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Tabla 5
Momento 3

Fuente: Menger (1996)
En la tabla 6 (momento 4), se observa el tercer intercambio. A entrega el cuarto caballo, al que valora con 20 de utilidad marginal, pero recibe solo 20 de utilidad marginal. Este sería el punto de quiebre, dado que, si entrega un caballo más, perdería 30 y recibiría a cambio una vaca que le daría 20 de utilidad marginal.
Tabla 6
Momento 4

Fuente: Menger (1996)
Vemos así que se llegó a un límite donde ya no existe ningún incentivo para seguir intercambiando bienes. Luego deducimos una importante ley económica: todo intercambio entre individuos libre de toda injerencia beneficia a los actores, siendo el requisito indispensable que lo que entrega A tiene que valer menos de lo que recibe y lo mismo para B, por tanto, en todo intercambio la valoración de bienes es desigual en sentido contrario para los individuos. En términos de utilidad marginal, A entrega un bien siempre y cuando la utilidad marginal que deja de tener es menor que la utilidad marginal del bien recibido. Debe tomarse en cuenta que cuando A se desprende de un bien, la utilidad marginal aumenta y cuando recibe un bien más, la utilidad marginal disminuye.
Menger explica:
Resumiendo, todo lo dicho, podría expresarse el resultado de nuestras reflexiones anteriores de la siguiente manera: el principio que induce a los hombres al intercambio no es otro sino aquel que guía toda su actividad económica en general, esto es, el deseo de satisfacer sus necesidades de la manera más perfecta posible. El placer que experimentan en el intercambio económico de bienes es aquel sentimiento general de alegría derivado de cualquier suceso a través del cual sus necesidades quedan menos satisfechas que si no se hubiera producido este evento. (p. 160)
En esta cita, Menger nos dice que el intercambio es una actividad fundamental para que las personas puedan lograr sus fines relacionados a la satisfacción de sus necesidades. Podríamos agregar a este comentario que en el intercambio ambas partes tienen una diferente valoración de los bienes, como vimos anteriormente. Se podría decir que este es el meollo del intercambio.
5. EL INTERCAMBIO, LA DIVISIÓN DEL TRABAJO Y LAS VENTAJAS COMPARATIVAS
Rothbard (2011) explica la relación entre el intercambio, la división del trabajo y la productividad y se sustenta en que el intercambio beneficia siempre a las partes involucradas. Si dos productores tienen la posibilidad de intercambiar bienes, estarán incentivados a especializarse de tal manera de sacar ventaja tanto en la producción como en el intercambio. Justamente la especialización es la que da lugar a la división del trabajo, que consiste en que las personas se concentran más en las actividades que son más productivas y le rinden más beneficios económicos.
En adición, este autor señala tres condiciones para que los productores se especialicen: “a) diferencias en la aptitud y rendimiento de los factores naturales; b) diferencias en los bienes de capital y de consumo duraderos dados; c) diferencias en las habilidades y en la conveniencia de los distintos tipos de trabajo” (p. 93). En tal sentido, el individuo se concentrará en la producción de ciertos bienes donde predomina el valor de cambio a diferencia del valor de uso; el primero se refiere al valor que recibirá cuando intercambia el bien, y el segundo se relaciona con el valor que tiene el bien cuando lo usa. Luego en todo intercambio y desde una perspectiva individual, el bien que se entrega se valora menos que el bien que se recibe, o, dicho de otra manera, el valor de cambio supera el valor de uso.
Rothbard señala dos ejemplos: el de una persona que vende sus vinos y cómo valora un adulto los juguetes que utilizaba de niño y que aún conserva. En el primer ejemplo, el vino deja de tener preferencia para el bebedor y prefiere deshacerse de este, pues ya no desea tomarlo; en el segundo ejemplo, un adulto no valorará los juguetes de su niñez como sí lo hizo de niño (p. 87-88); pero podría haber una excepción, dado que una persona puede valorar mucho un artículo que le trae muchos recuerdos, quizá un regalo de sus padres o de un abuelo. En este caso, la utilidad de poseer estos artículos es mayor que la utilidad que se tendría con los bienes que se pueden adquirir con el dinero producto de la venta de los primeros. Veamos otro ejemplo: un abuelo le regala a su nieto una moneda muy antigua que ya no circula, pero que valora mucho aun sabiendo que como metal no tiene ningún valor; sin embargo, en el mercado de antigüedades, esta moneda tiene un buen precio justamente por ser una reliquia; luego el nieto ve la moneda de manera diferente, pues siente que es una oportunidad de obtener algo de dinero y se verá tentado a venderla como una antigüedad. Se observa pues que el valor de intercambio superaría al valor de uso para el nieto.
En cuanto a la división del trabajo, Ropke (2007) destaca cinco ventajas: primero, las personas se pueden dedicar a una actividad de acuerdo a sus aptitudes; segundo, la producción se puede orientar de acuerdo a las ventajas de los factores naturales; tercero, desarrolla experiencia en los trabajadores; cuarto, aprendizaje de nuevos trabajos en menor tiempo, y, finalmente, las inversiones se orientan donde son más eficientes y productivas, lo que significa que la división del trabajo orienta a los factores productivos, la mano de obra y los bienes de capital (pp. 54-56).
Ropke plantea una ventaja adicional que consiste en que la división del trabajo no solo es horizontal sino también vertical. La integración horizontal consiste en que diferentes empresas intercambian bienes y servicios, mientras que en la integración vertical se presenta una relación entre las diferentes etapas de la producción, desde el bien de consumo hasta las etapas más alejadas donde solo se utiliza la mano de obra y la tierra. Cabe destacar que el término integración no se refiere a que una sola empresa lleve a cabo toda la producción, sino a una sinergia de esfuerzos sin que las partes involucradas necesariamente coordinen directamente.
La principal ventaja de la división del trabajo, según Ropke, es que aumenta la productividad de la mano de obra. Al respecto, señala:
Apreciar el desenvolvimiento de la división del trabajo como principio fundamental del progreso cultural corresponde a los sociólogos e historiadores de la economía. A nosotros sólo nos interesa el significado económico de la división del trabajo, el cual se nos manifiesta del modo más vigoroso en el hecho de aumentar enormemente la productividad del trabajo humano1. (p. 54)
Rothbard hace referencia al principio de las ventajas comparativas explicadas por los economistas clásicos David Ricardo y John Stuart Mill en sus textos de economía política, diferenciándose de las ventajas absolutas de Adam Smith, que consisten en que un país para ser exportador debe ser más productivo en todos los bienes que desea exportar. Las ventajas comparativas divulgadas por Ricardo y Mill, en cambio, se refieren a que no es necesario que un país sea más productivo en todos los bienes que se desea exportar y llegan al sorprendente argumento que un país puede ser exportador aun siendo menos productivo en los bienes que tiene como objetivo exportar.
Veamos dos ejemplos conceptuales2:
a) Supongamos que en un país se piensa producir computadoras y espárragos para exportar. Luego los recursos se utilizan en la producción de ambos bienes y se tendrá una cantidad de cada uno de estos: 1000 unidades y 200 toneladas, respectivamente. Si todos los recursos se orientan solo a producir espárragos, se pueden producir 400 toneladas y exportar 200 toneladas. Con el ingreso obtenido, como consecuencia de las ventas en el extranjero, se pueden importar 1300 computadoras. Luego con la especialización en la producción de espárragos la economía dispone de una mayor cantidad de ambos bienes. Por tanto, la especialización conduce a la eficiencia en el uso de los recursos.
b) El gerente de una empresa es experto en gestión y también en el uso de la hoja de cálculo para hacer cálculos financieros y elaborar indicadores de gestión, y supera con creces al analista encargado de elaborar los reportes sobre estos temas. En este caso, no le conviene a la empresa que el gerente desarrolle las dos funciones porque no sería tan eficiente como gerente. Lo recomendable es que se dedique a la gestión empresarial y deje la elaboración de los estados financieros al analista aun cuando este último no es tan diestro con la hoja de cálculo. El esfuerzo del gerente en la gestión dará más frutos si se dedica a su función y si deja la otra actividad a un especialista, aunque sea menos productivo.
PREGUNTAS
1. Explique la ley de Gossen en relación con el consumo de bienes, la utilidad total y la utilidad marginal. Plantee un ejemplo.
2. ¿Qué es la utilidad total y la utilidad marginal? Plantee un ejemplo.
3. Explique la ley de la utilidad marginal de Menger. Plantee un ejemplo.
4. ¿Por qué el oro es más caro que el agua?
5. ¿Cuál es la teoría del valor de los economistas clásicos? ¿En qué se diferencia de la teoría de Menger?
6. ¿Qué es un intercambio directo? ¿Quiénes se benefician? Plantee un ejemplo.
7. ¿Qué es la división del trabajo?
8. ¿Qué son las ventajas comparativas?
9. Plantee un ejemplo sobre cómo intercambia una persona un bien con otra persona. Utilice el principio de la utilidad marginal.
10. ¿Por qué se dice que un intercambio económico no es un juego de suma cero? (investigar en la Internet)
CASO DE ESTUDIO
El comercio y el manejo transversal del territorio y sus recursos. La cultura Caral. Lima 3
La Civilización Caral se formó en el Área Norcentral del Perú, antes que en cualquier otro lugar de los Andes y de América. El desarrollo de las poblaciones de esta área fue precoz en comparación con otras que habitaban en el continente. Su datación solo es similar a los focos civilizatorios más antiguos del Viejo Mundo: cuando en Egipto se construía la antigua pirámide de Sakara o, posteriormente, las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino, en el valle de Giza, o cuando se ocupaban las ciudades sumerias de Mesopotamia o crecían los mercados en la India, por esos tiempos, entre 3000 y 2500 a. C., ya se edificaban y remodelaban los edificios piramidales de Caral, y en sus plazas se realizaban periódicas congregaciones con fines económicos, sociales y religiosos.
Pero, mientras las civilizaciones del viejo continente intercambiaron entre sí bienes, conocimientos y experiencias, las sociedades de Caral y del Área Norcentral avanzaron al estadio civilizatorio precozmente, pues las otras poblaciones del Perú y de América quedaban en un estadio menor de desarrollo.
El Área Norcentral comprendió el espacio entre los ríos Santa y Chillón, el callejón de Huaylas, Conchucos, la puna de Junín y las cuencas de los ríos Marañón y Huallaga; incluye regiones de costa, sierra y selva andina. En esa extensión de, aproximadamente, 400 por 300 Km hubo un manejo transversal del territorio y sus recursos.
En la cuenca de Supe, y en las zonas bajo su influencia, una economía complementaria, pesquero-agraria, articulada por el comercio, sustentó al sistema social, promovió la especialización laboral, la interacción interregional, la acumulación de riqueza y el desarrollo. El intercambio de anchovetas secas y mariscos (choros y machas) por productos agrícolas, industriales o alimenticios (algodón, mate, frijol, achira, zapallo, camote, etc.), iniciaba la cadena de comercio que, si bien se extendió a las otras regiones, enriqueció a los conductores de las poblaciones costeñas.
Los pobladores de Supe vivieron en asentamientos nucleados, de diversa extensión y complejidad, distribuidos por secciones del valle; en cada uno de ellos construyeron estructuras arquitectónicas, residenciales y públicas. Algunos asentamientos contienen impresionantes edificios monumentales, como en la denominada “zona capital de Caral”, que congregó a ocho centros poblados, entre ellos a la ciudad más extensa y compleja de la época, cuidadosamente planificada, con edificios piramidales, grandes plazas y varias agrupaciones residenciales.
Los asentamientos eran conducidos por sus respectivas autoridades, pero se hallaban bajo el gobierno del “Huno” o señor de la cuenca.
Un sistema social jerarquizado dividía a la población en estratos con diferencias marcadas, que se expresaban en el tipo de ocupación laboral, en el acceso desigual a los bienes producidos y en el modo de vida.
La producción de conocimientos por parte de los especialistas (en matemáticas, geometría, astronomía, biología, etc.) fue aplicada en el diseño urbano; la construcción arquitectónica; la elaboración del calendario y la predicción del clima; el acondicionamiento de los campos de cultivo y la implementación de un sistema de riego; el mejoramiento de las especies agrícolas; la administración pública, etc. Los avances científicos y tecnológicos fomentaron cambios en beneficio, principalmente, de los gobernantes y del estrato social al que ellos pertenecían.
La medición del movimiento de los astros fue plasmada en la construcción de grandes geoglifos y alineamientos de piedras, que antecedieron en más de tres mil años a los trazados en la Pampas de Nasca.
La información fue registrada mediante cuerdas y nudos; con la civilización se inició el uso del quipu que perduró hasta el Imperio Inca, más de cuatro mil años después de Caral.
La religión fue el instrumento usado por la clase gobernante para fortalecer la identidad cultural y la cohesión social. A través de la religión, las autoridades ejercieron, simultáneamente, el control, justificaron sus privilegios, mantuvieron el orden y garantizaron la reproducción del sistema social.
Los pobladores participaban periódicamente en actividades colectivas de producción, que se combinaban con otras, sociales, económicas y religiosas. Así, el tejido de la estructura social fue mantenido y reforzado en eventos periódicos, donde los trabajos eran asociados con el dictado de disposiciones y regulaciones, con ferias o mercados y en un marco festivo, ceremonias, ritos, música, danzas, comidas y bebidas.
La práctica musical fue también colectiva; han sido recuperados conjuntos de instrumentos musicales: 32 flautas traversas, 38 cornetas y 4 antaras.
Una economía agrícola-pesquera, articulada por el intercambio, sustentó el desarrollo de la Civilización Caral. Los pobladores del litoral pescaron y recolectaron diversas especies marinas, principalmente anchoveta, choros y machas; los agricultores del valle produjeron algodón, mates y especies alimenticias como achira, frijol, camote, zapallo, calabaza, papa, maní, palta, ají, pacae, guayaba, maíz, etc.
El manejo transversal del territorio y sus recursos potenció la economía de los pobladores del valle de Supe. Favorecidos por la ubicación central de la cuenca de Supe y su corta extensión entre el litoral y el altiplano (espacio articulador), los pobladores se desplazaron hacia otras regiones y valles del área. El comercio local e interregional permitió el flujo de recursos agrícolas y marinos, así como el intercambio de otros bienes, conocimientos y elementos culturales.
El cambio de anchovetas secas y moluscos (choros y machas) por algodón y otros productos agrícolas, industriales o alimenticios (mate, algodón, frijol, achira, zapallo, camote, etc.), inició la cadena del comercio, que se extendió a las otras regiones. Algunos productos fueron intercambiados a grandes distancias, como el Spondylus de las playas del Ecuador. A Caral llegaron lloque, cactus, perico cordillerano y cóndor de los andes, así como congompe, achiote, tútumo y huarumo de la selva. Este sistema económico también se evidencia en el Áspero, donde se han recuperado numerosos artículos elaborados con materiales exóticos, provenientes de la sierra (palos cavadores de lloque), de la selva (congompe) y de la costa ecuatorial (cuentas de “mullu” o Spondylus).
CASO DE INVESTIGACIÓN
La cultura preínca Caral fue estudiada por la antropóloga peruana Ruth Shady Solís en los últimos años; en sus estudios se descartó la hipótesis de que esta civilización se haya desarrollado por medio de la guerra y muy por el contrario, esta cultura creció y se expandió porque practicó el comercio con la costa, que se encontraba a 26 km; intercambiaban algodón por pescado y alimentos en general. El intercambio fue con los pescadores de la costa y los agricultores de Caral, que vendían las redes para pescar. Caral se convirtió en un centro comercial desarrollado que tuvo intercambios con las poblaciones de la selva, la sierra e incluso de Quito.
Elaborar un resumen de la investigación de la antropóloga Shady respecto a la economía desarrollada por la cultura Caral, y su relación comercial con otras culturas, en un ensayo no mayor de 2000 palabras. Señalar las fuentes.
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