- -
- 100%
- +
—Ese niñato está hasta los tuétanos y se está inventando historias. Anoche me lo estuvo contando a mí, para que le sirvieran sus cosas unos cuantos días en el Hotel.
—Ya...
—Yo no le daría importancia. Y no lo hablaría mucho por ahí... con nadie, no sea que alguien se moleste y ésas son cosas muy serias, don Eduardo, y lo que empieza con la cagada de un tonto...
—Sebastián, si es un bolo ¿quién se va a molestar?
—... No, hombre, ya sé lo que dices... pero, sabiendo cómo ha estado tu hijo por la calle, las amistades que ha tenido, ¿no crees que le puede caer un marrón por algún lado? Tú dile que no hable, y tú tampoco lo hagas, que al idiota aquél ya se le pasarán las ganas de levantar calumnias, ya tú verás... El padre es un hijoputa y anda igual que él puesto de todo, y ése sí que lo va a calentar a base de bien...
—Bueno, pues me dejas tranquilo, Sebastián, porque estoy hasta sin dormir... fíjate. Habla de uno con pasta que se relaciona muy bien y que toma espárragos para no coger cáncer... Qué cosas. Ya decía yo que esto no podía ser.
—Tranquilo, Eduardo; tú sabes que para lo que necesites me tienes a mí, aquí estoy. Tú eres un señor donde te pongas. No lo dudes.
—Te lo agradezco...
—A mandar; lo que te haga falta.
—Muy agradecido, hombre, muy agradecido, Sebastián, de corazón.
12
He tenido un momento de... Me da lástima este tío, por todo ese rollo de la música; no es que él haya profundizado mucho, yo soy más de Kevin Coyne, Peter Hammill, John Martyn o Kevin Ayers, pero el chaval conoce a los grandes... Y, cuando hicieron el grupo, no sonaban mal, pero ya sabía yo que venderían hasta sus culos. Y el hijo de puta del Sebastián ése trama algo, «Dale una mierda mala», dice el tío... Le he dado sólo para que se atonte. Cuando está por medio este madero no puede ocurrir nada bueno. Yo iré algún día al trullo y éste se quedará fuera, éste que ¿en verdad es mejor que yo? Puta vida. Al final, ¿cuántos trabajamos para él? Porque saca tajada de todo, y no somos más que unas chivatas para trincar a desgraciados, jamás me ha preguntado por nadie de encima y podría decirle cositas... En verdad a mí me importa un carajo por quién pregunte, pero me jode estar a sus pies y que se lo lleve sin menear el rabo... ¿Y en qué se habrá metido el tontaina éste? ¿Por qué irá detrás de él? Ese niñato la está cagando, el Néstor no va a aguantar tener un tonto tan cerca; también anda buscándolo el rumano, el Ionut éste, dicen... Sebastián no trabaja para ese rumano, ése es nuevo por aquí, seguro... aunque ¡si le ha soltado un taco de guita! Su puta madre...
13
—Quién era.
—Eduardo Ramos.
—¿El locutor?
—Sí, bueno: periodista, trabajó mucho en la radio.
—¿El padre del Max?
—Sí. Ahora un desgraciado. No le queda dónde tumbarse a morir.
—Hace tiempo que no se ve por la calle al niñato...
—Dice que está en casa, y que no consume.
—Ya veremos.
—Eso digo yo.
—Qué quería, ¿algo del hijo?
—Sí. Y no. Ha venido con una martingala del amigo del hijo...
—¿De quién?
—Adivina.
—Ni puta idea.
—Piensa, uno que has visto siempre con el Max...
—No caigo...
—Tío... Juanito, el tonto de anoche.
—¡Hostia! A ver si se enreda esta historia...
—No, no... no le va a dar tiempo.
—Claro que no... pues todo es que este Máximo no vuelva a la calle, porque con tanto anormal suelto...
—No, te digo que no; el padre de Juanito tiene mucho que callar; se comerá a su hijo, te lo digo yo.
14
—¿Qué te ha pasado?
Конец ознакомительного фрагмента.
Текст предоставлен ООО «ЛитРес».
Прочитайте эту книгу целиком, купив полную легальную версию на ЛитРес.
Безопасно оплатить книгу можно банковской картой Visa, MasterCard, Maestro, со счета мобильного телефона, с платежного терминала, в салоне МТС или Связной, через PayPal, WebMoney, Яндекс.Деньги, QIWI Кошелек, бонусными картами или другим удобным Вам способом.




