La situación de la violencia relacionada con las drogas en México del 2006 al 2017

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132- ICRC, ‘Art.3 Conflicts not of an international character’ en Commentary on the First Geneva Convention: Convention (I) for the Amelioration of the Condition of the Wounded and Sick in Armed Forces in the Field (2da. edición, 2016) para 387.
133- Pictet (ed.), Commentary on the First Geneva Convention (ICRC 1952) paras 49–50.
134- Dietrich Schindler, ‘The different types of armed conflicts according to the Geneva conventions and protocols’ (1979) 163 RCADI 117, 147.
135- ICRC, ‘How is the Term ‘Armed Conflict’ defined in International Humanitarian Law?’ Opinion Paper (marzo de 2008) 5; Prosecutor v Tadic (Trial Judgment), IT–94–1 (7 de mayo de 1997) [562].
136- Algunas conclusiones pueden desprenderse de un criterio a otro. ICRC, ‘Art. 3 Conflicts not of an international character’ en Commentary on the First Geneva Convention: Convention (I) for the Amelioration of the Condition of the Wounded and Sick in Armed Forces in the Field (2da. edición, 2016), para 434.
137- ICRC, ‘Art. 3 Conflicts not of an international character’ en Commentary on the First Geneva Convention: Convention (I) for the Amelioration of the Condition of the Wounded and Sick in Armed Forces in the Field (2da. edición, 2016) endnote 163.
138- Prosecutor v Limaj (Trial Judgment), IT–03–66 (30 de noviembre de 2005) [170]; Sandesh Sivakumaran, The Law of Non–International Armed Conflict (OUP 2012) 182.
139- ICRC, International Humanitarian Law and the Challenges of Contemporary Armed Conflicts, Report prepared for the 31st International Conference of the Red Cross and Red Crescent (ICRC, Ginebra 2011) 11.
140- Prosecutor v Akayesu (Trial Judgment) ICTR–96–4 (2 de septiembre de 1998) [603].
141- Sandesh Sivakumaran, The Law of Non–International Armed Conflict (OUP 2012) 170.
142- Prosecutor v Haradinaj (Trial Judgment), IT–04–84 (3 de abril de 2008) [60]; ICRC, ‘Art. 3 Conflicts not of an international character’ en Commentary on the First Geneva Convention: Convention (I) for the Amelioration of the Condition of the Wounded and Sick in Armed Forces in the Field (2da. edición, 2016) [430]. Véase también Prosecutor v Lubanga (Trial Judgment) ICC–01/04–01/06 (14 de marzo de 2012) [537]; Prosecutor v Katanga (Trial Judgment) ICC–01/04–01/07 (7 de marzo de 2014) [1186]; Prosecutor v Bemba (Trial Judgment) ICC–01/05–01/08 (21 de marzo de 2016) [134–136].
143- Lubanga (Trial Judgment, 2012) [537]; Katanga (Trial Judgment, 2014) [1186].
144- Lubanga (Trial Judgment 2012), [538]; Katanga (Trial Judgment, 2014) [1187].
145- Haradinaj (Trial Judgement, 2008) [49].
146- Prosecutor v Boškoski and Tar–ulovski (Trial Judgment), IT–04–82 (10 de julio de 2008) [177]; Prosecutor v Ntaganda (Confirmation of Charges decision) ICC–01/04–02/06 (10 de febrero de 2014) [34].
147- ICRC, ‘Art. 3 Conflicts not of an international character’ en Commentary on the First Geneva Convention: Convention (I) for the Amelioration of the Condition of the Wounded and Sick in Armed Forces in the Field (2nd edition, 2016) para. 433.
148- Prosecutor v Bemba (Trial Judgment, 2016) [140].
149- Prosecutor v Tadic (Trial Judgment, 1997) [67–70].
150- Prosecutor v Tadic (Appeal on Jurisdiction, 1995) [70].
151- ICRC, ‘Art. 3 Conflicts not of an international character’ en Commentary on the First Geneva Convention: Convention (I) for the Amelioration of the Condition of the Wounded and Sick in Armed Forces in the Field (2da. edición, 2016) [489].
152- Prosecutor v Haradinaj (2008) (n 10) [100].
153- ICRC, Study on Customary International Humanitarian Law (Cambridge University Press, 2005). También disponible en ICRC, Customary IHL Database:
154- Marco Sassòli, Antoine A. Bouvier y Anne Quintin, How Does Law Protect in War? Cases, Documents and Teaching Materials on Contemporary Practice in International Humanitarian Law, Volume 1 (3a. edición ICRC 2011), también disponible en
155- Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional (adoptado el 17 de julio de 1998, entrada en vigor el 1º de julio de 2002) 2187 UNTS 3, art 8.
156- Elementos de los Crímenes (enmendados) (Corte Penal Internacional [ICC]) ICC–ASP/1/3 (Pt II–B), UN Doc PCNICC/2000/1/Add.2, Art 8 (2) (c) y Art 8(2) (e); ICC, Prosecutor v Bosco Ntaganda (Judgment on the appeal against the “Second decision on the defence’s challenge to the jurisdiction of the Court in respect of Counts 6 and 9”) ICC-01/04-02/06 OA5 (15 de junio de 2017) [68].
157- ICTY, Prosecutor v Kunarac et al., Judgement, IT–96–23 & IT–96–23/1-A, Appeals Chamber, 12 de junio de 2002 [58].
158- ICRC, The Use of Force in Armed Conflicts: Interplay between the Conduct of Hostilities and Law Enforcement Paradigms, Reunión de Expertos, Informe preparado y editado por Gloria Gaggioli (ICRC, Ginebra, 2013) 5.
5. Organización
48. En esta sección se pretende analizar si las nueve OTD relacionadas con las drogas en México (159) que han sido identificadas como los actores más relevantes en la actual situación de violencia cumplen los requisitos de organización introducidos por los tribunales y cortes internacionales para ser considerados grupos armados organizados y posibles partes en un CANI. Los factores indicativos de la jurisprudencia internacional serán analizados para cada OTD, a fin de llegar a una conclusión en cuanto a su grado de organización. Esto incluye factores como: la jerarquía interna del grupo; la estructura de mando; normas disciplinarias; la existencia de cuartel sede; el control de un territorio determinado; su capacidad para tener acceso a armas, equipo militar, entrenamiento militar y reclutas; su capacidad para planificar, coordinar y llevar a cabo operaciones militares; la capacidad para definir una estrategia militar unificada y utilizar tácticas militares, y su capacidad para hablar con una sola voz, negociar y concertar acuerdos. (160)
5.1. CÁRTEL DEL GOLFO (CDG)
49. Este cártel fue establecido en 1984 cuando Juan García Ábrego cerró un trato con el Cártel de Cali en Colombia, ampliando las actividades de esta organización. Ábrego dirigió el cártel hasta su extradición a Estados Unidos en 1996. El mando pasó posteriormente a Osiel Cárdenas Guillén, líder del cártel hasta 2007, cuando fue extraditado a los Estados Unidos. (161)
50. Este cártel opera en el estado de Tamaulipas y en particular en las ciudades de Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa. (162) El grado de control que este grupo ejerce sobre el territorio en estas áreas es incierto, pues se ha dividido en facciones que controlan diferentes partes de Tamaulipas, como se explica a continuación. (163) Sin embargo, está claro que desde 2007 este grupo ya no ejerce el fiero control que tuvo alguna vez a lo largo de Tamaulipas, Nuevo León y Veracruz, que se consideraban típicamente bastiones del grupo, debido a la creciente presencia de Los Zetas. (164) Antes de estos acontecimientos el CDG tenía oficinas desde donde operaba sus negocios en la ciudad fronteriza de Río Bravo, (165) así como casas de seguridad en el estado de Texas (166)y la ciudad de Reynosa. (167)
51. Este grupo no tiene una estructura de mando en su organización debido a la descentralización que ha experimentado a partir de 2007. (168) El líder anterior, Cárdenas Guillén, ejercía un férreo control feroz el CDG, sobre todo cuando creó y dirigió el grupo especial Los Zetas, que estaba integrado por exmiembros de las fuerzas armadas mexicanas y a quienes les encargó la tarea de actuar como sicarios o ejecutores de las órdenes del CDG. Después de la extradición de Cárdenas Guillén a Estados Unidos en 2007 el mando del cártel se ha desplazado a diferentes líderes y el grupo se ha dividido en varias bandas que compiten entre sí. (169) Después del arresto en 2012 de Jorge Eduardo Costilla Sánchez, sucesor de Cárdenas Guillén, la suerte del cartel quedó sellada, habiendo perdido ya la mayor parte de su territorio y el control a favor de Los Zetas, de los cuales eventualmente se separó definitivamente en 2010. (170) Ahora se considera que están muy fragmentados e internamente se encuentra dividido en facciones que no se comunican entre sí. La existencia de nombres militares, como el comandante Samuel Flores Borrego, “el Metro 3”, no son indicativos de una determinada estructura de mando. Los restos del cártel se entienden mejor como parte de un paraguas de la delincuencia regional en la que ha tenido lugar un fenómeno de “balcanización” o de descentralización de la estructura de la organización, lo que a su vez equivale a separar las células que operan independientes unas de otras, y a una falta de liderazgo central fuerte. (171) Los analistas, por ejemplo, atribuyen la violencia que se desató en Reynosa en 2017 a la falta de un mando central del CDG y los consiguientes enfrentamientos entre facciones rivales. (172)
52. El CDG ha tenido acceso a armas y equipo militar, como rifles AK–47 con varios cargadores de municiones, (173) así como rifles N–PAP M70, pistolas PAP M92 PV, pistolas HG, receptor inferior para fusil Anderson AR–15, rifles Del–Ton DTI–15, (174) granadas, lanzagranadas, rifles automáticos de calibre .50, lanzacohetes RPG–7, cohetes antitanques M–72, (175) cascos y chalecos antibalas. (176) Además, este cártel es conocido por el desarrollo de “narco–tanques”, es decir, camiones que solo pueden ser destruidos con granadas antitanque, con el fin de patrullar sus rutas de contrabando. (177)
53. Con base en la información recabada, este grupo perdió gran parte de su poder para reclutar y entrenar miembros después del arresto de Cárdenas Guillén en 2007. Esta incapacidad para reclutar, por ejemplo, se advierte en el hecho de que su práctica de reclutar a exmiembros de las Fuerzas de Seguridad para unirse a su brazo ejecutor cesó después de 2007. Además, debido a que el CDG no sigue los métodos tradicionales para enrolar de otros cárteles, los recursos humanos con los que puede confiar son algo menores que los de otras OTD. (178)
54. El CDG aún podría ser capaz de planificar, coordinar y llevar a cabo operaciones limitadas, en una escala relativamente pequeña y circunscrita solo a determinados grupos. El tipo de acciones en los que el CDG ha estado involucrado desde 2007 en adelante son considerados esporádicos, debido a que este cártel se ha debilitado en tamaño y estructura y por lo tanto no cuenta con suficientes recursos para mantener enfrentamientos prolongados. (179) Entre sus operaciones, es importante señalar que en febrero de 2014 el comandante del CDG, Samuel “Metro 3” Flores Borrego baleó a su homólogo y contraparte Zeta, Sergio “el Concord 3” Peña, en respuesta a una emboscada. Además, el 7 de junio de 2017, en la cárcel de Tamaulipas, se produjo un motín debido a las rivalidades entre grupos leales al CDG y a Los Zetas, que concluyó con la muerte de al menos cuatro personas. (180) El 28 de julio de 2017 los cadáveres de cinco mujeres y cuatro hombres fueron encontrados apilados en frente de una casa en la ciudad mexicana de Nuevo Laredo, en la frontera con Texas, como consecuencia de la guerra entre este cártel y Los Zetas. Sin embargo, los autores de estos incidentes continúan siendo desconocidos. (181)
55. La ausencia de un comando central a cargo de la organización implica, además, la incapacidad de definir una estrategia militar unificada o de hacer uso de tácticas militares. También se duda de que desde 2007 este grupo haya mantenido suficiente cohesión como para hablar con una sola voz para negociar y concertar acuerdos. En abril de 2010 este grupo fue conocido por haber formado una alianza con LFM, a fin de luchar contra Los Zetas, que para entonces ya se habían separado del CDG y estaban presionando agresivamente hacia el interior de su bastión tradicional en Tamaulipas. (182) Sin embargo, su división en diferentes células y facciones parece exhibir la fragmentación del grupo y, a su vez, la falta de una autoridad central capaz de tomar decisiones para todo el grupo.
56. En suma, la información disponible indica que el CDG no parece alcanzar el umbral requerido para ser considerado un grupo armado organizado, especialmente debido a la falta de un mando central y su clara fragmentación en células diferentes.
5.2. CÁRTEL DE JUÁREZ (CDJ)
57. Los orígenes del CDJ datan de la década de los ochenta, cuando la zona de Ciudad Juárez quedó bajo el control de Rafael Aguilar Guajardo. La organización creció exponencialmente después de la muerte de Guajardo en 1993, cuando su Teniente Amado Carrillo Fuentes, alias “el Señor de los Cielos”, asumió el control del grupo. (183)
58. El CDJ parece funcionar bajo una clara estructura de mando responsable de más de 8,000 miembros, incluidos 2,000 en Ciudad Juárez, 1,000 en Chihuahua y 5,000 en Texas. (184) Tras la muerte del anterior líder, Amado Carrillo Fuentes, en 1997, su hermano Vicente asumió el liderazgo hasta 2014. Durante este periodo Vicente conservó el control completo sobre las operaciones de la CDJ. (185) Aunque algunas fuentes discrepan de que el cártel tuviera un liderazgo estructurado después de 2014, la información disponible sugiere que sí cuenta con suficiente capacidad de mando y control. Según un miembro de este cártel, cuando las órdenes provienen de “arriba” deben ser obedecidas, de lo contrario los miembros insubordinados son asesinados como medida disciplinaria. (186) La estructura de mando también es evidente en el hecho de que el liderazgo creó y ha utilizado pandillas que han definido claramente las competencias dentro del CDJ. La pandilla La Línea está a cargo de la ejecución de las órdenes en la calle, como el brazo armado del cártel; la pandilla El Barrio Azteca opera principalmente en el lado de Estados Unidos, y Los Linces, un grupo formado por unos 80 desertores de las Fuerzas Especiales del ejército mexicano, es responsable de proteger a los miembros del cártel y de trasportar drogas. (187) Cada una de estas pandillas opera dentro de una estructura jerárquica hacia abajo de la línea de liderazgo. Concretamente, José Antonio Acosta Hernández dirigió La Línea de 2008 a 2011 y actuó como el “jefe de plaza” (188) del cártel en el estado de Chihuahua y en Ciudad Juárez. En tal carácter, Acosta Hernández ordenó y dirigió ataques contra los enemigos de la organización, lo que a la larga ha resultado en más de 1,500 muertos. (189) Se cree que después de su arresto en 2011 esta banda ha ido decreciendo. (190) La pandilla El Barrio Azteca es considerada altamente sofisticada y eficaz; (191) tiene una estructura jerárquica similar a la del ejército, donde un comité de “generales” gobierna por consenso. Debajo de ellos, los “capitanes” controlan miniplazas que son administradas por “lugartenientes” que, junto con los “soldados” o “indios” —a menudo menores de edad—, son utilizados para la distribución local de pequeñas cantidades de droga. El Barrio Azteca es bien conocida por el riguroso orden que aplica a sus miembros, de quienes exige priorizar las actividades de la pandilla por encima de todo lo demás, e impone un conjunto de “reglas sagradas” cuyo incumplimiento puede acarrear castigos severos e incluso la muerte, tanto para los miembros de la pandilla como para sus familias. (192) Por lo tanto, con la información reunida se infiere que el CDJ sí cuenta con una clara estructura de mando que es capaz de imponer reglas disciplinarias a sus miembros.
59. Aunque no se ha obtenido información acerca de la existencia de un cuartel o sede particular permanente de esta OTD, se podría suponer con seguridad que la base desde la cual opera está en Ciudad Juárez. (193)
60. En el apogeo de su poder a comienzos del año 2000, el CDJ operaba en casi 21 estados y sus principales áreas de influencia incluían los estados de Sinaloa, Durango, Zacatecas, Jalisco, Coahuila, Colima, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Chiapas, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Puebla, Morelos y la Ciudad de México. (194) Actualmente, el grupo mantiene una posición firme en Ciudad Juárez y el valle de Juárez, que sigue siendo el principal corredor para el trasporte de drogas ilegales en Estados Unidos. (195) No es fácil determinar la medida exacta en que este grupo controla el citado territorio, ya que ha modificado su control territorial constantemente desde 2006 hasta la fecha. Si bien había perdido considerablemente su control después de 2011, los analistas sugieren que desde 2016 y la detención del Chapo, ex líder del CDS, un vacío de poder permitió al CDJ reorganizarse y reclamó parte del territorio, incluidas las secciones de la zona montañosa. (196) Además, se estima que este cártel siempre ha mantenido poder sobre el corredor de Juárez. (197)
61. Es evidente que el CDJ tiene acceso regular a armas y a equipo militar. El CDJ utiliza una amplia gama de pistolas y armas explosivas, como rifles AR–15, pistolas calibre .38 y .32. (198) Recientemente han tenido acceso a rifles Barrett calibre .50, al sistema portátil de defensa aérea Redeye MANPADS (Sistema de Defensa Aérea Humana Portátil), armas automáticas calibre .30, rifles de calibre 7.62X39 de origen rumano, pistolas calibre 7.62X39, cargadores, cajas de cartucho, cartuchos, granadas y lanzagranadas. En cuanto a equipos militares, han tenido acceso a chalecos tácticos, cascos militares, botas y uniformes. (199) La utilización de un coche bomba en 2010 y la sofisticación del dispositivo fue considerada por los expertos un punto de inflexión en el tipo de armamento utilizado por este cártel. (200)
62. La información disponible indica claramente que esta organización tiene la capacidad para reclutar miembros. Algunos miembros de las pandillas, particularmente de La Línea, están a cargo del reclutamiento de gente para llevar drogas a través de la frontera y venderlas en Estados Unidos; comprar automóviles para el trasporte de drogas y/o supervisar la llegada y distribución de la droga en Estados Unidos. (201) Según los informes, el CDJ también ha reclutado agentes del Servicio de Aduanas de Estados Unidos y agentes de la Patrulla Fronteriza de ese país. (202) También se tiene conocimiento de oficiales de la policía nacional conocidos por colaborar con este cártel hasta 2011, ya fuera después de recibir pagos del CDJ o uniéndose a las filas de La Línea. Sin embargo, desde esa fecha en adelante esa colaboración se detuvo como consecuencia de la depuración de policías corruptos por parte del gobierno, así como por los asesinatos selectivos a personas que trabajan para el CDJ, orquestados por el CDS. (203) Además, los cárteles que operan en Ciudad Juárez han sido conocidos por su habilidad para reclutar a niños en escuelas públicas y centros de rehabilitación de drogas que se encuentran en la periferia de Ciudad Juárez. (204)
63. El CDJ tiene la capacidad de llevar a cabo operaciones altamente organizadas, principalmente en forma de asesinatos selectivos dirigidos específicamente a la eliminación de sus rivales. Estas operaciones involucran equipos coordinados de grupos armados y a menudo enmascarados, que utilizan tácticas de inteligencia, vigilancia y procedimientos similares a los paramilitares para deshacerse de sus víctimas. (205) En 2008, por ejemplo, cuando el CDS irrumpió en Ciudad Juárez, para quitársela al CDJ, el liderazgo del CDJ desplegó a la pandilla Barrio Azteca para actuar en contra del CDS, lo que provocó un enorme derramamiento de sangre y masacres brutales. (206) La Línea también estuvo involucrada en el asesinato de miembros del CDS y oficiales de policía relacionados, asumiendo, algunas veces, la responsabilidad de tales hechos al dejar notas sobre los cadáveres. (207) El recuento total de muertos se calcula en unos 6,000, y aunque es difícil establecer el número exacto de muertes que pueden atribuirse al CDJ, la escala de los asesinatos y la forma en que fueron cometidos habla claramente de un cártel altamente organizado, capaz de llevar a cabo operaciones de tipo militar.
64. La instrumentación de operaciones de corte militar puede apreciarse, además, en la orden y planificación de varios asesinatos ocurridos en 2010, todos ellos dirigidos a individuos percibidos como opositores del cártel, incluyendo a las relacionadas con otros cárteles o involucradas en acciones encaminadas a impedir que la organización ampliara sus actividades delictivas. Entre estos están los asesinatos de 16 miembros de una organización opuesta, y otras 10 personas lesionadas en tres diferentes residencias en Juárez, (208) los disparos a tres empleados del Consulado de Estados Unidos (209) y el uso de un coche bomba en Ciudad Juárez que mató a cuatro personas. (210) Por lo tanto, la capacidad de este cártel para planificar operaciones de tipo militar parece corroborada por los acontecimientos que tuvieron lugar entre 2008 y 2010.
65. Estas operaciones fueron efectuadas con una estrategia militar unificada que el CDJ definió de 2006 a 2011. Esto puede ser corroborado por la consistencia en el modus operandi que el cártel usaba para combatir a su rival, el CDS, especialmente en 2008, cuando se empleó una estrategia para seleccionar y matar a los policías que trabajaban para el CDS. El particular método de selección de los miembros encargados de hacer cumplir la ley, es decir, policías, ha sido señalado como ejemplo de un alto nivel de capacitación y planificación antes de la operación. (211)
66. Con base en la información disponible, el CDJ tiene también la capacidad de concertar acuerdos y negociaciones con otros cárteles. Las alianzas que este cártel forjó con el CDS entre 2002 y 2008, con la OBL a partir de 2008 y en adelante, (212) más recientemente, con el CJNG, (213) pueden servir como indicadores de la capacidad de este cártel para concertar acuerdos con otras partes involucradas en la situación mexicana. Además, la idiosincrasia de la organización como recolectora de peaje, ya que su principal fuente de ingresos son los impuestos que le pagan otras OTD que trasportan cargamentos de drogas a través de su corredor controlado, muestra que el CDJ tiene la capacidad de negociar con otras partes. (214)
67. Se puede asumir que el CDJ alcanza el umbral requerido para ser considerado un grupo armado organizado entre los años 2006 y 2011. Esto es puesto en evidencia por la estructura de mando que presentaba y el uso de pandillas altamente organizadas, su acceso a armas sofisticadas y su uso, las operaciones realizadas y las tácticas militares utilizadas para participar en enfrentamientos con sus enemigos.
68. Aunque el CDJ perdió mucho de su antiguo poder y se debilitó significativamente después de 2011 debido a la creciente presencia del CDS, (215) y por estar en la mira en la administración del Presidente Calderón desde 2006 hasta 2012, el CDJ no ha dejado de existir. También se ha sugerido que la pandilla de La Línea está ahora en ascenso como una entidad separada del CDJ, tomando para ellos gran parte de lo que fue la antigua gloria del CDJ. (216) Los analistas sugieren que el CDJ podría fortalecerse como consecuencia de la captura del Chapo, (217) pero al momento de redactar el presente informe no se ha encontrado información que permita determinar si el CDJ ha alcanzado el nivel de organización requerido, desde 2011 hasta la fecha, para ser nuevamente considerado un grupo armado organizado para efectos del presente informe.
5.3. CÁRTEL DE LOS ARELLANO FÉLIX (CAF) / TIJUANA
69. Los orígenes del CAF se remontan a 1989, cuando el exjefe del Cártel de Guadalajara, Miguel Ángel Félix Gallardo, “el Padrino”, dividió el cártel y lo encomendó a sus sobrinos y sobrinas —los siete hermanos Arellano Félix y cuatro hermanas— en la ciudad de Tijuana. Durante el decenio de 1990 y comienzos del 2000 el CAF y el CDJ se consideraban las OTD dominantes en México. Este cártel, sin embargo, experimentó un drástico golpe cuando el gobierno mexicano emprendió severas medidas coercitivas en su contra y arrestó o mató a los cinco hermanos involucrados en el negocio del narcotráfico. El golpe más letal se produjo después de la detención de Ramón Arellano Félix en 2002, seguido de cerca por la de Javier Arellano Félix en 2006. Después de esta fecha todos los principales dirigentes y asociados del CAF comenzaron a caer gradualmente, el último de los cuales fue capturado en 2008. (218)



