- -
- 100%
- +
TERESA ITURRIOZ: Yo iba desde Madrid y había nevado un montón. Cogí el autobús y me planté en una ciudad que se suponía que era en la que teníamos que tocar, pero estos se retrasaban una hora, dos horas, tres horas, cuatro horas… Yo ya pensaba que me había equivocado de ciudad. Y no es que tuviéramos muchos conciertos. Pero empecé, «¿era Gijón o era Oviedo?». No había teléfonos y estaba sola. Al final aparecieron, respiré y fue genial.
Nos dijeron que vendría un grupo a dejarnos los amplificadores y llegaron unos chicos guapísimos, con un aspecto divino. Nos parecían unos niños. ¡Nosotros ya nos creíamos muy mayores! Hablamos con ellos y yo me tronchaba con cada cosa que decía Tito. Nos cautivaron. También me encantó cómo hablaban.
IBON ERRAZKIN: Conectamos muchísimo y pasamos todo el día con ellos. Era una gente con la que podíamos hablar de música y de mil cosas. Eran muy divertidos. Nos encantaba ese humor de Gijón tan seco. Se decían barbaridades a la cara. Estábamos fascinados con el acento que tenían.
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.




