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Los templarios se dispersaron a causa de la persecución de que fueron objeto a principios del siglo XIV. Se piensa que se llevaron sus tesoros, dejándolos en lugares secretos que sólo los iniciados sabrían cómo encontrar. En este sentido, dedico el capítulo 2 a las ingeniosas técnicas empleadas por los templarios para dejar una huella permanente de su paso.
Empecé este capítulo con los Rex Deus y terminé con la sociedad secreta del Priorato de Sión. En el momento en que escribo estas líneas, no se sabe si existe alguna relación entre las dos.
2. Rastreando la huella de los templarios
Durante su estancia en Jerusalén en el siglo XI, los primeros nueve templarios, supuestamente hijos primogénitos de nobles y todos miembros de la sociedad secreta milenaria Rex Deus, buscaron ciertas reliquias y manuscritos debajo de los establos del primer templo, el de Salomón, donde estuvieron alojados durante su estancia de nueve años. Recordemos que, supuestamente, hallaron algunas reliquias de gran valor espiritual (el Arca de la Alianza y el Santo Grial). Además, algunos investigadores afirman que encontraron unos manuscritos con los rituales necesarios para transformar al heredero de un faraón en monarca tras el fallecimiento de su padre. A través de Moisés, esta información fue transmitida a David, el primer rey de Jerusalén y luego empleada por todos los sucesores de su linaje. Otros manuscritos encontrados incluirían descripciones sobre la vida de Jesús que discrepaban con la versión presentada por la Iglesia católica romana, así como información matemática sobre los astros y coeficientes importantes como pi y phi.

Al volver a Europa, y tras formar la orden del Temple, el crecimiento de esta sociedad fue espectacular y en poco tiempo acumuló una riqueza sin parangón, construyendo decenas de iglesias y catedrales por toda Europa. A finales del siglo XIII su poder se hizo incómodo para el Vaticano y para la monarquía francesa. Así, Felipe IV «el Hermoso», rey de Francia, conspiró con el papa Clemente V para perseguir a los templarios bajo la acusación de herejía. Su crimen era venerar a una cabeza llamada Baphomet que según los acusadores tenía relación con el diablo. El resultado de la persecución fue la captura del Gran Maestre de la orden, Jacques de Molay, quien, en un primer momento, no fue condenado a muerte, prometiéndosele recobrar la libertad si confesaba y reconocía sus herejías. Parece ser que el 11 de marzo de 1314 fue llevado, junto con otros miembros de la orden, ante los representantes de Felipe IV y Clemente V para escuchar la sentencia. Su disgusto fue inmenso al descubrir el engaño, ya que la promesa de libertad se transformó en una condena a pasar el resto de sus vidas en la cárcel. Al oír la sentencia, Molay declaró públicamente que las confesiones habían sido obtenidas con astucia y engaños y que por lo tanto, debían ser consideradas nulas y no válidas. Como consecuencia de esta declaración, esa misma tarde del 11 de marzo, Molay y su comendador de Normandía, Godofredo de Charnay, fueron quemados en una pequeña isla del río Sena.
Tras la muerte de Molay, comenzó la «diáspora» de los templarios, y de sus tesoros más significativos, hacia el norte de Europa, llegando incluso a Canadá. Según algunos investigadores dejaron pistas de su éxodo en la capilla de Rosslyn, en Escocia, en la isla danesa de Bornholm, y en la isla del Roble, en Canadá. También dejarían rastros importantes en Francia.
La estela de los templarios tiene que buscarse en la geometría sagrada y también en conocimientos secretos que sólo ellos sabían. En este capítulo, vamos a examinar cómo el emplazamiento de sus iglesias y templos contiene información vital para ellos y sus sucesores.
Rennes-le-Château
A unos cuarenta kilómetros al sur de la ciudad francesa de Carcasona, se encuentra el pequeño pueblo serrano de Rennes-le-Château. Se cree que fue el último reducto de grupos tan dispares como los visigodos, los cátaros y templarios, todos vinculados con tesoros perdidos. Más recientemente, en 1885, el sacerdote Berenguer Saunière fue a ocuparse de la parroquia del lugar. Por entonces, el edificio de 800 años necesitaba una amplia restauración debido a su estado general de deterioro. Tras varios intentos, consiguió un pequeño préstamo para poder iniciar las obras.
Durante el proceso de restauración, se retiró una de las piedras angulares del altar. Al parecer estaba hueca y contenía varios documentos, a saber, varios árboles genealógicos y textos en latín transcritos en un código complejo y de difícil interpretación. Con todo, la clave no estaba lejos y se encontraría poco después en la inscripción de una lápida situada en el mismo jardín de la parroquia. No obstante, su traducción al francés todavía distaba de arrojar luz sobre el contenido de los manuscritos:
BERGERE PAS DE TENTATION QUE
POUSSIN TENIERS GARDENT LA CLEF
PAX DCLXXXI PAR LA CROIX ET CE CHEVAL
DE DIEU J’ACHEVE
LE DAEMON DE GARDIEN A MIDI
POMMES BLEUS
La traducción al español sería: «PASTORA, SIN TENTACIÓN, QUE / POUSSIN, TENIERS TIENEN LA CLAVE / PAZ 681 POR LA CRUZ Y ESTE CABALLO / DE DIOS, YO TERMINO [O DESTRUYO] / ESTE DEMONIO DE LA GUARDA A MEDIO DÍA / MANZANAS AZULES».
Según los investigadores británicos, David Wood y Ian Campbell, autores de Poussin’s Secret (El secreto de Poussin), era tal la importancia de estos descubrimientos que Sauniere fue enviado a París con la bendición del obispo de Carcasona. Se desconoce el objeto del viaje, aunque se sabe que durante su estancia en la capital, Sauniere visitó el Louvre, donde compraría copias de tres pinturas, una de ellas muy importante para sus investigaciones posteriores.
Parece ser que al regresar a su pueblo, el párroco se hizo muy rico sin que haya trascendido la causa de su inesperada buena fortuna. Lo que nos ha llegado, es que Sauniere gastó un capital en la restauración de la iglesia y que llenó el edificio de imágenes polémicas, contrarias al espíritu de la fe de la que era valedor.
De las copias adquiridas en el Louvre, Los pastores de la Arcadia, de Poussin, se convirtió en centro de atención de las investigaciones del nuevo mecenas. El significado de la obra quedó magnificado cuando Sauniere descubrió que el original había sido comprado por el rey Luis XIV, cuyo interés surgió después de leer una extraña carta enviada al jefe del Tesoro de la Corona, Nicolas Fouquet, por su hermano, el abad Louis Fouquet, tras el encuentro que éste tuvo con Poussin en Roma. Entre otras cosas, se decía lo siguiente:
[...] Los dos discutimos ciertas cosas que te explicaré con todo detalle —cosas que te darán, a través de Monsieur Poussin, unas ventajas que incluso los reyes tendrían dificultad de sacar de él, y que, según me decía, es posible que nadie más las redescubra en los siglos venideros—. Además, son cosas tan difíciles de descubrir que nada que existe en la tierra en este momento puede tener un valor tan grande ni ser igual.
Estas palabras apuntan hacia la existencia de algo mucho más espiritual que el oro. De hecho, su obra contiene suficiente evidencia de que conocía la existencia de una geometría sagrada en la zona de Rennes-le-Château. Es evidente también de que se trataba de algo de vital importancia por lo que debería permanecer encriptado evitando su destrucción.
Según el investigador español Enrique de Vicente, autor del libro Las claves ocultas del código Da Vinci, Poussin fue miembro de la sociedad secreta el Priorato de Sión, que defiende un Jesucristo hombre, casado con María Magdalena y padre de tres hijos. Quizá esto hecho prueba que la pintura que estamos considerando aquí contiene pistas ocultas sobre algún secreto que data del tiempo de los templarios.
David Wood, uno de los autores de Poussin’s Secret, es cartógrafo y, durante más de once años, estudió la geometría de las iglesias, cimas montañosas y restos megalíticos de la región del Languedoc. Desde el principio andaba tras la pista de una geometría sagrada sobre la base del pentágono, cuyos ángulos miden 36 º. Aunque sus mediciones probaban la existencia de una estructura pentagonal en la zona, pronto descubrió que la figura no era regular ya que situando un círculo sobre siete marcadores de identificación (iglesias, etc.) obtuvo cuatro ángulos de 36 º dentro del círculo, pero faltaba el quinto. No obstante, al extender los lados del triángulo que no hacía intersección para dar el quinto vértice, consiguió el encuentro más allá del límite norte del círculo y su ángulo era también de 36 º (un resultado considerado imposible por los matemáticos modernos), hasta comprobar por sí mismo su autenticidad.
Conviene recordar que el pentagrama era un símbolo secreto de la escuela Pitagórica y para el ocultista Paracelso abarcaba todas las fuerzas arcanas de la naturaleza. También la estrella de cinco puntas es un símbolo femenino, en contraste con el hexagrama masculino.
Para estudiar el pentagrama con un vértice extendido, Wood procesó sus mediciones de ángulos y distancias con ayuda de un programa informático de diseño asistido (CAD), que suele utilizarse en ingeniería y arquitectura para diseñar edificios. Descubrió que la figura guardaba una relación directa con la constante f (la sección áurea) mediante la ecuación: seno 18 º = f/2.
Según Wood, y también Campbell, coautor del mismo libro, los creadores del pentagrama extendido de Rennes-le-Château estaban indicando tres datos importantes para quienes conocieran la existencia (1) de la división «partir por la mitad», (2) del uso de la relación del seno y (3) del número 18.
Volviendo al código descifrado de los textos descubiertos por Sauniere en su iglesia, tanto la extraña frase «POUSSIN TENIERS GARDENT LA CLEF, PAX 681», como la copia de la pintura Los pastores de la Arcadia, que el párroco trajo de París, merecen consideración aparte. La primera pista la ofrece el 681, un número pitagórico ya que la relación entre los valores seno de los ángulos de un triángulo cuyos lados midan 6, 8 y 10 unidades es 0,6, 0,8 y 1,0, respectivamente. Esto importa si tenemos en cuenta que dentro de la parroquia en cuestión, hay una pintura que retrata a unos romanos jugando a los dados para conseguir la ropa de Jesús. Se ven las caras de dos dados con los valores 3, 4 y 5. Otra pista se encuentra en las palabras «POUSSIN TENIERS GARDENT LA CLEF». Wood y Campbell sostienen que una persona con mente matemática diría que la clave está en las palabras «POUSSIN» y «TENIERS», ya que en inglés la palabra «seno» es «sin», luego su inclusión en POUSSIN es intencionada. Se repite en TENIERS, pero al revés, y estas letras son las únicas comunes en ambos nombres.
Servidor discrepa con Wood y Campbell, ya que en inglés la palabra «seno» es «sine» y no «sin», y el nombre Poussin no contiene la palabra «sine». Los dos nombres, Poussin y Teniers contienen la palabra SIN que probablemente se refieren al dios caldeo de la Luna. El apellido Teniers contiene la palabra «sine» (seno) que es un homófono de otra palabra inglesa, «sign» que significa «señal».
En la iglesia, los dos investigadores británicos encontraron dos inscripciones con la palabra «sign»: una sobre el portal, «IN HOC SIGNO VINCES» («mediante esta señal conquistará»); y otra dentro de la iglesia, «PAR CE SIGNE TU LE VAINCRAS» («mediante esta señal lo conquistará»). Según Wood y Campbell, la señal en cuestión se refiere al pentagrama y ambas inscripciones estarían apuntando hacia el número 18, que es el ángulo de la punta de un pentagrama dividido por dos.
Habiendo establecido estas conexiones geométricas entre la iglesia de Rennes-le-Château y la frase que alude a Poussin y Teniers, después se examina la pintura Los pastores de la Arcadia, y se observa a un pastor arrodillándose y apuntando hacia la letra «R» de la inscripción «ET IN ARCADIA EGO». Al darse cuenta de que esta letra hace el número 18 del abecedario inglés, los autores británicos supusieron que el pintor sería uno de los custodios del secreto del pentagrama.
Otra evidencia de su inteligencia matemática se halla en la disposición de los bastones de los pastores en la pintura —están partidos por la mitad, justo en un punto donde quedan ocultos por otros detalles de la obra— un indicio de que él sabría que al partir la constante f por la mitad se conseguía el seno de 18 º. Al descifrar la frase, a primera vista sin sentido, Wood y Campbell descubrieron que incorporaba las distancias principales de la geometría del pentagrama del suelo y, además, revelaba la identidad del dios más temido por los egipcios: Set. Una posible confirmación de este descubrimiento viene de la réplica de la tumba mostrada en Los pastores de la Arcadia, construida en la zona. Parece ser que el número de piedras que recubre su interior era de 56 —el número, según el historiador griego Plutarco, que representa al dios Set.
Sin duda, Berenguer Sauniere también descubrió la relación entre la pintura de Poussin y los misterios de Rennes-le-Château, responsable de conducirle a un gran tesoro, o quizá fue un pago por su silencio.
La isla de Bornholm
Varios estudiosos han destacado los paralelismos entre las iglesias redondas medievales de la isla danesa de Bornholm, en el mar Báltico, y la geometría sagrada que los templarios habían utilizado en Rennes-le-Château.
Según parece, en 1162 el arzobispo danés Eskil viajó a Francia para visitar al Gran Maestre de los templarios, Bertrand de Blanchefort, nueve años después de la muerte de su antecesor, Bernard de Clairvaux. Según la versión histórica oficial, el propósito de la visita fue preparar una cruzada contra los paganos que habitaban la costa oeste del mar Báltico, en lo que hoy es Estonia y Letonia. Sin embargo, Haagensen y Lincoln creen que dicha cruzada se produjo en un momento en que los templarios se sentían muy vulnerables tras la muerte de su protector de Clairvaux y por ello, construyeron unas iglesias en Bornholm donde esconder algunos de sus tesoros. La distribución de reliquias en diferentes zonas de Europa sin aparente relación entre sí, pudo ser una táctica para protegerlas contra posibles depredadores. Por tanto, la visita de Eskil en un momento tan crítico, sería la oportunidad buscada por la orden militar para esconder algunas de las piezas más valiosas, como el Arca de la
Alianza y el Santo Grial, entre otras. Además, la pequeña isla de Bornholm estaba protegida y era fácil de controlar. No parecía pues un destino atractivo para invasores que desearan crear un nuevo reino.
Salvo los habitantes de Escandinavia, pocos han oído hablar de esta isla. Hacia 1200, su población no pasaba de unos pocos miles, aunque ya tenía una larga historia. Sus primeros habitantes tenemos que buscarlos hace más de 10.000 años y quedan vestigios de la Edad del bronce (2000-3000 a. C.) pertenecientes a una civilización de gran riqueza. Los enterramientos de este periodo ponen de manifiesto que hubo contactos con los pueblos mediterráneos, situados a más de 3.000 kilómetros en una época en que los viajes eran lentos y peligrosos. El mismo periodo asistió a la erección de más de mil dólmenes esparcidos por toda la isla, el único lugar de Escandinavia donde existe una cantidad tal. Todavía no se sabe por qué, pero se especula que esta isla reunía características muy particulares para las gentes de este periodo. Además, el nombre Bornholm guarda información de gran interés. La palabra holm, es «isla» en danés antiguo y, hace siglos, el nombre de la isla era «Burgunderland» o «Bungunderholm», de donde procede su denominación actual. El prefijo «Burgund» parece tener relación con el antiguo reino de los burgundios, pueblo que tras establecerse a orillas del Rin, se trasladaron a las cuencas del Saona y del Ródano, extendiéndose, hacia el siglo V, entre la actual Borgoña y el sureste francés. Podría parecer especulativo asociar una remota isla del norte de Europa con Francia, pero, en realidad, quizá se trata de algo más que una coincidencia.

En 1985-86 se desenterró un tesoro de valor incalculable en un prado de Bornholm. Se trata de más de 3.000 figuras pequeñas de oro, de apenas 3 cm de longitud, pero con tal riqueza de detalles, que hacía falta un microscopio para apreciar la delicadeza de la artesanía. Acuñadas en troqueles, el tesoro de Bornholm incluye más de 100 patrones. El patrón que más se repite es el de una persona de aspecto noble y cabellos largos que sostiene un bastón o cetro. Las figuras han sido fechadas entre los siglos V y VII, cuando los reyes merovingios estaban en su apogeo. Según unos manuscritos encontrados en Rennes-le-Château, el tesoro de Berenguer Sauniere perteneció supuestamente a Dagoberto II —el último rey de la dinastía merovingia de Francia, asesinado en el año 679.
La aparición de un tesoro relacionado con los reyes merovingios en Bornholm proporciona una clave importante en este misterio, ya que se los ha vinculado con la línea de sucesión davídica y la nobleza de Borgoña. Además, el historiador español, Orosius, en su Historiae Adversum Paganos (417) explicaba ya a inicios del siglo V que los primeros burgundios (o borgoñones) procedían de Bornholm y de las orillas de esa parte del Báltico, extendiéndose y asentándose posteriormente por las orillas del Rin, en las inmediaciones de la actual Coblenza. Más tarde, cuando fueron vencidos por Atila, rey de los hunos, emigraron más hacia el sur conquistando una amplia región de las montañas Jura y extendiéndose hasta la línea del río Durance, cerca de la actual Marsella.
Las insólitas iglesias de Bornholm
En la época medieval se construyeron quince iglesias en la isla y once de ellas siguen todavía en pie, siendo la base de las investigaciones de Haagensen y Lincoln. Cuatro eran redondas y en ningún otro sitio del mundo, salvo Jerusalén, hay tantas juntas. Sobresale en estas construcciones circulares, la disposición del coro y el ábside, que están directamente relacionados con una rotonda circular formando círculos concéntricos que interactúan entre sí. La bóveda de la rotonda está apoyada en una columna central única. Estas iglesias redondas no tienen igual en toda Dinamarca. Sin embargo, existe un diseño que coincide y está en la capilla de una fortaleza conocida en la época medieval: Château Pelerin, en Ashlit, Palestina, construida por los templarios.


Además de las cuatro estructuras circulares, todas las iglesias de Bornholm tienen unas torres muy poco comunes, lo que obligan al observador a preguntarse sobre el propósito del diseño y su origen. Se ha observado que las iglesias de la isla están entrelazadas dentro de un diseño geométrico complejo. El análisis cuidadoso de las distancias entre ellas, ha permitido trazar una forma hexagonal que da lugar a una estrella de David sobre el suelo, entre otras formas tales como triángulos equiláteros, estrellas de cinco y siete puntas, etc. Las investigaciones apuntan que la intención de los templarios era esconder sus tesoros en ciertos puntos clave del trazado geométrico, que sólo los iniciados pudieran encontrar en fechas posteriores. En 1955 se realizó una excavación bajo el suelo de la iglesia de Oesterlar, la más grande de todas, y se encontraron vestigios extraños que sólo podían responder a la existencia de una cripta secreta. Por otra parte, la iglesia de Olsker, otra estructura peculiar en cuanto al diseño geométrico, también parece haber tenido una construcción subterránea bajo una escalera. En 2001 se realizaron unas investigaciones con instrumentos de georadar y gravímetros en la iglesia de Osterlars, confirmando la existencia de una enorme estructura subterránea por debajo del edificio. Estas investigaciones replicaban otras realizadas en Rennes-le-Château, donde se descubrió una cripta en el subsuelo de la iglesia, así como la existencia de un posible baúl o cofre debajo de la torre de Magdala de Sauniere. Todo apunta a la existencia de un vínculo entre Osterlars y Rennes-le-Château..., y es probable que los templarios escondieron sus tesoros en diferentes sitios.
Otro emplazamiento relacionado con los templarios y su tesoro es la capilla de Rosslyn, en Escocia. Se ha constatado la posibilidad de que existiera una cripta en el subsuelo del santuario. Esta cripta sería más grande que la capilla y, según el tratamiento informático de su planta con programas CAD, sería una réplica, a escala reducida, de la del templo de Salomón. Hasta la fecha, el Rosslyn Chapel Trust (Fundación de la Capilla de Rosslyn) no ha podido llevar a cabo una investigación en toda regla por no contar con los permisos pertinentes del Gobierno de Escocia.
Geometría invisible
Los planos de las plantas de las iglesias de la isla de Bornholm muestran que han sido construidas en tres círculos. Dentro del simbolismo de la geometría sagrada, los tres círculos representan, en el caso del cristianismo, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La distribución de estas iglesias sobre la isla, que tiene forma de cuadrilátero, responde a un diseño geométrico. La línea que une las dos iglesias más orientales cruza la línea que une las otras dos iglesias formando un ángulo de 30 grados con una precisión del 99,6 por ciento. Este ángulo es muy corriente en la geometría sagrada, ya que es parte de la formación de la estrella de seis puntas de David.
Los investigadores Erling Haagensen y Henry Lincoln, danés e inglés respectivamente, autores de The Templars’ Secret Island (La isla secreta de los templarios), han estudiado a fondo la isla de Bornholm y sus vínculos con Rennes-le-Château. En sus prospecciones, pudieron encontrar estrellas invisibles de 5, 6 y 7 puntas, en cada caso interrelacionando diferentes iglesias de la isla. En el caso de la estrella de cinco puntas, la isla de Christiansoe, a unos 20 kilómetros de la costa norteña de Bornholm, estaría en un eje que pasa por el medio de la punta situada al lado de esta costa norteña. No hay evidencia de que Christiansoe estuviera habitado cuando se construyeron las iglesias de Bornholm. No obstante, antes de 1684, cuando el rey danés Christian V estableció una base militar en la isla, su nombre era Kirkholmen (isla de la Iglesia). Según una carta actualmente en el Archivo Nacional de Dinamarca y escrita en 1756 por el capitán Herman Bohn Wolfsen, comandante de la base de Christiansoe, antes de dinamitar una zona de rocas para utilizar la piedra en la construcción de un muro, él había visto una gran roca plana sobre la cual alguien había tallado un enorme brújula en cuyo centro había un orificio para colocar un palo con una veleta. La talla en cuestión habría estado en el centro de la pequeña isla y justo al extremo del mencionado eje. Este descubrimiento parece probar que las iglesias de Bornholm no fueron construidas aleatoriamente y que prueban la estancia de los templarios en esta zona.
La capilla de Rosslyn, clave del Nuevo Jerusalén
En el norte de Escocia, cerca de Aberdeen, hay una pequeña capilla en el pueblo de Rosslyn, considerada como el monumento emblemático más importante de la masonería internacional, debido a la gran variedad de símbolos masónicos que contiene. Dicha capilla fue fundada por William Sinclair, y su construcción empezó hacia 1447. Este noble escocés era el último príncipe de las islas Orkney, así como canciller real de la Corona escocesa. Fue también patrón de la masonería en Europa y Gran Maestre e iniciado en el grado más alto. Al principio, la capilla de Rosslyn iba a ser una de las siete grandes catedrales construidas en toda Europa, desde Escocia hasta España, pero por razones aún sin aclarar, ésta no fue terminada, aunque sus cimientos permanecen como la muestra del gran proyecto que entrañaba. La explicación oficial es que se gastó tanto dinero en decorar la parte terminada del edificio, que no quedaron fondos para el resto. Hay también otra explicación, propuesta por los ya mencionados Christopher Knight y Robert Lomas. Según estos investigadores, se dejó la capilla de Rosslyn sin terminar como símbolo de las ruinas del templo de Salomón, donde los primeros nueve templarios supuestamente encontraron manuscritos con las enseñanzas secretas de Jesús, así como distintas reliquias. Puede que esta capilla esconda el Arca de la Alianza y otros tesoros de gran valor.




