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Aunque Lee luchó en muchas batallas terribles, y se dice que sacrificó muchas vidas con su particular estrategia de guerra, también tenía un lado más noble. Cuando se le pidió que eligiera su bando en la guerra, tomó una decisión firme e inquebrantable. Y debió de necesitar mucha determinación para mantenerse en ese curso, pues sabía que el resultado podría ser la pérdida de su hogar a manos del enemigo. Algo que, efectivamente, ocurrió: su casa se convirtió en el cuartel general del Ejército de la Unión, y en un hospital y cementerio para soldados.
Lee sintió que estaba haciendo lo correcto al elegir luchar a favor de su estado. Hoy vemos claramente el verdadero significado y las consecuencias de la Guerra de Secesión, asuntos que quizá no eran tan obvios para aquellos involucrados en el conflicto. Los hombres y mujeres de ambos bandos lucharon con valentía por lo que creían correcto, por su versión de la verdad. Cuando el último mosquete disparó y la última espada ensangrentada se clavó en el pecho de otro soldado, más de seiscientos mil corazones habían dejado de latir por la diferencia de opiniones sobre lo que era correcto. Y sobre los silenciosos campos de batalla sembrados de cuerpos sin vida, se cumplió la Escritura: “Hay un camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte”.
1o de febrero
Un telescopio de cinco metros
“E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para que señoreara en el día, y la lumbrera menor para que señoreara enla noche; e hizo también las estrellas” (Génesis 1:16, RVR 95).
¿Te imaginas un telescopio de más de cuatro metros? El telescopio más grande que la mayoría de la gente podría tener en su casa mediría de diez a quince centímetros de diámetro, y las cosas se verían bastante grandes al mirar a través de un lente de ese tamaño. Multiplica por 32 un telescopio de 15 centímetros, y tendrás una idea de lo realmente grande que sería.
En este día de 1949, un telescopio así de grande se hizo realidad en el Observatorio de Monte Palomar en San Diego, California. Tenía un lente convexo de 5 metros de diámetro que pesaba 20 toneladas. Es decir, 18.000 kilos de vidrio sólido. El lente tardó 11 meses en enfriarse a partir de su estado líquido fundido y, luego, 11 años en esmerilarse y pulirse. Se necesitaron 22 años para producir este telescopio gigantesco. Cuando al final se terminó, apuesto a que mucha gente se sintió aliviada. Todo ese trabajo había valido la pena porque ahora los humanos podían ver objetos celestes a 9 sextillones de kilómetros de distancia. ¡Eso sí que es un largo, largo camino! Es difícil entender esa distancia, pero los expertos nos dicen que equivale a 9.000 millones de trillones de kilómetros. Eso es un 9 con 21 ceros detrás. La luz de las estrellas que puede ver este telescopio fue emitida hace más de 100 millones de años luz y viajó a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo.
Es sorprendente pensar que Dios tiene estrellas tan, pero tan lejos. Y eso es solo una gota en el océano. Sabemos que Dios no tiene un día de nacimiento porque siempre ha sido. Y sabemos que disfrutó creando nuestra Tierra, porque cuando terminó la declaró muy buena. Por lo tanto, parece razonable creer que nuestro planeta no fue su primer proyecto, que su pasatiempo es crear cosas desde que existe, moldeando soles y planetas, organizando sistemas solares, y experimentando con diferentes modelos de galaxias. ¡Qué asombroso e infinito es él, en verdad, para diseñar y realizar todas estas obras maestras! Más fascinante aún es que podamos observar sus creaciones, que nos dejan atónitos e inspiran nuestra alabanza. Pero, lo más asombroso de todo es que nos da la oportunidad de ser sus hijos e hijas, y heredar el vasto universo que vemos a través de telescopios como el de Monte Palomar. Todo lo que debes hacer para convertirte en una hija o un hijo del gran Diseñador es invitarlo a entrar a tu corazón.
2 de febrero
El primer detector de mentiras
“Los labios mentirosos son abominables para Jehová, pero le complacen quienes actúan con verdad” (Proverbios 12:22, RVR 95).
¿Mentiste alguna vez y pensaste que nadie lo descubriría? Mucha gente lo ha hecho, especialmente los criminales, y Leonard Keeler supo que tenía una buena idea de cómo atraparlos en el acto. Mientras trabajaba en los laboratorios científicos de la Facultad de Derecho de la Universidad Northwestern, construyó una máquina llamada polígrafo, también conocida como detector de mentiras. El 2 de febrero de 1935, el detector de mentiras fue utilizado por primera vez en un caso judicial en el que dos hombres fueron acusados de agresión. Con la ayuda del detector de mentiras, ambos finalmente admitieron su culpabilidad.
A veces, las personas que son juzgadas y a las que se les pide que se sometan al detector de mentiras se ponen tan nerviosas que no pasan las pruebas aunque estén diciendo la verdad. Por otro lado, hay algunas personas que han aprendido a engañar a la máquina estando absolutamente tranquilas. Por eso, las pruebas del detector de mentiras ya no pueden utilizarse legalmente en los tribunales: son demasiado poco fiables.
Ser honesto es siempre la mejor norma. El carácter de una persona se mide por lo que hace cuando nadie mira. La Biblia está repleta de historias que revelan que la honestidad es la mejor política, la única que trae las bendiciones de Dios.
En un viaje a Egipto, Abraham le mintió al Faraón diciendo que Sara era su hermana cuando, en realidad, era su esposa. Tuvo la suerte de que no le costó ni su esposa ni su vida. David le mintió al sumo sacerdote diciéndole a Ahimelec que estaba atendiendo negocios para el rey cuando, en realidad, era un fugitivo que huía por su vida. ¿El precio? Ochenta y cinco sacerdotes fueron ejecutados por el rey Saúl, porque Ahimelec le había dado a David comida y un arma. Pedro mintió cuando le preguntaron si era discípulo de Jesús, y se arrepintió por el resto de su vida. Ananías y Safira ofrecieron donar todo el dinero de la venta de una propiedad a la iglesia primitiva. Sin embargo, mientras pretendían dar la cantidad completa, secretamente se quedaron con parte de las ganancias para ellos mismos, y murieron por su deshonestidad.
Aun peor que la mentira es el egoísmo que hay detrás de ella. Nuestro Dios es un Dios santo, y mentir para obtener beneficios egoístas va en contra de su carácter dadivoso. Él nos ama y quiere que disfrutemos de las recompensas de ser honestos y veraces.
3 de febrero
El primer papel moneda en el Nuevo Mundo
“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan” (Mateo 6:19, RVR 95).
¿Has oído alguna vez la expresión “no vale el papel en que está impreso”? Quiere decir que lo que está impreso vale menos que el papel que se usó. Y este, a su vez, no vale mucho. Entonces, ¿por qué imprimir papel moneda si no vale nada? Buena pregunta. Evidentemente, la gente tiene fe de que, en algún banco en algún lugar, hay oro real respaldando el papel moneda que se está imprimiendo.
El primer papel moneda del Nuevo Mundo se imprimió en la colonia de Massachusetts el 3 de febrero de 1690. Había una guerra con Quebec, al norte, y la colonia necesitaba dinero para pagar a los soldados que estaban luchando. La colonia de Massachusetts creó su propio banco, imprimiendo solo dos billetes: uno de dos chelines y otro de cinco libras. Por supuesto, se trataba de dinero británico, ya que las colonias americanas aún formaban parte del Imperio Británico en aquella época.
Hemos recorrido un largo camino desde que ese primer papel moneda salió de las prensas de Massachusetts. Hasta finales del siglo XIX, no se imprimían muchos billetes porque los bancos utilizaban monedas de oro y plata para realizar transacciones. Pero ahora, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos en Washington D. C. imprime millones de dólares en papel moneda cada día, y la mayor parte ni siquiera tiene oro como respaldo. Sin duda, “no vale el papel en el que está impreso”. Las denominaciones más comunes en dólares son 1, 5, 10, 20, 50 y 100. Sin embargo, en el pasado ha habido billetes de 500, 1.000, 5.000, 10.000 y 100.000. La mayor denominación de un billete de papel fue de un millón de dólares, pero se imprimió solo como un truco.
¿Sabías que no eres realmente dueño del dinero que tienes ahora en tu billetera o en tu cuenta de ahorros, ni siquiera de las monedas que tienes bajo los almohadones del sofá? Por mucho que hayas trabajado para ganarlos, todos son un regalo de Dios, un regalo para que lo administres por él. Confiar en estos objetos temporales que pueden oxidarse, quemarse, ser robados o evaporarse en la bolsa de valores no es una sabia estrategia de gestión financiera. Indica que confías más en los tambaleantes mercados financieros del hombre que en la sólida economía del Cielo. Dios ha prometido derramar innumerables bendiciones sobre ti por confiar en él como el verdadero Propietario, y sus promesas valen muchísimo más que el papel en el que están impresas.
4 de febrero
El primer presidente de los Estados Unidos
“Y el Señor le dio a Josué hijo de Nun esta orden: ‘Esfuérzate y sé valiente, porque tú conducirás a los israelitas al territorio que juré darles, y yo mismo estaré contigo’ ” (Deuteronomio 31:23, NVI).
George Washington era un hombre de verdad. Algunas personas piensan que no era muy diferente a ti o a mí; y que solo porque fue el primer presidente de los Estados Unidos, de alguna manera, ha sido inmortalizado y convertido en una leyenda. Pero, en realidad, fue una leyenda en su época, y aún hoy lo sigue siendo. Participó en las guerras indias y en la Guerra de la Independencia. Cuando demostró ser un general capaz, se le pidió que fuera comandante del Ejército Continental, y ayudó a las colonias a independizarse de Inglaterra como los nuevos Estados Unidos de América.
Una vez terminada la guerra, algunos sugirieron que Washington estableciera una dictadura militar para ayudar al país a recuperarse. Pero él no quiso hacerlo y, una vez finalizado el Congreso Continental, se retiró a dirigir su finca de Mount Vernon, en Virginia.
Sin embargo, fue llamado varias veces más para trabajar en asuntos de la nación. Había que redactar la Constitución de los Estados Unidos y los dirigentes decidieron que también había que añadirle una Carta de Derechos. En estas dos convenciones, Washington volvió a mostrar una inusual capacidad de liderazgo, y algunos empezaron a sugerir que fuera elegido presidente del nuevo país.
El 4 de febrero de 1789, George Washington fue elegido por unanimidad como el primer presidente de los Estados Unidos, para su sorpresa. Pero tendría que haber adivinado que algo así podría ocurrir. Si el país buscaba un líder, Washington era, en muchos sentidos, la persona ideal para ocupar el puesto. Como comandante en jefe durante la Guerra de la Independencia, había llevado a su inexperto y mal equipado Ejército Continental a la victoria sobre una de las superpotencias mundiales.
Washington ocupó el cargo de presidente durante dos mandatos y habría sido elegido para un tercero, pero lo rechazó; y finalmente, se retiró a su casa en Mount Vernon. Hoy su rostro está en los billetes, en edificios gubernamentales y en la piedra tallada del Monte Rushmore. Seguimos preguntándonos qué fue lo que hizo de George Washington un hombre tan grande. La razón debe ser que fue un hombre humilde, utilizado por Dios, “el primero en la guerra, el primero en la paz y el primero en el corazón de sus compatriotas”.
5 de febrero
Pionero de la libertad religiosa
“Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (Juan 8:32, NVI).
La libertad religiosa es un derecho atesorado por los estadounidenses, pero no siempre fue así. Hay muchas historias que hablan de estadounidenses famosos que sacrificaron todo para conseguir esa libertad. He aquí una de ellas.
El 5 de febrero de 1631, un hombre llamado Roger Williams llegó a Boston desde Inglaterra. Comenzó como maestro y luego pastor en la Colonia de la Bahía de Massachusetts, pero pronto se hizo evidente su fuerte desacuerdo con la forma en que los líderes coloniales puritanos trataban a los colonos y a los nativos norteamericanos. En aquella época, el desacuerdo con los dirigentes podía acarrear graves castigos, incluso la muerte. Para Roger, con su respeto por la libertad individual, esta política era impensable, y su separación de los líderes puritanos fue en aumento hasta que fue desterrado de la colonia. Sin otro lugar a donde ir, caminó trabajosamente por la nieve durante varios días hasta llegar a una aldea de la tribu de los indios Narragansett. Cuando por fin se arrastró hasta los confines amistosos, ardía de fiebre y apenas se salvó de una muerte prematura. Se recuperó y terminó estableciéndose en lo que hoy es el estado de Rhode Island. Roger creía que todo el mundo debía poder vivir en paz y adorar a Dios como mejor le pareciera. Esta doctrina de la libertad, hizo que la gente se sintiera bienvenida, y todo tipo de personas desde todas partes comenzaron a mudarse a su asentamiento. Los judíos y los cuáqueros fueron algunos de los primeros colonos religiosos en ser acogidos. Como resultado de la afluencia, Roger fundó su propia colonia, a la que llamó Providence. También fundó la primera iglesia bautista de Norteamérica y escribió el primer diccionario en una lengua nativa. Dondequiera que fuera Roger, llevaba consigo la paz y la satisfacción. Hoy es considerado uno de los primeros pioneros de la libertad religiosa en Norteamérica.
En la Palestina de la época de Jesús, el pueblo estaba esclavizado por innumerables normas religiosas que les imponían los dirigentes de la iglesia. Cualquier pobre campesino que no estuviera de acuerdo podía ser expulsado de la iglesia. Esta política era impensable para Jesús, así que pasó sus días restaurando la verdad sobre Dios: que él quiere desesperadamente nuestra amistad, una amistad basada en la verdadera libertad.
6 de febrero
Misioneros pioneros
“Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19, 20, NVI).
Adoniram Judson fue uno de los primeros misioneros de éxito de la era moderna. Desde el momento en que decidió ser misionero y hasta el día de su muerte, su vida estuvo marcada por las dificultades y el sacrificio. Y Dios no pudo tener un trabajador más fiel que Adoniram.
El día después de que él y su prometida, Ann, se casaron, fueron ordenados como misioneros en Salem, Massachusetts. Era el 6 de febrero de 1812. Su luna de miel fue su viaje al campo misionero de Birmania, donde vivió los cuarenta años restantes de su vida.
Cuando él y su esposa finalmente llegaron a su destino en Birmania, los bautistas les dijeron que la evangelización sería imposible en un país budista. Pero Judson se propuso demostrar que estaban equivocados. Ya sabía latín, griego y hebreo, y ahora se propuso aprender birmano. Contrató a un tutor para que trabajara con él durante doce horas cada día, pero aun así, tardó más de tres años en aprender el idioma con éxito.
En 1819, bautizó al primer birmano convertido al cristianismo. La tarea más difícil que tuvo Adoniram fue convencer a los budistas de que solo hay un Dios vivo, y por eso tuvo muy pocas conversiones durante esos primeros años. Le llevó doce años de trabajo evangelizador que se convirtieran 18 personas.
Durante una guerra entre Inglaterra y Birmania, Adoniram estuvo preso por 17 meses en la famosa “prisión de la muerte”, de Ava. Mientras tanto, su esposa Ann trabajó incansablemente para que lo liberaran de la prisión, y se las arregló para dar a luz y cuidar al tercer hijo de la pareja. Sin embargo, cuando por fin Adoniram fue liberado, ella murió, agotada por los largos meses de enfermedad y estrés que pasó separada de él.
Cuando Adoniram llegó a Birmania, su objetivo era traducir la Biblia al idioma local y levantar una iglesia con cien miembros. Cuando murió en 1850, dejó una traducción completa de la Biblia, cien iglesias y más de ocho mil creyentes. Hasta el día de hoy, su traducción de la Biblia sigue siendo la versión más popular en el idioma de Myanmar. Su trabajo había sido abrumador, pero siempre pensó que ningún sacrificio que hiciera por Dios era demasiado grande. Después de todo, Jesús ya había hecho eso, y mucho más.
7 de febrero
Un paseo por el espacio
“Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclamala obra de sus manos” (Salmo 19:1, NVI).
¿Has deseado alguna vez ser astronauta? Eso es algo que los niños pequeños suelen decir que quieren ser de mayores, pero realmente no tienen ni idea de lo que se trata. A pesar de todo el trabajo y la dedicación que supondría entrenar para esas misiones, ¿irías si te lo pidieran? Muy pocas personas han tenido la oportunidad de hacer algo así.
¿Cómo sería volar como un pájaro en el espacio exterior sin la ayuda de una nave espacial? ¿Sin un cable que te enganche a la nave nodriza? ¿Sin un traje espacial? Bueno, quizá sea un poco exagerado, pero en este día de 1984, un capitán de la Marina Bruce McCandless, se convirtió en el primer hombre que voló en el espacio sin la ayuda de una nave espacial, o siquiera un cable de conexión. Fue el primero en caminar fuera de nuestro planeta sin nada más que una mochila cohete.
Qué vistas tan gloriosas debió haber visto: la Tierra como una gigantesca canica azul suspendida en el espacio como si estuviera inmóvil. Ser capaz de moverse sin esfuerzo por encima de este globo terráqueo tan grande debe haber sido emocionante. Peligroso, pero estimulante. Dentro del traje espacial del capitán McCandless había un clima preparado para el cuerpo humano hasta el último detalle. Se mantenía la presión de aire adecuada para que el vacío del espacio fuera del traje no hiciera explotar su cuerpo. La temperatura se ajustaba constantemente para mantener su cuerpo fresco cuando el sol le daba directamente durante su paseo espacial, y para evitar que muriera congelado en las gélidas temperaturas de 200 grados bajo cero y más. Todos esperaban que no hubiera miniasteroides en la zona que pudieran perforar su traje espacial y provocar fugas en el ecosistema interno. Y, por supuesto, el traje estaba provisto de todo tipo de equipamiento, incluida una mochila cohete para propulsarse y dispositivos de seguridad en caso de separarse de la nave nodriza.
¿Te has preguntado alguna vez cómo sería ser un ángel y volar a la velocidad del pensamiento por los cielos moteados de estrellas? ¿Piensan estos ángeles alguna vez en cómo sería ser un ser humano, encadenado a este planeta plagado de enfermedades, teniendo que luchar constantemente por mantener la mirada en su Creador y para tener el deseo y la fuerza de seguir confiando en él, pase lo que pase? Estoy convencido de que observan a los seres humanos de cerca para ver cómo reaccionan cuando sus amigos los ignoran, cuando sus padres son injustos, cuando sufren. Se preguntan: ¿Seguirán confiando?
8 de febrero
Boy Scouts
“ ‘Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma,con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. Este es el principalmandamiento. El segundo es semejante: ‘Amarás a tu prójimocomo a ti mismo’ ” (Marcos 12:30, 31, RVR 95).
A la mayoría de los niños les encanta acampar, jugar a la guerra, y compartir historias sobre exploradores y guerreros de antaño. Menos mal, porque eso es lo que hacen los Boy Scouts [Niños exploradores]. Aprenden a marchar, a conocer las tradiciones de las tribus indígenas, a prestar primeros auxilios, a manejar un hacha y un cuchillo de caza, a cocinar en una hoguera y a saber en qué dirección está el norte en un día nublado. Obtienen insignias de mérito y premios por servicio a la comunidad. Y hay niveles a través de los cuales los jóvenes pueden avanzar para demostrar su habilidad, valentía y responsabilidad.
Hoy en día hay más de cincuenta millones de Boy Scouts en todo el mundo, pero hubo un tiempo en el que la organización no era más que un grupo incipiente de muchachos que querían aprender y divertirse. El 8 de febrero de 1910, los Boy Scouts de Estados Unidos se convirtieron en una organización juvenil oficial en la capital del país, Washington D. C. El grupo estaba dirigido a niños de siete años en adelante, y fue fundado por Daniel Beard, que tomó la idea del movimiento de los Boy Scouts que había comenzado en Inglaterra. El primer registro de un niño que ganó el nivel de Eagle Scout y recibió el reconocimiento al mérito nombra a Arthur Eldrid, que vivía en Oceanside, Nueva York.
El juramento de los Boy Scouts dice: “Sobre mi honor haré todo lo posible para cumplir con mi deber hacia Dios y mi patria para obedecer la Ley del Scout; para ayudar a los demás en todo tiempo; para mantenerme físicamente fuerte, mentalmente alerto y moralmente recto”. La Ley del Scout es un conjunto de valores que pueden resumirse así: El honor del Scout está en ser de confianza y leal. El Scout es útil y servicial sin esperar recompensa; amigo de los hombres y la naturaleza; cortés, obediente y alegre; trabajador y ahorrativo; limpio y sano en pensamiento, palabra y acción. Y al saludar con un apretón de manos, el Scout extiende su mano izquierda. ¿Qué significa? Nadie lo sabe con certeza, pero una explicación tomada de la época medieval dice que un guerrero lleva un escudo en la mano izquierda. Entonces, para saludar con ella, debe soltar su escudo, lo que indica que confía en que el otro no lo atacará mientras baja la guardia.
Jesús dijo que debemos amar a Dios con todo lo que tenemos, y que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Estos son los dos componentes básicos del carácter de Dios, y parece que los Boy Scouts lo tienen claro.
9 de febrero
El primer partido de baloncesto intercolegial
“Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga” (Marcos 4:28, RVR).
En este día de 1895, se jugó el primer partido de baloncesto intercolegial en Minnesota. La Facultad de Agricultura de Minnesota derrotó al Hamline College por 9 a 3. ¡Ese resultado se parece más a un resultado de béisbol que de baloncesto! Hoy, los niños de tercer y cuarto grado pueden anotar más puntos que eso. En los primeros partidos de baloncesto que se jugaron, los jugadores apuntaban la pelota a una canasta para duraznos fijada en la pared. Cuando el conserje se cansó de traer una escalera para recuperar el balón, alguien tuvo la brillante idea de cortar un agujero en la canasta. No fue sino hasta algún tiempo después que reemplazaron la canasta por una red de baloncesto.




