Me dormí en mi piso y desperté en Crepúsculo

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—Sí.
—Sabes que yo sé.
—Sí.
—Y yo sé que tú sabes que yo sé.
Alice volvió a sonreír.
—Esto se está complicando.
—Mi vida era mucho más sencilla hace tres días.
—Te creo.
Lily la observó.
—¿De verdad?
Alice inclinó la cabeza.
—Sí.
Aquello sorprendió a Lily.
—¿Por qué?
Alice miró sus manos.
—Porque no veo tu pasado.
Lily frunció el ceño.
—¿Puedes ver el pasado?
—No exactamente. Pero mis visiones normalmente tienen sentido porque conozco a las personas y sé de dónde vienen. Contigo no hay nada antes del bosque.
Lily sintió frío.
—¿Nada?
—Nada.
Alice levantó la mirada.
—Es como si hubieras aparecido allí.
La cafetería pareció quedarse más silenciosa. Lily miró hacia la ventana. La niebla seguía moviéndose lentamente por la calle.
—Eso es exactamente lo que ocurrió, dijo finalmente.
Alice no respondió. Lily se dio cuenta de que acababa de decir la primera verdad completa sobre su llegada.
—Me dormí en mi casa. Y desperté en ese bosque., continuó.
Alice la observaba sin moverse.
—¿Dónde está tu casa?
Lily sonrió sin humor.
—Creo que esa es la pregunta más difícil.
Salieron de la cafetería casi una hora después. Lily no le había contado todo. No había mencionado películas. No había explicado que conocía a Bella, Edward y el resto de los Cullen antes de llegar. Pero Alice ya sabía dos cosas importantes. Lily había aparecido de forma imposible. Y conocía el secreto de los Cullen. Curiosamente, Lily se sentía un poco más tranquila. Guardar un secreto completamente sola era agotador.
La niebla empezaba a desaparecer y entre las nubes se veía una pequeña zona de cielo azul pálido. La luz caía sobre las hojas mojadas y convertía algunas en pequeños puntos dorados. Alice caminó junto a Lily.
—No le contaré todo a Edward todavía.
Lily la miró.
—¿Por qué?
—Porque quiero entenderlo primero.
—¿Y si él te pregunta?
Alice sonrió.
—Puedo guardar un secreto.
Lily pensó en Edward leyendo pensamientos.
—Eso parece difícil en tu familia.
—Tenemos práctica.
Llegaron a una esquina. Alice se detuvo.
—Pero tienes que prometerme algo.
—¿Qué?
—Si vuelves a ver a esa figura, me lo dirás.
Lily miró hacia el bosque al final de la calle.
—¿Crees que es un vampiro?
Alice no respondió inmediatamente.
—No lo sé.
Eso preocupó a Lily más que un sí.
—¿Y si vuelve?
—Si vuelve, no te acerques.
—Eso ya estaba en mi plan.
—Lily.
El tono de Alice era serio.
—Lo prometo.
Alice asintió. Después sonrió otra vez, y por primera vez aquella sonrisa no pareció misteriosa ni peligrosa. Pareció amistosa.
—Nos veremos pronto.
—¿Eso es una predicción?
Alice inclinó la cabeza.
—Quizá.
Se alejó por la calle. Lily la observó hasta que desapareció detrás de un edificio. Era extraño. Había pasado toda la mañana temiendo aquella conversación. Ahora tenía la sensación de que acababa de hacer una nueva amiga. Una amiga vampira que podía ver el futuro. Forks estaba cambiando sus estándares demasiado rápido. Lily regresó hacia la comisaría.
El aire era más claro y el pueblo parecía casi tranquilo. Las hojas se movían suavemente bajo sus pies y algunas tiendas habían abierto las puertas para dejar entrar el aire fresco. Por un momento Lily pensó en Bella. Bella no sabía nada de aquella conversación. No sabía que Lily conocía el secreto. Y probablemente todavía estaba intentando descubrir el suyo propio. Lily sintió una punzada de culpa. Si Bella le preguntaba directamente, ¿mentiría? No quería hacerlo. Pero contarle la verdad podía cambiar demasiadas cosas. Mientras cruzaba la calle, su teléfono vibró. Lily se detuvo. La pantalla estaba encendida. Otra vez. No había ningún mensaje. Durante un segundo apareció una fotografía. El bosque. La misma niebla. Pero esta vez la figura estaba más cerca. Lily sintió que se le helaba la sangre. La imagen desapareció.
—No, no, no.
Intentó abrir la galería. Nada. Miró alrededor. La calle estaba casi vacía. Un coche pasó lentamente. Una mujer salió de una tienda con una bolsa. Todo parecía normal. Entonces Lily levantó la vista hacia el otro lado de la calle. Entre dos árboles había alguien. No podía verle la cara. La figura llevaba ropa oscura. Estaba inmóvil. Lily recordó la advertencia de Alice. Si vuelves a verla, me lo dirás. Sacó el teléfono. La figura desapareció. No caminó. No corrió. Simplemente un segundo estaba allí y al siguiente ya no. Lily retrocedió un paso. Eso no era humano. Ahora estaba segura. Miró hacia la dirección por la que Alice se había marchado. Durante un segundo pensó en correr detrás de ella. Pero entonces escuchó una voz conocida.
—¿Lily?
Se giró. Bella estaba junto a su camioneta al otro lado de la calle. Llevaba una chaqueta azul y el pelo suelto. Algunas hojas se habían quedado atrapadas cerca de sus botas.
—¿Qué haces aquí?, preguntó Lily.
—Mi padre me pidió que viniera a buscarte.
Bella miró su cara.
—¿Qué ha pasado?
Lily volvió a mirar hacia los árboles. No había nadie.
—Nada.
Bella frunció el ceño.
—No parece nada.
Lily guardó el teléfono.
—Creí que había visto a alguien.
—¿A quién?
—No lo sé.
Bella siguió su mirada.
—¿Quieres que vayamos a comprobarlo?
—No.
La respuesta salió demasiado rápido. Bella la miró sorprendida. Lily recordó la promesa. Si la figura era un vampiro, Bella no debía acercarse.
—Si vuelve a aparecer, se lo diremos a Charlie, añadió.
Bella asintió lentamente.
—Vale.
Lily caminó hacia ella. Mientras se acercaba a la camioneta, sintió que Bella seguía observándola. Había preguntas en su mirada. Cada vez más preguntas. Y Lily tenía cada vez más secretos. Antes de entrar en el coche, miró una última vez hacia el bosque. Nada se movía. Sin embargo, tuvo la sensación de que alguien seguía allí. Esperando. Observando. El viento pasó entre las ramas y varias hojas rojas cayeron lentamente sobre el suelo. Lily recordó las palabras de Alice. A veces apareces. Después desapareces. Por primera vez pensó en algo que hasta entonces había intentado evitar. Quizá su llegada a Forks no había sido un accidente. Quizá alguien la había traído. Y si eso era verdad, tarde o temprano tendría que descubrir por qué.
Ejercicios de vocabulario
Ejercicio 1. Completa las frases
Alice puede ver posibilidades del __________.
Cuando una decisión cambia, también puede cambiar una __________ de Alice.
Lily parece __________ y desaparecer de las visiones.
Alice no puede __________ con claridad qué pasará con Lily.
Lily intenta __________ parte de la verdad sobre su mundo.
Alice empieza a __________ porque Lily sabe demasiado sobre Edward.
Lily no tiene una __________ sencilla para explicar cómo llegó a Forks.
Algunas cosas que ocurren alrededor de Lily no parecen tener __________.
Alice decide __________ a Lily de que no se acerque a la figura misteriosa.
Lily sabe que algo extraño puede __________ si la figura vuelve.
Ejercicio 2. Elige la opción correcta
¿Qué problema tiene Charlie con la identidad de Lily?
a) Encuentra demasiados documentos.
b) No encuentra información útil sobre ella.
c) Lily no quiere decir su nombre.
¿Qué aparece brevemente en el teléfono de Lily?
a) Una fotografía del bosque.
b) Un mensaje de Bella.
c) Una dirección.
¿Quién busca a Lily por la mañana?
a) Edward.
b) Alice.
c) Charlie.
¿Qué ve Alice en una de sus visiones?
a) A Lily en casa de los Cullen.
b) A Lily regresando a su mundo.
c) A Lily trabajando en la cafetería.
¿Qué descubre Alice durante la conversación?
a) Que Lily es vampira.
b) Que Lily sabe que Edward lee pensamientos.
c) Que Lily conoce a Margaret.
¿Qué promete Lily?
a) No volver a hablar con Bella.
b) Contarle a Alice si vuelve a ver la figura.
c) Irse de Forks ese día.
Gramática en práctica , Primer condicional
Ejercicio 3. Completa con la forma correcta
Si Alice __________ (tener) otra visión, se lo __________ (contar) a Lily.
Si Lily __________ (ver) otra vez a la figura, __________ (avisar) a Alice.
Si Edward __________ (descubrir) todo lo que sabe Lily, __________ (hacer) muchas preguntas.
Si Charlie no __________ (encontrar) información sobre Lily, la situación __________ (ser) más complicada.
Si Bella __________ (preguntar) directamente por los Cullen, Lily __________ (tener) que decidir qué decir.
Si la figura __________ (aparecer) de nuevo, Lily no se __________ (acercar).
Si Alice __________ (prever) un peligro, __________ (intentar) proteger a Lily.
Si Lily __________ (contar) toda la verdad, el futuro __________ (cambiar).
Si alguien la __________ (seguir), Lily __________ (buscar) ayuda.
Si Lily __________ (descubrir) quién la trajo a Forks, quizá __________ (entender) cómo volver.
Ejercicio 4. Corrige el error
1. Si Alice verá algo peligroso, avisará a Lily.
2. Si Lily encontrará a la figura, llamará a Alice.
3. Edward hará preguntas si descubrirá el secreto.
4. Si Bella sabrá la verdad, todo cambiará.
5. Lily no se acercará si la figura aparecerá otra vez.
6. Si Charlie encontrará información, hablará con Lily.
Ejercicio extra. Transforma
Convierte una condición real del capítulo en una situación hipotética.
Convierte una situación hipotética en una posibilidad real.
Escribe una frase con si sobre lo que harías tú.
Comprensión
¿Por qué Lily sigue pensando en la sonrisa de Alice?
¿Qué descubre Charlie sobre la identidad de Lily?
¿Por qué Lily piensa que su teléfono demuestra que está en otro mundo?
¿Qué imagen extraña aparece en la pantalla?
¿Por qué Alice estaba buscando a Lily?
¿Cómo funcionan las visiones de Alice según su explicación?
¿Qué ve Alice en relación con Lily y la familia Cullen?
¿Qué detalle hace pensar a Alice que Lily ya conoce el secreto de Edward?
¿Qué verdad sobre su llegada cuenta Lily finalmente?
¿Por qué Lily se siente un poco más tranquila después de hablar con Alice?
¿Qué ocurre cuando Lily regresa a la comisaría?
¿Por qué Lily empieza a pensar que su llegada a Forks quizá no fue accidental?
Respuestas
Ejercicio 11. futuro2. visión3. aparecer4. prever5. esconder6. sospechar7. respuesta8. sentido9. advertir10. ocurrir
Ejercicio 21. b2. a3. b4. a5. b6. b
Ejercicio 31. tiene , contará2. ve , avisará3. descubre , hará4. encuentra , será5. pregunta , tendrá6. aparece , acercará7. prevé , intentará8. cuenta , cambiará9. sigue , buscará10. descubre , entenderá
Ejercicio 41. Si Alice ve algo peligroso, avisará a Lily.2. Si Lily encuentra a la figura, llamará a Alice.3. Edward hará preguntas si descubre el secreto.4. Si Bella sabe la verdad, todo cambiará.5. Lily no se acercará si la figura aparece otra vez.6. Si Charlie encuentra información, hablará con Lily.
Expresión coloquial del capítulo: no pegar ojo = не сомкнуть глаз.
Capítulo 6. Una cena bastante incómoda

Una cena bastante incómoda
Cuando Bella y Lily llegaron a casa, el cielo ya estaba oscureciendo.
En Forks, las tardes de octubre parecían terminar demasiado pronto. Las nubes bajas escondían casi toda la luz y el bosque alrededor de las casas se convertía poco a poco en una pared de sombras verdes y negras. Las farolas se encendían antes de las seis, y sus luces amarillas brillaban sobre las calles mojadas. Las hojas rojas y marrones se acumulaban junto a las aceras, y el viento las movía en pequeños círculos cada vez que pasaba un coche. Lily miró por la ventana de la camioneta mientras Bella aparcaba frente a la casa. —No te vayas por las ramas, dijo Bella. —¿Qué pasó con Edward? No había vuelto a ver la figura misteriosa. Eso debería haberla tranquilizado. No lo hizo. La imagen seguía demasiado clara en su memoria: alguien entre los árboles, inmóvil, observándola. Y, sobre todo, aquella forma imposible de desaparecer. Bella apagó el motor.
—¿Vas a contarme qué ha pasado hoy?
Lily giró la cabeza.
—¿Qué quieres decir?
—Cuando fui a buscarte parecías asustada.
—Creí que había visto a alguien.
—Eso ya me lo dijiste.
Bella esperó. Lily sabía que quería más información.
—Bueno... no sé quién era.
—¿Te estaba siguiendo?
—No estoy segura.
Bella frunció el ceño.
—Deberíamos decírselo a mi padre.
Lily pensó en Alice. Si contaba demasiado, Charlie empezaría a investigar. Si Charlie investigaba, quizá terminaría haciendo preguntas en lugares donde Lily no quería llamar la atención.
—Si vuelve a pasar, se lo contaré.
Bella no parecía satisfecha.
—Lily...
—Lo prometo.
Bella suspiró.
—Vale.
Entraron en la casa.
El calor del interior fue agradable después del aire húmedo de la calle. Lily dejó el impermeable junto a la puerta y se quitó las zapatillas mojadas. Bella encendió una lámpara en el salón y, durante un momento, todo pareció normal. Una casa pequeña. Una tarde de otoño. Dos chicas cansadas después de un día extraño. Entonces Lily recordó que una de ellas estaba enamorándose de un vampiro y la otra había llegado desde otro mundo. La normalidad duraba poco en Forks. Charlie llegó a casa una hora después. Llevaba una carpeta bajo el brazo y una expresión seria. Lily lo supo antes de que dijera nada. No había encontrado respuestas.
—Tenemos que hablar, dijo.
Bella, que estaba preparando la cena, levantó la vista.
—Eso nunca suena bien.
Charlie dejó la carpeta sobre la mesa.
—No es nada malo. Solo necesito entender algunas cosas.
Lily se sentó.
—Claro.
Charlie abrió la carpeta. Había varias hojas dentro.
—He intentado comprobar los datos que me diste.
Lily sintió que Bella la miraba.
—¿Y?
—No encuentro ningún registro claro.
—¿Qué significa eso?
Charlie se pasó una mano por el pelo.
—Significa que no puedo confirmar tu identidad. No encuentro documentos, información de viaje ni ninguna denuncia que coincida con tu situación.
Lily miró las hojas. Por supuesto que no encontraba nada. En aquel mundo, quizá Lily nunca había nacido.
—¿Recuerdas dónde estabas antes del bosque?, preguntó Charlie.
—En mi casa.
—¿Dónde?
Aquella era la pregunta que Lily había intentado evitar. Podía decir la verdad. Pero ¿qué verdad? Una dirección de otro mundo no le serviría a Charlie.
—Lejos de aquí.
Charlie la observó.
—Necesito algo más concreto.
Lily respiró profundamente. Bella dejó de cocinar y se apoyó en la encimera.
—Papá, quizá de verdad no recuerda bien.
—Puede ser. Pero tengo que preguntar.
Charlie volvió a mirar a Lily.
—¿Cómo llegaste a Washington?
—No lo sé.
—¿Avión?
—No.
—¿Coche?
—No que yo recuerde.
—¿Autobús?
Lily negó con la cabeza. Charlie cerró la carpeta.
—Entonces explícame cómo una persona se acuesta en su casa y aparece en un bosque sin equipaje.
Silencio. Lily miró a Bella. Bella la observaba con preocupación, no con sospecha. Eso lo hacía peor.
—No puedo explicarlo, dijo Lily.
Charlie se quedó callado durante unos segundos.
—¿Hay alguien de quien estés huyendo?
La pregunta sorprendió a Lily.
—No.
—¿Alguien te ha hecho daño?
—No.
—¿Estás segura?
—Sí.
Charlie la miró con atención. Lily comprendió entonces que no estaba intentando atraparla en una mentira. Estaba preocupado. De verdad. Y eso hizo que mentir fuera mucho más difícil.
—Charlie. sé que mi historia no tiene sentido., dijo con cuidado.
—En eso estamos de acuerdo.
Bella le lanzó una mirada a su padre.
—Papá.
—¿Qué? Es verdad.
Lily casi sonrió.
—Pero no estoy intentando engañarte. No sé cómo he llegado aquí.
Aquello era completamente cierto. Charlie suspiró.
—Te creo.
Lily levantó la mirada.
—¿De verdad?
—Creo que tú crees lo que estás diciendo.
No era exactamente lo mismo. Pero era suficiente. Bella terminó de preparar la cena mientras Charlie guardaba los papeles. El olor a comida caliente llenó la cocina y, poco a poco, la conversación se volvió menos seria. Lily ayudó a poner la mesa. Había algo agradable en hacer una tarea tan sencilla. Platos. Vasos. Cubiertos. Después de días llenos de vampiros, visiones y bosques misteriosos, colocar tres platos sobre una mesa parecía sorprendentemente terapéutico. Charlie encendió la televisión en el salón, pero el sonido llegaba bajo hasta la cocina.
—¿Cuánto tiempo puedo quedarme aquí?, preguntó Lily.
Charlie la miró.
—Hasta que encontremos una solución.
—No quiero ser un problema.
—Ya eres un problema.
Bella abrió mucho los ojos. Charlie continuó:
—Pero no por quedarte aquí.
Lily soltó una risa.
—Gracias... creo.
—Tenemos una habitación libre. No pasa nada.
Bella puso una fuente sobre la mesa.
—Además, así no estoy sola con él.
Charlie miró a su hija.
—Qué bonito.
Lily sonrió. Por primera vez desde que había llegado, sintió algo parecido a seguridad. No sabía cuánto duraría. Pero aquella casa empezaba a sentirse menos extraña. Se sentaron a cenar. Fuera, la lluvia volvió a empezar.
Las gotas golpeaban suavemente las ventanas y el viento movía las ramas del jardín. Desde la mesa, Lily podía ver el reflejo de la lámpara sobre el cristal y, detrás, la oscuridad del bosque. Durante unos minutos hablaron de cosas normales. Charlie preguntó si Lily necesitaba ropa. Bella dijo que podía prestarle algunas cosas. Lily prometió devolver todo cuando resolviera su situación.
—Si encontramos tu equipaje, no tendrás que usar mis jerséis para siempre, dijo Bella.
—Si encontramos mi equipaje, organizaré una fiesta.
Charlie levantó una ceja.
—¿Con qué dinero?
—Buen punto.
Bella se rio. Lily también. Entonces Charlie hizo la pregunta.
—¿Qué tal el instituto?
Bella dejó de sonreír ligeramente.
—Normal.
Lily miró su plato. No. No, no, no.
—¿Y tú, Lily? ¿Cómo te ha parecido?, preguntó Charlie.
—Pequeño.
—Eso es Forks.
—La gente parece amable.
—La mayoría lo es.
Charlie tomó un poco de comida.
—¿Conociste a alguien?
Lily sintió la mirada de Bella.
—A Jessica. A Angela. A Mike.
—¿Y a los Cullen?, preguntó Bella.
Lily casi dejó caer el tenedor. Charlie miró a su hija.
—¿Los Cullen?
—Edward habló con Lily.
La forma en que Bella pronunció Edward no pasó desapercibida para Lily. Tampoco para Charlie.
—¿Edward Cullen?
Bella se concentró demasiado en su comida.
—Sí.
Lily tuvo que ocultar una sonrisa. Charlie miró a Bella durante un segundo más.
—Buen chico.
Bella levantó la vista.
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