naranja que se tomaba en vaso.

   .   ,     .   :    , , ,     ,    .

Gazpacho dijo Encarna. Con este calor, la sopa caliente es para los extranjeros.

 ,   .         .

A medianoche todav?a hab?a treinta grados. Polina se tumb en la cama, con el ventilador encendido, y sac un cuaderno nuevo de la maleta. En la primera pgina escribi: Lo que no ven?a en los libros de texto.

      .             .     :     .

Y debajo:

 :

1. En Sevilla, la primera frase que se aprende es ?Qu calor!. Te la dice todo el mundo, aunque no te conozca.



2. Aqu? casi todos se hablan de t?. Si dices usted a una se?ora, puede ofenderse. A las mujeres, dos besos; entre hombres, la mano.



3. Miarma quiere decir mi alma. Se lo dicen a todo el mundo. Al panadero y al gato tambin.

1.    ,  ,    !.    ,  .



2.     .    ,   .    ,   .



3. Miarma    .    .    .




  .


   .

   ,     (https://www.litres.ru/book/aleksandra-panfilova/god-v-ispanii-30-istorii-na-ispanskom-iazyke-s-parall-74705627/)  .

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