- -
- 100%
- +
Karl – Definitivamente voy por el sí, en mi cabeza solo existe una respuesta afirmativa, mi estimado amigo, pese a lo contrario, que toda la vida dije que nunca me casaría. Bueno, heme aquí haciendo con mucho gusto todo lo contrario de lo que había dicho.
Tom – De acuerdo, solo estaba cerciorándome de que todo estuviera en orden. Bueno, entonces no hay ya nada más que decir, solo que te deseo buena suerte de corazón, mi hermano.
Karl – Gracias por tus palabras y por siempre estar en mi vida, tanto en los momentos malos como buenos. A ti también, mi buen Alfo, los dos han sido importantes en mi vida, porque sé que siempre van a estar para mí, así como yo para ustedes, podrán pasar mil años y creo firmemente que nuestra amistad va a perdurar más que eso.
Alfo – No cabe ninguna duda, mi buen Karl, sabes que siempre va a ser así, no importa qué pase, nuestra amistad seguirá siendo la misma sin ningún cambio, solo evolucionando para lo mejor; ha llegado la hora, creo que es tiempo de que nos apuremos, debemos de llegar a la iglesia en una hora y no debemos de llegar tarde.
Karl – Esta boda va a ser la mejor celebración de mi vida, voy a recordar este evento por el resto de mis días en este planeta, y qué mejor que acompañado de mis mejores amigos que aprecio tanto. Toda mi familia también estará presente, pero los amigos de verdad como ustedes son indispensables como no tienen idea.
{Sin decir nada más se subieron al carro y se dirigieron hacia la iglesia donde la boda iba a tomar lugar. La novia estaba lista, así como todos los invitados. La ceremonia empezó sin ningún contratiempo, después de un par de horas Tamara y Karl se encontraban formalmente casados. En el salón donde se celebró la boda el ambiente era simplemente espectacular, con exquisitos platillos para comer y bebidas de todo tipo. Todos los invitados estaban pasando una noche única, en compañía de los recién casados.}
Tom – Alfo, ¿realmente crees que funcione el matrimonio de ellos?
Alfo – No lo sé, Karl ha tenido desilusiones tras desilusiones que es complicado saber si puede funcionar un matrimonio entre él y su esposa, puede ser que un milagro se dé y duren toda la eternidad, no hay que perder las esperanzas. Yo me siento bien de que haya conseguido una mujer tan hermosa como Tamara, la verdad no había visto a una como ella en toda mi vida, simplemente mírale, parece modelo de una portada de revista o algo por el estilo, tiene mucha fortuna mi amigo, no hay duda de ello.
Tom – Ya lo creo que sí, es una pena que Tamara no haya traído ninguna amiga de visita para poder conocer a más de sus compatriotas. Estoy seguro de que ella realmente es la indicada para Karl, ya veremos cómo se desenvuelve su matrimonio, tengo la certeza de que habrán muchas sorpresas en esta nueva etapa de sus vidas.
Alfo – Ojalá que tengan buenos momentos, no como yo con mi último matrimonio, que fue algo verdaderamente desastroso. Los primeros dos años fueron buenos pero después de que mis hijos llegaron las cosas empezaron a cambiar, primeramente porque tenía que viajar mucho por parte de mi empresa. No solo fue el hecho de estar viajando continuamente pero las mujeres que conocí también durante todo ese tiempo fueron el parteaguas que desató mi divorcio.
Ya sabes lo que dicen, que las mujeres se enteran de todo lo que sucede en tu vida tarde o temprano, nunca creí que mi esposa descubriera mis infidelidades mientras yo me encontraba de viaje. Lo más desgarrador es ver a tus hijos sufrir el hecho de no tener una familia unida, tú me conoces mejor que nadie, Tom, y sabes que si veo una mujer que me gusta simplemente hago lo imposible para acostarme o conseguir lo que yo quiera de ella.
Eso me pasó cuando conocí a mi esposa, desgraciadamente ese hábito nunca lo pude erradicar, ni siquiera cuando me casé. Por más que quise, dicen que los árboles torcidos ya no se enderezan. Creo que eso fue lo que me pasó, a pesar de tener a mis hijos a un lado hubiera considerado más mi futuro pero ahora ya es tarde para poder construir lo que ya no se puede edificar de nuevo.
No me duele el hecho de estar pagando una manutención o la escuela, con o sin divorcio lo hubiera hecho, pero lo que más me molesta es no tener control sobre mis ansias sexuales. Mira que tuve sesiones con psicólogos, psiquiatras, grupos de ayuda, pero simplemente mi paradigma no cambiaba. Pero en fin, hay que afrontar las cosas como son, sé que me equivoqué con mi esposa y que no hay vuelta atrás, sin embargo tengo que vivir y continuar mi camino, tratando de controlar mis impulsos.
Tom – Voy a ser honesto contigo, Alfo, porque en vedad creo que necesitas escuchar esto. Mira, tú y yo mejor que nadie sabemos que nosotros los hombres somos y seguiremos fijándonos en mujeres con o sin esposa, está en nuestra naturaleza andar de calientes con una mujer o con otras, no reconocerlo sería una mentira flagrante. Claro, habrá sus excepciones, la gran mayoría somos así pero habrá quien no lo sea.
Particularmente en tu caso eres el extremo de la infidelidad en toda su expresión, vamos a ser claros y totalmente honestos. La verdad, tu mujer te perdonó varias veces, no obstante tú no quisiste enmendar el camino; eso fue la bomba que estalló por completo. Quiero decir, muy en el fondo sabías lo que iba a pasar en determinado momento; Bueno, tu matrimonio no duró tanto por las mismas razones, sin embargo aprendiste a ser feliz tal y como eres.
Alfo – De alguna manera tuve que aprender a convivir conmigo mismo y a llevar la relación en paz con mi ex esposa y mis hijos, sin duda alguna el daño que provoqué no tiene remedio, eso lo sé, tengo que vivir con todo eso. Ahora que vivo solo no es tan malo, sí extraño la compañía de mi familia pero me hace bien estar a solas.
Tom – Mientras te sientas bien y a gusto como estas ahora es lo importante. No te juzgo ni lo pienso hacer, sabes que siempre cuentas conmigo para lo que se te ofrezca, simplemente es poner las situaciones en claro para poder ayudarte de la mejor manera y corregir lo que sea necesario.
Alfo – Te lo agradezco mucho, igualmente en lo que te pueda ayudar siempre estaré para ti, no importando a qué nos tengamos que enfrentar.
Alisa – Hola, ¡salud, muchachos! Vengo a recordarles que se encuentran en una muy buena celebración donde la gente no se aísla a platicar en un rincón, están los dos platicando solos como un par de señoritas. ¿De qué tanto hablan?
Tom – Platicábamos acerca de lo mal que le fue en su matrimonio a Alfo, que lamentablemente lo encontraron culpable por ser infiel y todo lo que también sabes, Alisa.
Alisa – Sí, ya sé, nunca se te va a quitar lo caliente, mi buen Alfo. Tu esposa, que era toda bondad, accesible, muy guapa por cierto; no sé de dónde se te vino la idea de engañarla con cualquier otra mujer, más aún ya cuando estabas casado y con hijos. Te pasas de cabrón.
Alfo – Lo sé, no tengo remedio, creo que tarde o temprano iba a pasar, es lo malo de ser incontrolable sexualmente hablando. Tuve que pagar las consecuencias por no poner ojos y atención a mi mujer, eso lo entiendo completamente, pero bueno, son cosas que pasan.
Papá – ¡Atención! ¡Atención! Les pido a todos su tiempo para que tomen sus copas por un momento y hacer un brindis por los novios que hoy se encuentran celebrando el día más memorable de su existencia. Tengo entendido que la gran mayoría de las personas que se encuentran celebrando hoy con nosotros son amigos y amigas muy queridos de mi hijo Karl, les agradezco de todo corazón que hoy nos acompañen, saben que les atesoramos muy profundamente en nuestros corazones.
Solo quiero decirles que mi esposa y yo estamos completamente felices de tener a Tamara como nueva integrante de la familia, estoy seguro de que ella será una excelente esposa y madre algún día, les pido que brindemos por la nueva pareja así como también para que tengan éxito en todo lo que emprendan de ahora en adelante. ¡Salud!
Todos – ¡Salud! ¡Felicidades!
Tom – Por cierto, Karl, ¿a dónde irán de luna de miel?
Karl – Buena pregunta, como ya hemos visitado una gran parte de lugares ahora iremos a un conjunto de playas que se encuentran en la polinesia francesa. El lugar se llama Bora Bora, he escuchado que tiene los atardeceres más hermosos de la Tierra, vamos a comprobar si eso es cierto.
Tamara – ¡Asombroso! ¿En verdad? Es una noticia fabulosa, siempre he querido ir a ese lugar, solo he visto fotografías, se ve impresionante, pero más será visitarlo contigo mi amor.
Karl – Si, era sorpresa pero ya que Tom trajo el tema decidí decírtelo de una vez, estoy seguro que tendremos el mejor tiempo de nuestras vidas en ese lugar. Yo también he visto las fotografías pero por ningún motivo la hermosura de ese lugar se acerca a la tuya, mi cielo.
Alisa – Karl tiene toda la razón, Tamara, no es por el hecho de adular pero eres una de las mujeres más lindas que he visto en mi vida, y mira que para criticar, viborear y hablar a espaldas de la gente soy una experta, pero sí, honestamente, tu hermosura es algo único que no se ve todos los días.
Tamara – ¡Que linda! Muchas gracias por tus palabras, Alisa, tú también eres una mujer muy guapa, no cabe la menor duda; estoy absolutamente segura de que tienes muchos pretendientes que quieren ser tus novios y salir contigo, ¿no es así?
Alisa – Sí, hay algunos hombres que quieren salir conmigo pero todavía no me decido por cuál. La verdad, considero que soy una mujer difícil para poder estar con una persona, se tiene que ser muy paciente conmigo y aguantarme, especialmente con el carácter que tengo, así que por ahora tendré que esperar a ver quién es el pretendiente que conquistará mi corazón.
Tom – Pues con el carácter que tienes, Alisa, no dudo que el próximo novio que tengas tarde en aparecer aproximadamente unos mil años por lo menos… Estoy bromeando, no te lo tomes tan a pecho; pero tu carácter es bastante fuerte, no digo que no sea un punto positivo pero ya habrá alguien a quien le encante y se enamore perdidamente de ti.
Alisa – Qué gracioso eres, Tom. Pues tal vez tengas razón porque los contendientes no dan el ancho, pero quién sabe, tal vez un buen día de estos aparecerá y podré tener una boda igual que la de los novios aquí presentes. Por cierto, su boda es un total éxito, muchachos, muchas felicidades por tan excelente y exuberante celebración a la cual nos han invitado, la mejor a la que he podido asistir en estos últimos años.
Tamara – Gracias, recuerda que tú también fuiste parte elemental para que esta boda fuese un éxito total, así que también debes de asumir parte del crédito, mi querida Alisa. Cuando encuentres a tu amorcito y decidan casarse yo también te ayudaré a que tu celebración sea tan buena o mucho mejor que la de nosotros. Eres una muy buena amiga, te mereces que te traten como la princesa que eres. No te preocupes por el galán, algún día tendrá que aparecer, creo que la paciencia es todo lo que se necesita para saber cuándo el indicado ha llegado a tu vida, así como me pasó a mí con Karl.
Alisa – Totalmente de acuerdo, todo tiene que llegar en el momento adecuado, pero no es algo que tenga mi atención todo el tiempo, solo hay que dejar que las cosas sucedan.
Tamara – Perfecto, me da gusto que pienses de esa manera, verás que cuando menos te lo esperes ya estaremos celebrándote a ti y tu novio, no tengo ninguna duda de ello.
Alisa – Gracias, Tamara. ¡Que linda eres!
{La boda continuó normalmente toda la noche y al día siguiente los novios dieron un desayuno a los invitados que decidieron quedarse a convivir por más tiempo. Fue una celebración en donde todo salió perfectamente bien.
Al terminar la boda, Tamara y Karl se apresuraron para arreglar sus cosas y partir hacia su romántico viaje, como lo tenían previsto, hacia Bora Bora.
Cuando el avión descendió en la Polinesia Francesa los dos estaban completamente enamorados, así como entusiasmados de pasar una maravillosa luna de miel.}
Karl – La boda fue simplemente espectacular, amor, estoy ansioso por ver el video y toda la fiesta de nuevo. Tengo que describir nuestra boda como épica, no puedo encontrar otro adjetivo para describir lo fascinante que fue nuestra celebración. Lo mejor de todo es que me casé con la novia más guapa de todo el mundo, soy realmente afortunado en tenerte en mi vida, ahora para toda la eternidad.
Tamara – La verdadera fortuna es mía. Nunca esperé conocer a un hombre como tú, todo el cariño que siempre quise y necesité lo encuentro solo en ti. Creo que si no me hubieses hablado ese día en el bar por puro instinto yo lo hubiera hecho para poder iniciar nuestra historia, de eso sí no tengo duda, pero al final me hablaste y nunca más mis ojos pudieron despegarse de tu mirada, eso es un hecho que toda la vida va a perdurar.
Karl – Mi corazón dice absolutamente lo mismo, cariño, no cabe duda de que estamos hechos el uno para el otro. Por cierto, ¿quieres desayunar en el hotel o en un restaurante local? Llegamos muy temprano y yo me muero de hambre, no sé qué tipo de comida ofrezcan pero estoy seguro de terminarme todo lo que me sirvan, si hay buffet será mucho mejor.
Tamara – Tienes razón, lo mejor sería buscar un buen buffet para poder comer lo que queramos, tal vez hasta podamos llevar comida para comer en el hotel, quién sabe, pero tenemos que ver qué opciones hay.
Karl – Mira, ese restaurante de la esquina dice que es un buffet las veinticuatro horas, vamos a investigar.
Tamara – ¿Qué estamos esperando? ¡Vamos!
Karl – Hay comida francesa y casi de todos los países, creo que no tendremos problema en comer todo lo que sirvan. De todas formas los postres se ven deliciosos, voy a hacer espacio para comerme unos cuatro, si es que aguanto.
Tamara – Yo igual, todo se ve absolutamente exquisito.
Karl – Por cierto, ¿Te gustaría tener hijos en un futuro?
Tamara – Tuvimos relaciones varias veces desde que nos conocimos y seguimos teniendo, no usamos ningún tipo de protección, en teoría ya debería de estar embarazada. Soy muy irregular, hablando de mis periodos, pero si en un futuro se diera la oportunidad, claro que sí. No estoy cerrada a tener bebés, creo que toda mujer sueña en algún momento de su vida convertirse en madre. ¿Por qué lo preguntas, amor?
Karl – Simplemente porque tenía mucha curiosidad en saber tu opinión al respecto. De hecho nunca habíamos platicado, es por eso que quise preguntártelo de una vez. A mí sí me gustaría pero no sé si quiero un hombre o una mujer, tal vez los dos, o quizá tengamos gemelos, todo puede pasar.
Tamara – Quién sabe. Como tú dices, todo puede llegar a pasar, quiero decir que no hay que estar cerrados a ninguna posibilidad que se pueda presentar, pero ya veremos qué es lo que pasa. Creo que debemos de empezar a disfrutar esta nueva etapa en la que estamos para que podamos aprender recíprocamente, solo así podremos estar mejor preparados para las situaciones que se nos presenten o posibles eventualidades.
Karl – Concuerdo contigo, tengo conocidos que han tenido a sus hijos antes de casarse pero no pueden viajar o hacer otro tipo de actividades por cuestiones de estar al pendiente de sus retoños, otros los tienen después de casados, y otros esperan más tiempo o no los tienen; creo que tiene que ver con planificación, pero bueno, cada pareja es diferente.
Tamara – Ahora que tenemos la oportunidad de viajar y disfrutar nuestra vida creo que debemos de tomar ventaja, corazón. Algún día las responsabilidades serán mayores, conforme pase el tiempo más obligaciones vendrán, con hijos o hijas vamos a necesitar más tiempo para cuidarlos, quiero decir, nuestra vida va a cambiar dramáticamente cuando ellos lleguen.
Karl – Vaya que sí, corazón. Las cosas cambian todo el tiempo, estoy seguro de que nuestra familia tendrá cambios para lo mejor, verás que así será. El hecho de que tú estés conmigo representa uno de los mejores cambios que he tenido en mi vida así que solo cosas positivas y hermosas pueden salir de ti.
Tamara – ¿Sabes? Estuve platicando con Alisa y me comentó que tú y ella salieron por algún tiempo. ¿No es verdad? Desde que te conozco constantemente me has contado todo lo que pasa en tu vida sin secretos, siempre siendo claro en todo. Me pregunto por qué nunca me dijiste nada al respecto.
Karl – Si, tienes toda la razón amor, la verdad es que no quería comentarlo porque tenía miedo de que te enojaras o que reaccionaras de una forma violenta al saber que ella y yo habíamos tenido una relación de pareja. Como ya hacía mucho tiempo que había pasado no le tomé mucha importancia, nunca pensé que ella te hablara al respecto, no por tener algo que ocultar ni nada por el estilo, simplemente no pensé que ella te lo dijera. Tú bien sabes que no existe ningún secreto entre nosotros, simplemente no pensé que fuera relevante o que tuviera una fuerte importancia ahora, eso es todo.
Tamara – Comprendo lo que dices, simplemente es la sensación de no saber algo que pasó en tu vida desde que tú y ella siguen siendo amigos. Me queda claro el punto de que ya no hay amor ni romanticismo entre ustedes desde hace mucho tiempo; he hablado con ella sin rodeos, no veo ningún problema en que haya comunicación entre ustedes, simplemente quería preguntarte la razón del por qué nunca me comentaste nada al respecto, eso es todo, no te preocupes, no soy una inquisidora que va a quemarte en la hoguera por ser un hereje adúltero ni nada por el estilo, amor.
Karl – Me alegra escuchar esas palabras, por un momento pensé que realmente me ibas a quemar vivo sin piedad. Pero ya hablando en serio, sabes que no me atrevería a lastimarte o decirte mentiras. Simplemente son cuestiones que pasaron anteriormente en mi vida, que todos cometemos el error de pasar por alto alguna vez.
Tamara – Tienes razón, corazón, son situaciones que nos pasan a todos sin excepción. Confío plenamente en ti y no dudo de que todo lo que me dices es cierto; después de todo, sabes perfectamente que las mujeres siempre nos enteramos de todo lo que pasa de una forma o de otra, no importando cuánto tiempo pase, eso es una ley universal.
Karl – Y por obvias razones nunca me atrevería a mentirte o tergiversar ideas que nos puedan afectar ahora o en el futuro. Eres mi tesoro, el cual no pienso perder por ningún motivo.
Tamara – Bueno, más te vale… De lo contrario, ¡sí te quemaré en la hoguera!
Karl – De acuerdo, queda todo perfectamente entendido, corazón.
{El tiempo que nos quedaba en ese paradisiaco lugar tuvimos la oportunidad de recorrer diferentes islas tomando muchas fotografías, simplemente disfrutando plenamente de nuestra luna de miel. La atención en el hotel fue siempre espectacular, sin ningún problema en lo absoluto, era un sueño estar en ese lugar en donde solamente los dos nos encontrábamos.
El último día que nos quedamos preparé una cena especial en la playa solo para nosotros dos con asistencia del personal del hotel. Fue a la luz de la luna, el lugar estaba decorado con velas aromáticas, rosas en forma de corazones, una noche inolvidable que estaba seguro los dos atesoraríamos por el resto de nuestras vidas. No había ninguna duda en nuestros corazones de que el amor que sentíamos era tan real como cuando nos tomábamos de la mano para saber que nos encontrábamos vivos.
Después de la cena romántica pasamos la noche entera haciendo el amor, primero en la cama, luego en el jacuzzi que se encontraba en la parte de afuera en la terraza. Nos quedamos dormidos un par de horas hasta la madrugada, esa misma noche una brisa fría me despertó y ella seguía dormida sobre mí, la traté de despertar pero era tanto su sueño que no pude, así que la tomé en mis brazos, la llevé dentro de la habitación y suavemente la acosté en la cama. Yo también me encontraba rendido, así que me acosté a su lado; me quedé dormido casi de inmediato.
Al siguiente día nos despertamos a la una de la tarde, no nos habíamos percatado de que el tiempo había pasado tan rápido. Teníamos que apurarnos para arreglar nuestras maletas y así poder llegar a tiempo al aeropuerto. Por fortuna nuestro vuelo salía a las diez de la noche, de otra forma seguro que hubiésemos perdido el avión, sin duda alguna. Ambos nos apresuramos a preparar todo para el viaje de regreso a México, parecía que solamente teníamos cinco minutos porque ya nos sentíamos sobre tiempo.
Afortunadamente llegamos a tiempo al aeropuerto, sin ninguna interrupción o contratiempo. Los dos teníamos los ánimos en alto y el corazón dispuesto a seguir con nuestras vidas de regreso a Ciudad de México. Después de documentar el equipaje compramos unos snacks para poder aguantar el hambre que teníamos, ya que no habíamos conseguido nada de comer desde que habíamos salido del hotel.}
Karl – ¿No olvidaste nada en el hotel?
Tamara – Por lo visto no olvidé nada, todo lo revisé más de cinco veces para estar segura de que nuestras pertenencias estuvieran en orden, así que no te preocupes por nada amor, ¿de acuerdo?
Karl – Seguro, simplemente estaba checando, ya sabes que mi parte obsesiva-compulsiva no tiene remedio. Vamos, ya es hora, corazón, la gente está abordando el avión.
Tamara – ¿Qué crees que pase ahora de que todo es perfecto en nuestras vidas?
Karl – Creo que debemos de hacer hasta lo imposible para poder tener esta perfección el mayor tiempo posible, no importando qué es lo que pase en el futuro. Como todo en esta vida, se van a presentar problemas, vamos a tener que trabajar los dos juntos y de esa forma buscar soluciones a los mismos; no solamente eso, sino aprender de todo lo bueno o malo que nos suceda para poder crecer como pareja, que finalmente ese es el punto de estar siempre juntos, ser mejores en todos los sentidos y formas posibles.
No te puedo prometer que va a ser fácil, pero sí te prometo estar a tu lado para poder vencer cualquier dificultad que se nos pueda presentar en el camino. Mientas nos mantengamos juntos no creo que ningún problema pueda con nosotros, eso te lo aseguro desde el fondo de mi corazón.
Tamara – Seguramente que así será, amor.
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.




