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6 Para el eminente semiólogo Thomas A. Sebeok (1994), el lenguaje es un efectivo medio cognitivo para la modelización del mundo. El discurso, o lengua articulada, es una derivación de esta capacidad de modeliza-ción.
7 La semiótica o semiología es la ciencia que tiene por objeto el estudio de los signos. Ver más adelante.
8 Uno de los "axiomas" de la comunicación en el enfoque interaccional se refiere a la "imposibilidad de no comunicar". Comunicación es prácticamente sinónimo de comportamiento. Si todo comportamiento en una situación de interacción tiene valor comunicativo, "entonces no se puede dejar de comunicar, aun cuando se intente". (En Introducción a la psicología de la comunicación. López, A., Parada, A. y Simonetti, F. Ediciones Universidad Católica de Chile, 1984). Debiéramos rectificar diciendo: "no se puede dejar de significar".
9 Pragmáticamente (ver más adelante), pueden darse situaciones comunicativas en que alguno de los interlocutores tiene la intención explícita de engañar o perjudicar. No corresponden, por supuesto, a relaciones humanas satisfactorias o enriquecedoras.
10 Ferdinand de Saussure (1857-1913), lingüista suizo, doctorado en Leipzig, profesor de gramática comparada en París y posteriormente en la Universidad de Ginebra. Su Curso de lingüística general, publicado por sus discípulos Ch. Bally y A. Sechehaye, en 1916, fue determinante en el rumbo que tomó la lingüística moderna. Entre sus contribuciones:
1. Distinción entre lengua (el aspecto social, sistemático) y habla (el aspecto individual, concreto). 2. La lengua debe ser el objeto de la lingüística. 3. Distinción entre sincronía y diacronía en el estudio de la lengua. 4. Concepto de signo lingüístico, como relación significante-significado. 5. Entre los signos se dan relaciones sintagmáticas (en presencia; eje horizontal) y paradigmáticas (en ausencia; eje vertical). 6. Los fenómenos lingüísticos son neutros (punto de vista positivista, no normativo).
11 Sincronía: estudio de la lengua (u otro fenómeno) en su aspecto estático en un momento determinado en el tiempo. Diacronía: estudio de la lengua en sus diversas fases de evolución a lo largo del tiempo.
12 En nuestro libro Psicopedagogía de la diversidad en el aula. Editorial Alfaomega. México, 2010, nos ocupamos con detalle de estas materias.
13 Noam Chomsky, lingüista estadounidense, nacido en 1928, creador de la revolucionaria gramática generativa transformacional, muy diferente de las concepciones gramaticales estructuralistas y taxonómicas, como la del descriptivismo norteamericano en que él mismo se formó. Considera que el lenguaje es expresión de una facultad humana innata y, por tanto, el objeto de la lingüística es determinar sus propiedades y dar cuenta de la "gramática universal" que explica las lenguas humanas. Lingüista, filósofo, matemático, activista político y escritor, ha sido profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desde 1955. Visitó Chile en 1996.
Entre sus obras: Estructuras sintácticas (1957), Crítica del libro Verbal behavior de Skinner de 1957 en la revista Language (1959), Aspectos de la teoría de la sintaxis (1965), Lingüística cartesiana (1966), El lenguaje y el entendimiento (1968), El poder americano y sus nuevos mandarines (1969), Reflexiones sobre el lenguaje (1975), Lenguaje y responsabilidad (1979), Language and problems of knowledge (1999). Por su gran importancia para el desarrollo de la psicolingüística, más adelante en este manual se darán a conocer algunos de sus significativos aportes.
14 Leonard Bloomfield (1887-1949), principal representante del estructuralismo descriptivista de EEUU, de gran influencia en el campo de la lingüística de ese país, en especial a través de su libro El lenguaje, publicado en 1933. Sus puntos de vista, desde la perspectiva psicológica, son afines al conductismo. Contribuyó a la creación de la revista Language.
15 Language and mind. Harcourt, Brace & World, N. York, 1968. Traducción en Seix Barral, Barcelona, 1980.
16 LAD: Language Acquisition Device.
Capítulo 2
ENFOQUES EN EL ESTUDIO DEL LENGUAJE
Temas del capítulo
Enfoques o perspectivas en el estudio del lenguaje • El lenguaje como sistema • El lenguaje como código • El lenguaje como conducta personal • El lenguaje como conducta interpersonal
ENFOQUES O PERSPECTIVAS EN EL ESTUDIO DEL LENGUAJE
La notable cantidad de perspectivas con que se puede abordar el estudio del lenguaje, en atención a las numerosas y heterogéneas disciplinas que se ocupan de él, nos lleva a considerar tan sólo algunas de ellas: las más relacionadas con una "psicología del lenguaje". Por otra parte, una manera de delimitar el campo de estudio que corresponde a esta ciencia es a través del examen de los enfoques en el estudio del lenguaje que mejor la han caracterizado. Herriot (1970), en su excelente monografía, ya se había ocupado de este tema. Se centró básicamente en el lenguaje verbal, si bien el análisis puede servir de modelo para el examen de sistemas de comunicación y de significación no verbales. Siguiendo en parte sus ideas, consideramos que el lenguaje se puede estudiar como:
1. SISTEMA
2. CÓDIGO
3. CONDUCTA PERSONAL
4. CONDUCTA INTERPERSONAL
1. Lenguaje como sistema
La lingüística, a partir de Saussure, se enfocó al estudio del lenguaje como un sistema (como "lengua"), como estructura cuyas unidades o elementos están sistemáticamente relacionados. Las corrientes "estructuralistas" conciben las lenguas como estructuras y totalidades, cuyos elementos son solidarios entre sí. Esta noción no es ajena a la psicología, ya que caracterizó el trabajo de los psicólogos alemanes de la Gestalt, considerado como uno de los puntos de partida de una perspectiva que se generalizó a otras ciencias sociales (etnografía y antropología estructural, psicoanálisis, literatura, arte...).1
Según Herriot, los datos de que dispone el lingüista son los sonidos emitidos por los hablantes nativos de la lengua investigada. Su objetivo es formular proposiciones generales acerca de la estructura de esos datos.
Lengua es el sistema que deduce a partir de esos datos. Habla, las palabras que articula el hablante.
La estructura o sistema que obtiene el lingüista es jerárquica, con diferentes niveles de análisis, interdependientes. La figura 2.1 presenta, de manera sobresimplificada, los tres niveles básicos que tradicionalmente se han identificado en el estudio de la lengua y que la constituyen.

Figura 2.1
Los tres niveles básicos en el estudio de la lengua: el plano del sonido (nivel fónico); el plano del significado (nivel semántico); y el plano que relaciona sonidos con significados por medio de diferentes unidades formales (nivel morfosintáctico). La "gramática", en sentido estricto, se ocupa del nivel morfosintáctico. En sentido amplio, la RAE incluye en ella el nivel fónico.
La figura, que representa los niveles de análisis lingüístico a modo de estratos, puede distorsionar la concepción de la lengua en lo concerniente a la íntima interdependencia de sus sub aspectos. Una mejor manera de graficar las relaciones entre ellos (pese a que para su estudio se suelen ver por separado) es la que ilustra la figura 2.2. Cada perspectiva de análisis, vale decir la que proporciona la semántica (que se ocupa del plano del significado); la que aporta la morfosintaxis (que se ocupa de las unidades formales portadoras de significado -en especial las palabras- y sus interrelaciones en los enunciados); y la de la fonología y fonética (que se ocupan de las unidades mínimas de sonido identificables en el habla), difícilmente pueden entenderse a cabalidad sin referencia constante entre ellas. Esta perspectiva muestra una caracterización dinámica del lenguaje que desdibuja las fronteras entre los diferentes niveles. Entre los postulados básicos de las tendencias actuales en el estudio del lenguaje en lo que se ha configurado como la "lingüística cognitiva" (Cuenca y Hilferty, 1999), está el que establece: "No es correcto separar el componente gramatical del semántico: la gramática no constituye un nivel formal y autónomo de representación". Esto se justifica en el hecho de que lenguaje, como totalidad, "tiene un carácter inherentemente simbólico" y "su función primera es significar". En consecuencia, quienes se inspiran en estas ideas afirman que no tiene sentido aislar el componente morfosintáctico del contenido semántico para su análisis. Volveremos sobre el punto más adelante en el texto.

Figura 2.2
Las perspectivas fundamentales en el estudio de la lengua, como un todo, aportadas por las ciencias que se ocupan de los diferentes niveles que la integran. La figura pretende ilustrar la íntima relación entre ellas.
Cada una de estas perspectivas, con las diferencias entre fonética y fonología (conocidas como "ciencias fónicas"), las examinaremos con algún detalle en el capítulo "Unidades y niveles de análisis lingüístico". Ello se justifica por la importancia que tienen para la psicología del lenguaje y la aplicación de esta en los contextos educativos.
En lo que concierne a los niveles o planos de la lengua, es posible que el lector haya encontrado diferentes categorizaciones. Ocurre que los planos pueden ser sometidos a subdivisiones que determinan perspectivas de análisis más finos. La figura 2.3 presenta tres tipos de subdivisiones.
A. Niveles: B. Niveles: C. Niveles: fónico fónico fonético fonológico morfosintáctico morfológico morfofonológico morfológico sintáctico sintáctico semántico semántico semántico pragmáticoFigura 2.3
La estructura de la lengua y sus subsistemas, de acuerdo a criterios cada vez más finos de subdivisión.
Conviene advertir que no todos los lingüistas han concordado en cuanto a qué subsistemas son centrales y cuáles periféricos. Ciertamente todos coinciden en que la morfología y la sintaxis (para muchos, sinónimo de "la gramática") son subsistemas centrales. También suelen incluir entre ellos a la fonología. La semántica y la fonética, en cambio, por diferentes consideraciones -de las que se dará cuenta más adelante- pasan a ser, para algunos lingüistas, subsistemas periféricos.
En el modelo de gramática chomskiano, en sus primeras versiones -de gran impacto en el nacimiento y desarrollo de la psicolingüística-, el componente sintáctico juega el rol central y generativo,2 como lo muestra la fig. 2.4, adaptada de Hadlich (1975).

Figura 2.4
Los tres componentes esenciales del modelo gramatical chomskiano: sintaxis, el mecanismo generador, morfofonémica y semántica.
Este modelo, explica Hadlich, reconoce dos niveles: estructura de superficie (lo que oímos o vemos escrito) y estructura profunda (representación formular lógica del significado). El sintagma3 Una caja de loza es ambiguo, porque tiene dos estructuras profundas: una corresponde a "una caja (que contiene) loza" y otra a "una caja (hecha de) loza". Juan escribió la carta y La carta fue escrita por Juan, tienen una estructura profunda similar.
Los modelos gramaticales convencionales, como los de los estructuralistas descriptivistas imperantes en esa época y criticados por Chomsky, orientados a los datos, pasan por alto la estructura profunda, ya que se centran para sus análisis en la estructura de superficie.
Nótese que en este modelo, "no orientado a los datos", no se deduce el sistema de la lengua a partir de los datos aportados por los hablantes (o "informantes"). Chomsky que, como se explicó en el apartado anterior, afirma que la tarea del lingüista es describir la "competencia" del hablante, considera como datos adecuados sus propias intuiciones sobre el lenguaje. Se trata de un acercamiento racionalista y no empirista en la manera de hacer ciencia. Hay, entonces, dos tipos básicos de inferencia utilizados por los lingüistas para llegar a la descripción de la lengua y que concuerdan con enfoques teóricos diferentes (y antagónicos) en psicología del lenguaje:
• Inferencias que llegan a un sistema a partir de las respuestas del informante.
• Inferencias que llegan al funcionamiento humano, a partir de un sistema deducido intuitivamente.
En el punto dedicado a los "enfoque teóricos", más adelante, se ahondará a este respecto.
En relación al diagrama de la figura 2.4 -y a fin de adelantar algunos elementos más de la gramática "generativa-transformacional- el mecanismo (en sentido metafórico) que da cuenta de la competencia lingüística consta de tres secciones o componentes esenciales:
El más importante, el sintáctico, comprende, a su vez, dos subcomponentes:
• El subcomponente de estructura sintagmática4 o de base, que incluye un sistema de reglas de estructura sintagmática (reglas ES) y un lexicón o diccionario. Dichas reglas, en conjunto con el lexicón, proporcionan instrucciones precisas para producir la estructura profunda de cualquier oración. Introducen las categorías gramaticales básicas (sintagma nominal, sintagma verbal...) y sus constituyentes con los elementos léxicos. La estructura profunda, como podrá el lector constatar en los textos especializados, se representa normalmente con diagramas arbóreos.
• El de las reglas de transformación (reglas T) con las que se llevan a cabo diversas operaciones sobre la estructura profunda (adición, supresión, permutación o sustitución de elementos) transformándola en estructura de superficie, aproximándola a su forma definitiva. En el ejemplo Una caja de loza se puede observar el efecto de reglas de supresión de elementos. En el caso de Juan escribió la carta y su forma pasiva, se aprecia el efecto de las reglas de permutación y adición: La carta fue escrita por Juan. La competencia del hablante le permite simplemente... hablar y comprender, sin tener conciencia de que está operando con complejos sistemas de reglas.
El componente semántico, por su parte, opera sobre las estructuras profundas proporcionando las interpretaciones semánticas o de significado. Cumple un rol secundario en el sistema, en relación al componente sintáctico, lo que fue muy criticado. Los representantes de los modelos de "semántica generativa" en lingüística le asignarán el rol generativo principal.
El morfofonémico,5 componente encargado de aplicar las reglas que especifican cómo se pronunciará en definitiva la oración, una vez que está disponible su estructura de superficie gracias a la acción de las reglas de transformación. (El elemento léxico "árbol" + plural, por ejemplo, se pronuncia en español "árboles" y no "arbols").
Chomsky, en El lenguaje y el entendimiento resume en estos términos lo anterior:
Una gramática consta de un componente sintáctico, que especifica un conjunto infinito de estructuras profundas y superficiales emparejadas, y expresa la relación transformacional que existe entre unas y otras; un componente (morfo) fonológico que asigna una representación (morfo) fonológica a su estructura superficial y un componente semántico que asigna una representación semántica a la estructura profunda.6
El estudio del lenguaje como sistema, en consecuencia, no lo abordan de la misma manera los lingüistas. Algunos describen una estructura relativamente estática (la gramática); otros, en una perspectiva más dinámica, los sistemas de reglas que, supuestamente, dan cuenta de la estructura. Esta postura concierta de mejor forma con la psicología cognitiva, aunque no ha llegado a las gramáticas escolares por su notable complejidad.
La consideración de cuestiones de naturaleza teórica en un manual con un sesgo marcadamente psicopedagógico, muestra lo asombrosa que es la competencia lingüística de los seres humanos, haciendo ver la importancia de abordar la enseñanza, estimulación y tratamiento en el área con base en un conocimiento riguroso de esas cuestiones, habilitando así al educador, psicopedagogo, etc., a crear sus propias herramientas de trabajo.
2. Lenguaje como código
Este es el enfoque característico de la teoría de la información, ciencia que se ocupa del flujo de la información, centrándose en los procesos de emisión, transformación y recepción de mensajes. Se vale de procedimientos matemáticos, en especial el cálculo de probabilidades, para estudiar los problemas relativos a la comunicación de mensajes. En esta perspectiva se ve el lenguaje como conjunto de señales que permiten transmitir información desde un emisor a un receptor.
Las ciencias de la información7 se desarrollaron inicialmente para manejar cuantitativamente la transmisión de mensajes por canales, fundamentalmente en ingeniería de las telecomunicaciones. Lingüistas y psicólogos del lenguaje vieron en ellas un modelo interesante para caracterizar aspectos relevantes de la comunicación y de la mente humana. Aplicadas al comportamiento verbal, estudian las formas de concatenación y las secuencias de los fenómenos lingüísticos, el grado de probabilidad o de incertidumbre ("entropía") que caracteriza el sucederse de los mismos.
La "información" es vista esencialmente como elección, reducción de alternativas. Su unidad mínima de medición es el "bit", equivalente a la elección entre dos alternativas igualmente probables. El concepto de información tiene por objeto el de hacer exactamente identificable lo que hay que comunicar, a fin de reducir la incertidumbre.
Cuando en esta teoría se dice que un mensaje lleva información, no se alude, estrictamente hablando, a una propiedad intrínseca de él ni a que sea portador de un significado coherente semántica y lógicamente: se quiere dar a entender que tal mensaje ha sido seleccionado de un conjunto más o menos amplio de mensajes posibles, con una estimación matemática de su probabilidad de ocurrencia. Un mensaje será más informativo, en tanto mayor sea el número de mensajes posibles. Una elección entre dos alternativas es diferente a una elección entre muchas alternativas posibles.
En psicología, las primeras aplicaciones de esta teoría estuvieron muy relacionadas con la medición. Sin embargo, como apuntaba Neisser (1976),
Los intentos por cuantificar los procesos psicológicos en términos informativos han llevado generalmente a la conclusión, después de gran esfuerzo, de que la "proporción de bits" no es una variable relevante en absoluto... El "bit" fue diseñado para describir la ejecución de sistemas poco selectivos: un teléfono no puede decidir qué porciones de un mensaje que ingresa son importantes... Los seres humanos se conducen de manera muy diferente y no son, de modo alguno, neutrales o pasivos hacia la información ingresante: por el contrario, seleccionan algunas partes de ella para prestarles atención a expensas de otras, recodificándolas y reformulándolas de manera muy compleja.
La programación de computadoras y las analogías mente-computador, en cambio, ocupan un lugar relevante en la psicología cognitiva actual. El ser humano es visto como un "procesador de información". Su pensamiento y procesos de toma de decisiones son simulados en programas computacionales, y los componentes y funciones del ordenador han llegado a constituir una metáfora corriente de la mente humana. Se ha configurado plenamente, además, la informática, ciencia del tratamiento racional y automático de la información -que comprende varias ramas- y de grandes repercusiones tanto en psicología como en educación.
En el tema relativo a las "funciones del lenguaje", más adelante, se revisará el modelo de comunicación lingüística de Roman Jakobson -vastamente conocido-, basado en la teoría de la información.
3. Lenguaje como conducta personal
Los psicólogos, a diferencia de los lingüistas, suelen estudiar el lenguaje como conducta, comportamiento o actividad humana; como habla más que como sistema o lengua.
En este enfoque, que ha caracterizado tradicionalmente la psicología del lenguaje y también las etapas iniciales de la psicolingüística, se tiende a realizar inferencias que parten de la conducta observable para llegar a la función psicológica. La descripción científica que se pretende llevar a cabo no lo es tanto de la lengua en sí, cuanto del proceso de su utilización, ya sea en la perspectiva del hablante como del oyente. Esta aproximación sigue vigente actualmente entre los propulsores de la lingüística cognitiva, que declaran entre sus postulados básicos: "El estudio del lenguaje no puede separarse de su función cognitiva y comunicativa, lo cual impone un enfoque basado en el uso" (Cuenca y Hilferty, 1999).
Las inferencias de muchos lingüistas, como ya se explicó, también parten de la conducta o datos aportados por los hablantes, pero su objetivo es llegar al sistema o lengua, no a la función y estructura psicológica. No les interesa caracterizar fenómenos psicológicos o eventos cognitivos y de otro tipo relacionados con la comprensión o producción de enunciados. Además, el lingüista por lo general concibe la lengua como sistema maduro y acabado (aunque pueda adoptar una perspectiva diacrónica, ya que la lengua "es algo vivo" y tiene variaciones a lo largo de la historia), pero no se interesa en el desarrollo del lenguaje en los niños, con la sucesión de etapas que definen considerables diferencias evolutivas en un sistema en transición y que se va configurando paulatinamente.
Una postura diferente fue la asumida por Chomsky, como ya se hizo notar, ya que su noción de "competencia" -que plantea una visión diferente del concepto de lengua- lo ha llevado a ocuparse de cuestiones de naturaleza psicológica, desatendidas por muchos lingüistas.

Figura 2.5




