- -
- 100%
- +
Está claro que existen situaciones en las que es necesario pedir financiación ajena por ejemplo, cuando te compras una vivienda o empiezas un nuevo negocio. Pero te aconsejo que nunca te endeudes para consumir o para darte caprichos. Si quieres un capricho, ahorra, rentabilízalo y, después, con la conciencia tranquila de saber que has hecho bien las cosas, permítete ese capricho.
Ya sabes que, en la vida, normalmente lo que se ha conseguido con esfuerzo nos acaba dando una mayor satisfacción.
El sector público también debe realizar un presupuesto donde se definan los gastos e ingresos que obtendrá. Por desgracia, no suelen ser un buen ejemplo porque, en la mayoría de los casos, los gastos previstos superan a los ingresos que se espera recibir.
Eso provoca que, al final, igual que hacen los ciudadanos, pidan prestado en los mercados internacionales a otros países. Aunque te parezca increíble, actualmente la deuda pública de España supera con creces el 100 % del producto interior bruto (PIB), que es el valor de los bienes y servicios que realizamos en un año.
De hecho, esta maldita pandemia que nos ha azotado con virulencia ha provocado que la deuda pública en España alcanzara, a finales de 2020, el 115 % del PIB, y que, durante el 2021, haya superado el 125 % del PIB.
Para que te hagas una idea, es como si tú ingresaras 2000 euros al mes y gastaras más de 4000. La diferencia tendrías que pedirla prestada a alguna entidad financiera o, en el mejor de los casos, a algún familiar.
Digo en el mejor de los casos a un familiar porque este, quizá, no te cobraría intereses. Al hablar de países, lógicamente, cuando se prestan entre sí, no lo hacen gratuitamente.
Queda claro que no debes tomar ejemplo de la forma de funcionar de la mayoría de los países, que van cubriendo sus excesos de gasto (llamamos «déficit» a la situación en la que los gastos superan a los ingresos) endeudándose constantemente.
Te aconsejo, pues, que realices un presupuesto, que elimines los costes innecesarios y que consigas que tus ingresos superen a tus gastos mensuales. Entonces, dedica al ahorro ese superávit (se llama así a la situación en la que los ingresos superan a los gastos) y busca las mejores alternativas de inversión.
Ya has visto, en los ejemplos anteriores, que una actitud ahorradora e inversora puede mejorar ostensiblemente tu salud financiera en un futuro.
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.




